María Bonilla.

De “Libro de sombras”

 

2.

Y una vez, jugando a inventarme,

me atreví a escribir

que fui la mujer del “Farewell”,

que tampoco tuvo nombre propio

y que en un instante de incertidumbre y ambigüedad,

se encontró al borde de un abismo,

cargando un bebé en su entraña

y que, como toda mujer,

el resto de su vida de ficción,

vivió con el borde del mismo abismo

de ese instante de incertidumbre y ambigüedad,

prendido en sus ojos, como una sombra.

 

Y también escribí que hubo una vez,

un hombre deforme que pintaba en un cabaret

en una ciudad llamada París.

Porque hubo una vez una ciudad llamada París.

Y yo, re-escrita y todo,

estuve al borde del abismo

de ese mismo instante de incertidumbre y ambigüedad

de la mujer del “Farewell”.

Y supongo que por eso lo escribí.

Yo, una vez, también tuve 23 años.

Pero ya no los tengo más.

De: Libro de sombras, Estucurú Editorial, 2017