Marco Otoya: Perspectivas y retos post-COVID19 del sector energético

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M.Sc. Marco Otoya Chavarría, Académico-Investigador, CINPE-UNA

El 2020 se ha caracterizado por ser un año de grandes cambios en la dinámica de la economía global y nacional producto de la pandemia. Los cambios han afectado de muy diversas formas todos los sectores de la economía, la sociedad y el ambiente. El sector energético no se escapa de estas repercusiones y ha enfrentado una serie de disrupciones, shocks y ajustes no observados desde hace muchos años.

La actividad económica incide fuertemente en la demanda energética. Los diferentes sectores como la industria, la agricultura, el transporte, el comercio y los hogares requieren de energía para el desarrollo adecuado de sus actividades. Desde la aparición del Covid-19, a nivel global, los gobiernos implementaron una serie de medidas de política para salvaguardar la salud de la población y que han tenido un efecto directo sobre la actividad económica y, por ende, sobre la demanda energética.

El impacto de la pandemia sobre la actividad económica se ha visto reflejado en una caída de la producción, la disminución de la actividad industrial y comercial, el comercio internacional, la reducción en las jornadas laborales, el desempleo, entre otros efectos. De acuerdo con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) se estima para el 2020 una caída del 4.2% del Producto Interno Bruto global. Por su parte, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), estimó una contracción promedio del -7.7 para los países de la región, la mayor contracción de los últimos 120 años.

La caída en la actividad económica ha impactado fuertemente los mercados de la energía.  El más reciente informe publicado por la Agencia Internacional de Energía (EIA por sus siglas al inglés) sobre el mercado eléctrico global, estima que la demanda eléctrica durante el 2020 disminuyó un 2%. Si bien es menos de lo que se estimaba a inicios del segundo trimestre del año dada la rápida recuperación de China y una menor reducción de lo esperado en la India, sigue siendo una caída significativa para el sector. En el caso de Centroamérica y Suramérica esta disminución fue de un 4%, siendo la mayor caída en los últimos 50 años, inclusive durante la crisis del 2008, la demanda eléctrica en la región creció un 1%.

Para el caso del petróleo la EIA estima que la reducción durante el 2020 fue de 8.8 miles de barriles diarios. La pandemia generó excedentes de oferta, saturación de inventarios y recortes en la producción, con precios de mercado que cayeron más US$15 dólares por barril; inclusive este año llegamos a ver cotizaciones a futuro negativas para los precios del petróleo.  Adicionalmente, las nuevas medidas de confinamiento en algunos países europeos y la aparición de una nueva variante del coronavirus durante el mes de diciembre han provocado que los precios del petróleo comiencen a disminuir nuevamente generando incertidumbre, luego de haber alcanzado a inicios de diciembre su nivel más alto desde el inicio de la pandemia.

El cierre de las fronteras trajo consigo una disminución significativa de la actividad turística afectando la industria de la aviación, uno de los grandes demandantes de Jet Fuel y otros combustibles para aeronaves, impactando la demanda energética. Las restricciones a la movilización interna también fueron un factor importante en la reducción de la demanda por energía. La caída en el transporte de personas y de mercancías implicó una demanda menor de hidrocarburos como las gasolinas y diésel.  A esto se agrega una menor actividad industrial y comercial, además del hecho de que las personas trasladaron a sus hogares su actividad laboral, lo que significó un menor consumo de derivados de petróleo para transporte.

Compañías como Google pusieron a disposición estadísticas de cómo las medidas de confinamiento estaban modificando la movilidad durante el inicio de la Pandemia. A manera de ejemplo, la siguiente gráfica muestra los desplazamientos en el país durante la Covid-19 hacia diferentes categorías de lugares como hogares (residential), tiendas de comestibles y farmacias (Grocery and Pharmacy Stores), tiendas de conveniencia y recreación (Retail y Recreation), centros de trabajo (Workplaces), estaciones de transporte (Transit Stations) y parques (Parks). Tal como se muestra la movilización hacia los centros de trabajo, lugares de recreación, transporte y parques fueron las que experimentaron una mayor caída durante el 2020.

Costa Rica: Cambios en la movilidad a diferentes categorías de lugares durante la Pandemia. 2020.

Fuente: Google COVID-19 Community Mobility Trend. Actualizado al 25 de diciembre, 2020.

