Marcela Coen Moraga. Diplomática de carrera, Máster en Diplomacia y Relaciones Internacionales

En los próximos días, Costa Rica aspira obtener un puesto en el seno del Consejo de Derechos Humanos para el periodo 2023-2025. En una época de historia convulsa, resulta vital continuar trabajando por salvaguardar los derechos humanos y la dignidad de las personas. Para ello, la diplomacia costarricense ha venido gestionando desde varios años atrás, el apoyo necesario por parte de los demás Estados.

Costa Rica, fiel al compromiso con los derechos humanos, forma parte de nueve tratados internacionales de derechos humanos, ha ratificado la gran mayoría de instrumentos regionales y universales y de protocolos facultativos, además de aceptar procedimientos de peticiones individuales y procedimientos especiales para visitas.

Nuestro país continúa siendo ejemplo en la arena internacional  y posee una amplia trayectoria de liderazgo en esta materia. El año pasado, lideramos junto con otro grupo de países, la aprobación de la resolución 48/13 del Consejo de Derechos Humanos, que declaró el ambiente sano, limpio y sostenible como un derecho humano, y recientemente la  Asamblea General de las Naciones Unidas también reconoció este derecho humano.

Históricamente, la promoción y defensa de los derechos humanos, ha sido uno de los pilares fundamentales de la política exterior costarricense. Es en este sentido, que queremos conseguir esa silla dentro del Consejo, para proponer más iniciativas que mejoren la calidad de vida de la población, sin dejar a nadie atrás.

Entre los compromisos en los que el país se propone trabajar en su periodo de elección destacan: mantener el apoyo continuo al trabajo desarrollado por la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos, apoyar iniciativas tendientes a combatir todas las formas de discriminación, la discriminación múltiple o interseccional, dando particular atención a la situación que enfrentan las personas afrodescendientes, las personas con discapacidad, las personas indígenas y las personas LGTBI+ y promover el enfoque de los derechos humanos en la gestión de la movilidad humana, ya sea el refugio, la migración o desplazamientos internos, promoviendo particularmente la solidaridad, la cooperación, las responsabilidades y las cargas compartidas.

Asimismo, el país continúa prestando particular atención al empoderamiento femenino como motor del desarrollo, apoyando resoluciones, acciones e iniciativas con un enfoque de género transversal que garanticen la igualdad de género, en espacios seguros y libres de discriminación.

Costa Rica cuenta con todas las credenciales para ser electa en el Consejo de Derechos Humanos. El país cree firmemente en el respeto, promoción y protección de los derechos humanos y del derecho internacional. Es en el espacio multilateral donde podemos alzar la voz y mantener un diálogo constructivo para seguir generando un impacto positivo en la humanidad.

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Por La Revista CR

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