¡A la vista de los costarricenses se asoma un mayor costo de la vida!

Marvin Herrera Araya, Ex-ministro de Educación y Ex-diputado

Antes de concluir los primeros cien días del gobierno de la presidenta Fernández Delgado – período en el que siempre se espera el acomodo del gobierno – escribí un artículo sobre las “reocupaciones y esperanza”, relacionadas con la “continuidad chavista” en la presente administración, teniendo presente lo vivido en el gobierno del expresidente Rodrigo Chaves Robles, acentuando la esperanza a la que aspirábamos con el cambio de gobierno.

El tiempo transcurre y las señales del gobierno Fernández van más por las preocupaciones que por la esperanza. Datos y hechos indican que el libreto del continuismo chavista sigue marcando la RUTA del populismo, polarización, agravios, confrontaciones, prepotencia, contradicciones, descalificaciones, ataques al Poder Judicial, al Ministerio Público y a instituciones y órganos encargados de ejercer los pesos y contrapesos democráticos.

¡Ah! Y la cacareada economía jaguar que según Chaves estaba volando y era modelo para otros países, fue objetada por el Fondo Monetario Internacional (FMI), que abrió ojos y odios de los costarricenses ante la grave crisis fiscal de Costa Rica. ¡Las nuevas medidas fiscales del gobierno lo evidencian!

Es claro que la “continuidad” también se refleja en las visibles y reiteradas intenciones de la actual derecha radical populista, de controlar los tres poderes de la República y eliminar los controles y fiscalizaciones, considerados estorbos para sus fines, autoritarios, dictatoriales, de lograr el poder absoluto, a imagen y semejanza de lo que ocurre en otros países con dictaduras de derecha o de izquierda. ¿Llegará Costa Rica a ser la tercera dictadura de Centroamérica?

Hay que reconocer que los gobiernos chavistas son expertos y persistentes en montar distractores de la atención popular, para que los ciudadanos no se ocupen ni piensen en los graves problemas que afectan su vida personal, familiar y colectiva. Cuatro ejemplos:

La CCSS. Son públicos el monto billonario de la deuda del Estado con la Caja y las reiteradas excusas de los gobiernos chavistas para no pagar ni siquiera lo que les corresponde. Los efectos los están viviendo personas enfermas en las interminables y angustiantes listas de espera y las familias que pierden seres queridos, por falta de atención médica. Las estadísticas de fallecidos siguen en aumento. ¿Hay sensibilidad y solidaridad humanas en los actuales gobernantes? ¿La salud y el bienestar de los que no pueden pagar la medicina privada no importan ni son prioridad de los gobiernos chavistas?

La inseguridad ciudadana. Uno de los problemas nacionales más señalado y sufrido por los ciudadanos. Hay mucho miedo justificado. Si bien el número de asesinatos han disminuido, siguen sobrepasando los 800. Hay que recordar que las competencias de prevención y el ejercicio de la justicia están claramente delimitadas en nuestra Constitución Política; pero, la falta de puentes de armoniosa coordinación, lamentablemente dinamitados por Rodrigo Chaves, han sido sustituidos por ataques, descalificaciones, agravios y confrontaciones; han afectado la atención integral a este severo problema de seguridad ciudadana.

La grave crisis de la economía del país. El FMI vino a ponerle coto a las infladas mentiras del chavismo sobre la boyante economía jaguar, capaz de ser exportable al mundo. Las recientes medidas para mejorar el deterioro fiscal del país, lanzadas por el ministro de Hacienda, son la muestra más evidente del fracaso del manejo de la economía de su propia administración. ¡A la vista de los costarricenses se asoma un mayor costo de la vida!

La educación pública. Otro pilar fundamental – junto con la salud – de nuestra centenaria democrática, cuyo financiamiento ha caído a porcentajes alejados del 8% del PIB, establecido en la Constitución Política. Los problemas han sido claramente señalados por los estudios del Estado de la Educación y sin los recursos necesarios será difícil superarlos, sobre todo si no se construye un Acuerdo Nacional de Educación, que la ponga en los niveles de los países más desarrollados.

En lo esencial, las esperanzas van quedando olvidadas en la administración Fernández: el diálogo productivo, los puentes de entendimiento, la independencia de los poderes de la República, el urgente equilibrio entre el desarrollo social y el desarrollo económico, la libertad de prensa y expresión y el restablecimiento de nuestro Estado Social de Derecho, sinónimo de solidaridad, concordia, justicia social y bien común.

 

Marvin Herrera Araya

Por Marvin Herrera Araya

Marvin Herrera Araya es una figura destacada en la educación costarricense. Se desempeñó como Ministro de Educación Pública, Vice Ministro de Educación Pública, y fue Diputado en la Asamblea Legislativa.