Macarena Barahona Riera, Poeta y catedrática de la Universidad de Costa Rica.

En recuerdo de mi amiga danesa Annette Mathisen y mi amigo salvadoreño Roberto Castellanos Braña secuestrados y asesinados por la Policía Nacional de El Salvador en marzo de 1980.

Permítanme llorar en el poema
Porque quizá allá afuera
La gente no se encuentre la sombra de su sombra
Y no quede más remedio que llorar
Luis Borga

Nunca quise saber el cómo te encontraron,
Quise retener una imagen que vino a mi volando
Como de ángeles desatados

Y te quedaste tan bella para siempre en mi

Te quedaste desnuda,
En el dolor,
Cubierta de amor por Roberto,

por su extraña patria de pobres que tanto quiso,
ese pedazo de continente militarizado y regentado por asesinos y escuadrones de la muerte un sol ardiente de una pequeña ciudad de mercados callejeros y miedos y silencios,

No pude entender lo que era tanto tu amor, que te fuiste a esos barrios de la mano, recién
casada, con tu ojos bellos y felices
esa sonrisa del amor con el amor.

pretendí construir los cuerpos abandonados en la carretera,
despojados de vida
de telas
hechos jirones los bellos amantes, mutilados
uno al lado del otro
mirándose morir,
lenta, como se sabe que fueron esas torturas
mirándose

Días de agonías
Días de dolor

¿Y dónde queda el amor que se tenían?

¿Los habrá arropado en el suplicio?

¿sus miradas habrán sido los puentes de las manos rotas?

de sus cuerpos destruidos como bellas pirámides mayas, con los ojos azules de Annette
hechos estrellas en la pena de Roberto de verla así,
examine sin ella.

¿Por qué se sufrió tanto en El Salvador?
porque tomar los cuerpos de la patria,
El cuerpo de las mujeres y destruirlos
una a una, violentar el cuerpo del amor, de la madre, de la hija

qué pasó en el torturador
en el que extermina lentamente
una ciudad de mujeres que venden y limpian
cocinan y trabajan
trabajan y aman

¿Qué pasó en ese país que mataron tantos estudiantes, tantos jóvenes, tantos niños, tantos hombres?

Siempre quise recordar a Roberto y Annete en su belleza de enamorados, radiantes, bellos, hechos para el amor, no para morir.

No quise saber detalles de sus cuerpos en la carretera, tirados, abandonados, días después de desaparecidos,
quise recordar y contenerlos en una bella burbuja de juventud sin dolor, sin edad,

Hoy
Hace 40 años

Macarena Barahona

Por Macarena Barahona

Catedrática universitaria, se dedica a la docencia e investigación de temas culturales, políticos y de las humanidades en la Universidad de Costa Rica. Realizo estudios de letras y ciencias sociales en España y Costa Rica. En la Universidad Complutense  de Madrid se doctoró en Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales, en la Universidad de La Salle de Costa Rica se graduó en el Doctorado en Educación, Licenciada en sociología de la Universidad de Costa Rica. Escritora, docente, ensayista y columnista de prensa del periódico costarricense La República desde 1998 e integrante del Consejo Editorial de La Revista CR.  Naturista y viajera.