Estos cambios en la movilidad y la menor demanda de combustible para aviación, también se vieron reflejados en una disminución de las importaciones de hidrocarburos por parte de la Refinadora Costarricense de Petróleo (Recope); que para este año reporta una variación anual del -21% en el total de importaciones y una diferencia de -4,7 millones de barriles (bbl). Las ventas del Jet Fuel cayeron un 51%, la gasolina un 20% y el diésel experimento una disminución del 11%. Por su parte, la demanda eléctrica del país cayó un 3% de acuerdo con el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE).

Perspectivas para el 2021

De acuerdo con Rystad Energy, para el primer trimestre del 2021 se proyecta que la oferta de petróleo continuará sobrepasando la demanda, será a partir de mayo que comiencen a generarse algunos déficits de oferta mensuales. El Banco Mundial prevé que en 2021 el barril de petróleo costará, en promedio, US$ 44, cifra superior a los US$ 41 estimados para 2020. Según los pronósticos, la demanda aumentará, aunque lentamente, mientras continúen vigentes las restricciones al turismo y a los viajes debido a los problemas sanitarios, y en un contexto en el que la actividad económica mundial volverá a los niveles anteriores a la pandemia recién a partir de 2022. Para los precios de la energía eléctrica a nivel global, se espera que en general se recuperen considerablemente durante el 2021 y la EIA estima que la demanda global aumente alrededor de un 3% el próximo año.

El crecimiento de las inversiones en fuentes renovables de energía continuará su crecimiento durante el 2021, particularmente en la medida en que la nueva administración de los Estados Unidos comience a ejecutar acciones para reincorporarse al Acuerdo Climático de Paris y establezca compromisos para la inversión en energías limpias y la descarbonización del sector energético. El plan climático propuesto por Joe Biden para los Estados Unidos supone una inversión de 1.7 billones de dólares para llevar las emisiones netas de CO2 a cero para el 2050.

Las energías renovables se convertirán en los próximos años en la principal fuente de generación eléctrica a nivel global, motivado por los avances tecnológicos, una mayor eficiencia, la reducción de costos y los avances en los dispositivos de almacenamiento. El 2021 será un año crucial para continuar la transición hacia economías bajas en carbono.

En nuestro país cabe indicar que la demanda por combustibles comenzará a aumentar lentamente, lo que dependerá de la reactivación del turismo y la reactivación de la economía durante el 2021. Se estima que el PIB crezca un 2% durante el próximo año.

Con respecto a los precios de los principales hidrocarburos, es importante señalar que el país adquiere producto refinado, por tanto, no necesariamente las variaciones en el precio internacional del petróleo implican directamente las mismas variaciones en los precios de los combustibles que percibe el consumidor final. Lo anterior, dado que existen otros factores que pueden encarecer o abaratar los costos de la refinación y, por tanto, el precio internacional al que importa combustibles Recope.

En octubre de este año se presentó a audiencia pública, por parte de la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos, una propuesta de modificación a la metodología actual de fijación de precios en plantel de distribución. De aprobarse durante el próximo año, entre otros objetivos, contribuirá a minimizar los rezagos o las diferencias que hay entre los estimados de los precios de referencia internacional con respecto a los precios de compra que hace Recope, generando mayor transparencia a la hora de fijar los precios a nivel internacional.

En el sector eléctrico las tarifas que pagarán los usuarios de los sectores residencial, comercial e industrial serán en promedio 14.05% más bajas durante el 2021. Particularmente, la tarifa de generación disminuirá un 17.86%, la tarifa de distribución un 14.05% y la tarifa de transmisión aumentará un 1.48%. Otro hecho relevante para el 2021 será la tarifa horaria que implementará el ICE, estableciendo franjas de consumo con tarifas diferenciadas, lo que permitirá a los consumidores gestionar la demanda.

Mientras se mantenga la política sectorial de precios, que establece condiciones diferenciadas para el precio del gas licuado de petróleo (GLP), es de esperar que el consumo de GLP para uso residencial e industrial continúe creciendo con mayor fuerza comparado con el consumo eléctrico, dada la diferencia en precios.

Retos del sector energía y reactivación PostCovid-19

La crisis producto de la Covid-19 presenta una oportunidad para impulsar la reactivación económica hacia una economía baja en carbono, resilente y más verde; en la que el sector energía tiene un rol fundamental. Para ello es necesario impulsar, desarrollar, invertir y generar las condiciones para nuevos proyectos de infraestructura que no existe en este momento, así como modificaciones al marco institucional que permitan acelerar las mismas y aprovechar las disrupciones tecnológicas que se han venido dando desde ya hace algunos años en el sector.

