Mario Ramírez Granados: Repensar la masculinidad

La legislación vigente otorga prácticamente el control de la guarda, crianza y educación sobre las mujeres, que son las tradicionalmente se quedan con los hijos, mientras que los hombres   en su condición de conyugues no custodios, ven como su vínculo se reduce en un mero derecho a la visita y a aportar económicamente, desde lejos.

0

Mario Ramírez Granados.

Cada año en el mes de junio, todo parece girar en torno del varón como sujeto de consumo. Regalos van, regalos vienen, siempre y cuando se cuente con suficiente capacidad de compra. Ofertas que explotan hobbies como la cocina al aire libre, la pesca o el fútbol. Pero esta concepción del día del padre, olvida que hay varones que no pueden permitirse ese tipo de obsequios, hombres para otros los que la conmemoración del día del padre es una herida abierta. Es por esto, que este tipo de ocasiones es propicia para explorar estas otras realidades, visibilizar sus realidades, y reflexionar sobre la masculinidad.

Durante los años noventa se dieron en Costa Rica una serie de cambios en la legislación que modificaron las relaciones de pareja, así como la construcción del parentesco: la ley de paternidad responsable, la ley de violencia doméstica, la ley de pensiones alimentarias, la ley contra el acoso sexual en el empleo y la docencia.  Estas reformas significaron un primer golpe, para la visión patriarcal, al permitir una disminución de la dependencia femenina a nivel económico, la visibilización del control económico del varón sobre los ingresos familiares como una forma de violencia económica, así como formas de violencia dentro de los espacios laborales o de formación como emocional. Es decir se convirtieron en un primer paso para el empoderamiento de la mujer, así como de luchas y derechos que aún hoy se encuentran pendientes.

Los cambios en las condiciones de las relaciones de pareja, no fueron acompañados por una educación en gestión emocional y comunicación asertiva que mejorara la comunicación y resolución de conflictos interpersonales, lo cual afecta principalmente a los varones. Es necesario desarrollar estrategias para un manejo emocional para los varones que les permitan canalizar de forma sana sus temores y sus ansiedades.  Esto se vuelve especialmente importante en los procesos de noviazgo, convivencia y ruptura, en los cuales muchos varones aún reproducen esquemas de poder y control sobre sus parejas.

Una construcción de las relaciones de pareja sana implica abordar el tema del respeto de la autonomía de la otra persona y su necesidad de contar con espacios propios. Además, de aportar las herramientas para entender y asimilar los procesos de ruptura; en los cuales se debe entender su significado, y como la voluntad del ser humano como derecho en el cual nadie está obligado a permanecer atado a un vínculo que ya no quiere, y que le impide crecer e implica la aceptación de que toda persona tiene derecho a rehacer su vida con una nueva pareja.

Dar herramientas para repensar la evolución de la masculinidad, implica revisar la concepción de masculinidad presente en la legislación de familia, estancada en un rol tradicional del varón como proveedor, aún presente en la cultura social. Los cambios de los últimos treinta años, permitieron la construcción de una masculinidad que participa en la crianza y en el cuidado de sus descendientes, sin embargo para muchos hombres un divorcio significa embarcarse una batalla campal, donde no solo pierden a su pareja, sino a sus familias.

La legislación vigente otorga prácticamente el control de la guarda, crianza y educación sobre las mujeres, que son las tradicionalmente se quedan con los hijos, mientras que los hombres   en su condición de cónyuges no custodios, ven como su vínculo se reduce en un mero derecho a la visita y a aportar económicamente, desde lejos.

Es ahí, donde muchos varones luchan por seguir presentes en la vida de sus hijos, en sus metas y sueños, por ser más que un depósito de fin de mes y una ida al cine o a visitar a los abuelos, lo cual se convierte desgaste emocional y económico frente a los tribunales, los cuales en su mayoría repiten el modelo de paternidad tradicional. Finalmente, el sistema y la costumbre los puede obligar a empezar de nuevo, con el riesgo de repetir la historia.

Dichosamente, a nivel académico, empiezan a aparecer investigaciones que se preocupan por lo que se ha denominado procesos de desparentalización para el padre no custodio, e ir recuperando los derechos de la niñez a relacionarse con ambos progenitores desde el enfoque del interés superior del niño.  Estos estudios recurren a experiencias desde el derecho comparado donde las relación entre padres separados y estos con sus hijos han sido reinterpretados desde el concepto de coparentalidad, y la guarda crianza compartida, en la cuales el padre no custodio puede participar en la vida de sus hijos, y estos pueden seguir relacionándose con ambos padres, con los mismos derechos y responsabilidades.

La conmemoración del día del padre supone abordajes integrales más allá de la cultura del consumo, implican abordar la construcción de la identidad masculina. La reconstrucción de la identidad masculina, supone entender que no existe un tipo único de masculinidad y que la formación debe incluir una “educación sentimental”, que permita un  manejo adecuado  de las emociones,  reflexionar sobre cómo se construyen los afectos, entender y dar herramientas para los procesos de separación y duelo. Replantearse la masculinidad supone visibilizar las vivencias de los padres separados, y sistematizar sus experiencias de cara a un debate público que entienda el rol de la paternidad, más allá del mero proveedor.

Poner la masculinidad en el debate público, puede ser entonces una oportunidad para seguir avanzando de individuos y familias más sanas, como pasos para una sociedad mejor.

COVID-19
Suscribase COVID-19

También podría gustarte Más del autor

Comentarios

Cargando...
La Revista es un medio de opinión libre y gratuito, pero necesitamos su apoyo, para poder continuar siéndolo Apóyanos aquí
Holler Box