Marinela Córdoba: Nos falta camino por un futuro igualitario

La violencia física hacia las mujeres sigue a la orden del día en la convivencia costarricense. Según datos del Poder Judicial[5] en el año 2020, en el país, hubo 19 femicidios (31%), de un total de 61 muertes. En un período de diez años, entre el 1° de enero de 2010 y el 31 de diciembre de 2020, fueron solicitadas 533,692 medidas de protección. Ello representa un promedio de 133 medidas de protección por día. De esta cifra, son las mujeres quienes más solicitan la protección contra  su cónyuge o pareja sentimental, familiares como hermanos, tíos, padre, entre otros

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Marinela Córdoba Zamora, Politóloga.

Mujeres líderes: Por un futuro igualitario en el mundo de la COVID-19 es el tema que ONU mujeres ha destacado para conmemorar el día Internacional de la Mujer este 8 de marzo 2021.

Entre los puntos que se señalan para la reflexión y en línea con la Campaña Generación Igualdad, se reclama la participación de las mujeres en la toma de decisiones en todas las esferas de la vida, la necesidad de una remuneración igual entre hombres y mujeres y la distribución equitativa en las tareas de cuido y en el trabajo doméstico, entre otros.[1]

En la lucha contra la COVID-19 y aunque la organización reconoce que un grupo de mujeres líderes de algunos países han resuelto de manera más eficaz  la lucha contra la pandemia, son las mujeres en su mayoría las que atienden en primera línea la crisis de la Covid -19 como trabajadoras de la salud, cuidadoras, innovadoras y organizadoras comunitarias.

Motivada por la cercanía del 8M quisiera señalar datos concretos de tres temas específicos con el fin de propiciar la reflexión y toma de conciencia sobre lo que falta por recorrer para disminuir brechas importantes que aún hoy pesan sobre las mujeres en nuestra sociedad. Estos temas son: el desempleo, la violencia física contra las mujeres y la participación política.

Desempleo. En nuestro país, según datos del INEC, la tasa de desempleo abierto (para el trimestre noviembre, diciembre 2020 y enero 2021) aumentó si se compara con el mismo período del 2019. Esta tasa fue de 19,1% aumentando estadísticamente en 6,8 p.p.  Son las mujeres quienes presentan una mayor tasa de desempleo con un 24,6% contra un 15,2% de los hombres. De este grupo habría que valorar cuántas mujeres son jefas de hogar, ahí el problema se agrava.[2]

Violencia. En lo que corresponde al desempleo y a la violencia, las mujeres son uno de los grupos que más ha perdido con la Pandemia; datos de la ONU afirman que a raíz de la COVID-19 se ha intensificado la violencia contra las mujeres y las niñas, sobre todo la violencia en el hogar. Producto de la Pandemia de COVID-19, “el número de llamadas a las líneas telefónicas de asistencia se ha quintuplicado en algunos países como consecuencia del incremento de las tasas de violencia de pareja.”[3]

 “A escala mundial, el 35 por ciento de las mujeres ha experimentado alguna vez violencia física o sexual por parte de una pareja íntima, o violencia sexual perpetrada por una persona distinta de su pareja.”[4]

La violencia física hacia las mujeres sigue a la orden del día en la convivencia costarricense. Según datos del Poder Judicial[5] en el año 2020, en el país, hubo 19 femicidios (31%), de un total de 61 muertes. En un período de diez años, entre el 1° de enero de 2010 y el 31 de diciembre de 2020, fueron solicitadas 533,692 medidas de protección. Ello representa un promedio de 133 medidas de protección por día. De esta cifra, son las mujeres quienes más solicitan la protección contra  su cónyuge o pareja sentimental, familiares como hermanos, tíos, padre, entre otros.[6]

Participación política. La participación política sigue siendo un reto para las mujeres. Recientemente  el Estado de la Nación presentó los resultados de una investigación sobre la reelección en las alcaldías municipales con un dato preocupante. En el período comprendido entre el año 2002 y el 2016, el porcentaje de mujeres en las alcaldías no superó el 12%, pero en el pasado proceso electoral de febrero del 2020, este porcentaje disminuyó a un 7%.

La investigación concluye que, en los puestos unipersonales como las alcaldías, el porcentaje de mujeres candidatas es menor que el de los hombres, mientras que en los órganos colegiados se respeta más el principio de paridad. Lo anterior se puede explicar con la resolución n.° 1724-E8-2019 del Tribunal Supremo de Elecciones, al interpretar que los mecanismos de paridad horizontal no son aplicables a las alcaldías, por ser puestos uninominales.[7]

Como reflexión final quisiera proponer que la tarea de reducir las brechas de género aún no está terminada. Aunque como sociedad contamos con importantes avances,  estos pocos datos compartidos (no ofrecimos datos sobre derechos sociales y reproductivos para las mujeres, sobre remuneraciones y participación política, acceso al cuido de hijos e hijas, entre otros) nos confirman que nada se celebra, el 8M es para conmemorar y para recordar que seguimos en la lucha!


En esta edición también contamos con artículos de las siguientes colaboradoras:
Abril Gordienko López, Alicia Fournier, Ana Victoria Badilla, Arabella Salaverry, Arlette Pichardo, Dinorah Cueto Cabrera, Elizabeth Jiménez Núñez, Gabriela Giusti, Gloria Bejarano, Inés Revuelta, Jeannette Ruiz, Kattia Martin Cañas, Lilliana Sánchez, María Laura Arias Echandi, María Laura Sánchez, Marinela Córdoba, Marta Acosta, Marta Núñez Barrionuevo, Natalia Díaz Quintana, Sofía Argüello Madrigal, Valeria Madrigal y Waizaan Hin Herrera,
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