Miguel Ángel Rodríguez EcheverríaEconomista (Ph.D.) Abogado.

Desde los orígenes del pensamiento organizado de los humanos el tema de la felicidad y el bienestar a estado presente. Tanto como una cuestión sujeta al estudio y las grandes interrogantes de la filosofía, como formando parte de reglas y recomendaciones para un buen vivir.

Con el surgimiento de la sicología empírica se avanzó en el diseño de experimentos para medir las reacciones de las personas a diversas circunstancias y así evaluar causas de felicidad o de infelicidad.

También los avances de la neurociencia han llevado a otro tipo de estudios, tratando de determinar en que partes del cerebro se experimentan emociones positivas y negativas, y luego midiendo en la conducta diaria de personas cuales áreas del cerebro se van estimulando durante las diversas actividades.

Otro filón de análisis provino de los estudios de opinión pública que permiten medir la felicidad de un conjunto de personas preguntando a una muestra representativa sobre su subjetiva evaluación de la felicidad personal.

En esta última categoría es de especial importancia la medición del Reporte Mundial de Felicidad (WHR por sus iniciales en inglés). El WHR es una actividad conjunta de Gallup, el Centro de Investigación en Bienestar de Oxford, la Red de Soluciones para el Desarrollo Sostenible de NNUU y la Junta Editorial del Reporte Mundial de Felicidad.

La medición subjetiva del WHR se basa en tres variables de bienestar de la Encuesta Mundial de Gallup: una evaluación personal del bienestar durante su vida del entrevistado, otra sobre emociones positivas y la tercera sobre emociones negativas que haya experimentado.

Las clasificaciones sobre felicidad del WHR se construyen con las respuestas sobre evaluación durante la vida, y se comparan con las respuestas basadas en emociones positivas y negativas que son más circunstanciales pues se refieren a experiencias del día anterior. Se utilizan promedios trianuales de las respuestas.

El WHR compara el resultado de las respuestas subjetivas de los entrevistados con seis variables de sus respectivos países para investigar las causas de los diferentes resultados. Esas seis variables son PIB per cápita según los datos del Banco Mundial, expectativa de vida saludable según las mediciones de la organización Mundial de la Salud, apoyo social, libertad, generosidad y corrupción. Estas ultimas 4 variables se toman de las respuestas a la Encuesta Mundial de Gallup, resultan de la evaluación subjetiva de los habitantes de cada nación..

En el último reporte publicado hace un par de semanas los once primeros lugares y en su orden son Finlandia, Dinamarca, Islandia, Suecia, Israel, Países Bajos, Noruega, Luxemburgo, Suiza, Australia y Nueva Zelandia. Como se ve son los países escandinavos, sus vecinos Países Bajos y Luxemburgo, Israel, Suiza y Australia y Nueva Zelandia. Los datos para Israel son anteriores a la Guerra en Gaza y recordemos que se usan promedios trianuales. En este reporte se analiza 2021, 2022, 2023.

Los sigue Costa Rica. Es el país con mejor resultado en América. En nuestro hemisferio después siguen Canadá en el puesto 15 y México y Uruguay en las posiciones 25 y 26 respectivamente.

En la medición del WHR de 2013 Costa Rica había sido evaluada, y también había estado en la posición 12.

El estudio recién presentado hace una comparación entre las evaluaciones en 2006-2010 y las de 2021-2023, evidentemente afectadas estas últimas por la pandemia.

Costa Rica en este lapso ha perdido 0,296 puntos en la escala que va de 0 a 10.

En este último reporte se midió la satisfacción por grupos de edad. Los jóvenes de 15 a 30 años, los mayores de 60 años y dos grupos intermedios de 30 a 44 y de 45 a 60 años.

En el caso de Costa Rica al igual que para América Latina y la mayor parte del mundo la felicidad es mayor en la juventud, disminuye en la edad madura y mejora en las personas de mayor edad, pero sin superar a los jóvenes.

En nuestro caso las variaciones son muy grandes. Entre los jóvenes somos el país en la undécima posición por nuestro resultado, ganando un puesto respecto a la evaluación que hace la población de todas las edades. En cambio, en el grupo etario de 30 a 45 años caemos a la posición 15, y bajamos hasta la 23 entre las personas de 45 a 59 años. Entre los mayores de 60 años ocupamos la posición 17.

Si esas diferencias en la satisfacción por nuestras vidas entre personas de diferentes edades se mantienen, y dado el proceso de acelerado envejecimiento que esta dándose en nuestra nación, nuestra posición entre las naciones en cuanto a felicidad subjetiva ira disminuyendo.

Los resultados de este WHR son muy positivos.

No son fruto de nuestra producción y riqueza materiales pues en esos campos no vamos a la cabeza. Más bien resultan de nuestra ocupación y buenos resultados en temas de educación, salud y solidaridad social; de la evolución de nuestra democracia liberal, y del trato social respetuosos y amable que impera entre nosotros. Resultan de acciones solidarias, previsoras y cuidadosas que se vienen encubando desde el siglo XIX.

Es nuestra obligación promover la felicidad personal y de nuestros semejantes. Para ello debemos preservar y mejorar estas acciones que nos han dado tan satisfactorios resultados.

Publicado originalmente en La República

Por Miguel Angel Rodríguez Echeverría

Miguel Ángel Rodríguez Echeverría. Economista (Ph.D.), Abogado y político costarricense. Fue Ministro Director de la Oficina de Planificación (1968) y Ministro de la Presidencia (1970), Diputado de la Asamblea Legislativa 1990-1994, período en que ejerció la Presidencia del Congreso, Expresidente de Costa Rica (1998-2002) y Ex Secretario General de la OEA.