Asamblea Legislativa, 24/05/2017. Prensa PLN. La diputada Maureen Clarke Clarke se refirió a las declaraciones del Presidente Luis Guillermo Solís, externadas en una entrevista en Radio Monumental, ocasión en la que abordó una serie de temas, entre ellos: seguridad, infraestructura, pagos indebidos a funcionarios y Gobierno en general.
Para la legisladora, se deja en evidencia que este Gobierno llegó al poder sin planes ni rumbo definidos y las promesas de cambio se quedaron en una “caravana de la alegría”.
Resalta que cuando se le preguntó al Presidente sobre: ¿cuál es su proyecto estrella?, el Presidente de manera despreocupada dijo “no creo que haya tenido ninguno”; pero además dice “un proyecto estrella si es que se hubiese pensado en alguno era la reforma fiscal»; en el cual él nunca creyó, y que retrasó injustificadamente dos años.
A la pregunta de que si los cambios que anunció los hizo, evadió la responsabilidad dijo: “no, entiendo que mi administración es un punto de transición, lo que a nosotros nos tocaba era hacer la reforma fiscal”.
En pocas palabras el Presidente está diciendo: primero que su Gobierno es de transición, ya no es el “Gobierno del cambio” e insiste en el tema fiscal, pero, sin asumir el liderazgo que se requiere para no gastar su imagen personal en un año electoral, minimizando los efectos políticos que tendría para el Partido Acción Ciudadana, que busca un segundo período en el poder.
Para la Diputada:
“el Presidente no solo reconoce que su Gobierno es incapaz de gobernar, sino que además sabiendo de los ajustes que debe hacer no los propone, no crea las propuestas, no busca la reforma del Estado en esos puntos que su Gobierno ya detectó”. “Por esto es que ni Gobierno del cambio y menos de transición, porque si fuese de transición estaría proponiendo la reforma y trabajando para transitar hacia ella.”
Señaló que: se acabó el mito que este Gobierno ha vendido a los costarricenses, se acaba el mito de que este Gobierno ha hecho más por Costa Rica, que lo que ningún otro Gobierno, y eso dicho por el propio señor Presidente. Así también que el mismo Presidente acepta que su Gobierno no se encontró una finca encharralada, sino una finca cultivada y lista para ser cosechada.
Concluyó criticando duramente las anomalías en nombramientos y pago de beneficios salariales ilegales y la pasividad e inacción de la Administración, advertida por la Procuraduría General de la República y la Contraloría General de la República.
Igualmente, reprochó la ineficacia de las políticas de seguridad, incapaces de afrontar la escalada inusual en materia de homicidios que vive el país.
