Mariamalia Sotela Borrasé: ¡Perdón, bosque…!

0

Mariamalia Sotela Borrasé.

 

¡Perdón, bosque…!

No sé cómo empezar a confesarte cómo

hombres y mujeres vamos poco a poco

robando tu casa.

 

Cómo echamos a suertes

la caída del nido del carpintero y

apenas alcanzamos a decirle al perezoso…

–¡Corre por tu vida…! ¡Quizás sea la última vez!

 

Y cómo a la morfo-mariposa le pedimos perdón

por quitarle la sombra inasible de sus alas

mágica estela azul que nos regala para siempre en los ojos

tan para siempre, que le arrancamos el vuelo

y aún nos queda…

 

Y cómo no alertamos a la bromelia, osada, allá arriba,

asomando su flor como una lanza

a punto de defensa

a punto de caer para siempre a corazón abierto.

 

Árboles padre: no lloren por sus hijos.

Estrechen, ramas, sus brazos vegetales

cadena interminable para sostener la vida

terminada por la cadena de una motosierra con permiso.

 

¡Pónganle sordina, que no la oigamos!

¡Pónganle sordina cuando caiga el árbol, cuando vuele el ave

cuando llore lluvia sobre el árbol

bajado de su luz y de sus años!

 

Pónganle sordina para que la lluvia pueda cantar

un canto apenas musitado

para cada rama

para cada hoja

para cada tronco

según el tiempo de la lluvia de ese día.

 

Que el cielo no se abra en azul. Que se espere.

 

Que un pájaro estandarte

vuele a tiempo.

Que la bromelia

sostenga su agua milagrosamente

hacia arriba, a punto de beberse.

 

Que la beba el cielo toda

que la esconda en provisión de niebla

por si cortan más, por si vienen más

cadenas adiestradas

en volcar, en no sostener

en separar al pájaro del árbol

al nido de la vida

a la flor de la raíz

a la raíz de la tierra

a la tierra, de la tierra de verdad

mientras el Árbol Padre abraza, suma, calcula, encierra

lanza quelites y lianas para atrapar…

viejo puma.

 

COVID-19
Suscribase COVID-19

También podría gustarte Más del autor

Comentarios

Cargando...