Estos son algunos retos y oportunidades para la reactivación económica que enfrentará el sector para el próximo año que se asocian a temas de movilidad, fuentes renovables, empleos verdes, descarbonización, recolección de datos, gestión de la información y generación de conocimiento para la toma de decisiones, solo para citar algunos:

Inversión en movilidad eléctrica: El desarrollo de nueva inversión en sistemas de transporte públicos menos contaminantes, masivos y eficientes. Esto implica acelerar y generar las condiciones de inversión, de política pública y regulatoria para una mayor proliferación de vehículos y transporte público eléctrico, acompañado de inversión requerida para contar con centros de recarga rápida a lo largo de todo el país.

Esto tendrá impactos favorables en el gasto del usuario final, al reducir el costo e impacto ambiental, a la vez que permitirá al país la reducción en la factura petrolera. Hay que tener en cuenta que la reciente crisis ha afectado el poder adquisitivo de gran parte de la población, por lo que deberán generarse mecanismos financieros innovadores y de bajo costo para motivar el cambio.

La electrificación del transporte público y la disponibilidad de un medio de transporte masivo y eficiente puede dar un impulso a la generación de nuevos e innovadores empleos, además de lo que se conoce como empleos verdes. A su vez, esto traerá consigo una mayor demanda de energía eléctrica que deberá ser suplida por fuentes renovables motivando la inversión en el sector y los respectivos cambios en el marco institucional.

Generación distribuida: La generación distribuida mediante fuentes renovables de energía puede contribuir a reducir el costo de la electricidad para las empresas (Hoteles, industrias, comercios, entre otros.), promueve la inversión y la generación de empleos.  Se debe avanzar en la discusión del proyecto de “Ley para la Promoción y Regulación de los Recursos Energéticos Distribuidos a partir de Fuentes Renovables”, que contribuye a promover este tipo de generación, pero también al desarrollo del almacenamiento de energía, la movilidad eléctrica y la gestión de la demanda eléctrica.

Redes eléctricas inteligentes: La instalación de medidores inteligentes es un paso para el futuro establecimiento de redes inteligentes (Smart grids), es necesario universalizar en el país la instalación de este tipo de medidores que permiten la supervisión, análisis control y comunicación de la cadena de suministro eléctrico. Las Smart grids permiten mejorar la eficiencia, reducir el consumo, reducir costos, entre otros beneficios que además pueden potenciar el desarrollo de ciudades inteligentes en nuestro territorio. Un reto que no solo requiere de un motivador económico para su desarrollo sino también del establecimiento de las condiciones institucionales y regulatorias para ello.

Asequibilidad para las poblaciones más vulnerables y afectadas por la pandemia: Más allá de las transferencias monetarias directas a los grupos vulnerable o afectados por la pandemia, es necesario desarrollar mecanismos idóneos y transparentes para garantizar el acceso de los servicios de energía en condiciones diferenciadas a estas poblaciones, de tal forma que este tipo de beneficios llegue realmente a quienes lo requieren.

Eficiencia y reducción de costos: Entre los mayores retos para el próximo año, dada la situación fiscal del país, se encuentra la mejora en eficiencia y reducción de costos de todo el sector energía. a aplicación de las Normas Internacionales de Información Financiera (NIFF) para las empresas del sector eléctrico es un paso en la dirección correcta. Los recientes análisis de eficiencia llevados a cabo por parte del Ente Regulador, dejan entrever que aún existen importantes diferencias relativas en materia de asignación de costos y recursos entre las empresas del sector.

Si bien es cierto esto son solo algunos temas para nada exhaustivos, con la conciencia de lo complejos, la diversidad de actores que involucran y cambios en el marco institucional requeridos; el 2021 podría marcar la diferencia. Diferencia hacia un sector cada vez más eficiente y moderno que contribuya a la generación de empleos verdes, al desarrollo social, económico ambiental del país; estableciendo las bases para la transición hacia una economía más verde y baja en carbono en el mediano y largo plazo.

 

Referencias

Deloitte. 2021 renewable energy industry outlook. Deloitte’s Research Center for Energy & Industrials.

https://www.aresep.go.cr

https://www.recope.cgo.cr

https://www.rystadenergy.com

IEA (2020).  Electricity Market Report – December 2020, IEA, Paris.   https://www.iea.org/reports/electricity-market-report-december-2020

World Bank Group. 2020. Commodity Markets Outlook, October 2020. World Bank, Washington, DC. © World Bank. https://openknowledge.worldbank.org/handle/10986/34621 License: CC BY 3.0 IGO.”


 

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