El Premio ODCA de Derechos Humanos a Monseñor Rolando Álvarez

Miguel Ángel Rodríguez EcheverríaEconomista (Ph.D.) Abogado.

Este 26 de octubre en la Ciudad de México se celebró el Foro América Libre promovido por ODCA, la Fundación Konrad Adenauer y 30 otras organizaciones. En este evento se entregó por primera vez el Premio ODCA de Derechos Humanos que se otorgó al Obispo de Matagalpa, Nicaragua, en una emocionante ceremonia precedida por testimonios de presos políticos y de sus defensores.

En una carta de apoyo al otorgamiento del Premio Nobel de la Paz 2024 a los obispos nicaragüenses Silvio Báez y Rolando Álvarez que ha sido propuesto por organizaciones de derechos humanos, los 8 expresidentes costarricenses de 3 partidos políticos distintos expresamos sobre la situación de Nicaragua:

“Lamentablemente es bien conocido el dolor que está sufriendo el pueblo nicaragüense por las arbitrarias y crueles acciones en su contra que ha venido ejecutando el gobierno de esa querida nación, principalmente a partir de la cruenta represión a las pacíficas manifestaciones de abril de 2018.

Las protestas fueron atrozmente reprimidas por la policía y por organizaciones paramilitares del gobierno. Según la Comisión Interamericana de Derechos Humanos fueron asesinadas 355 personas en las calles de Managua y de otras ciudades, la mayoría jóvenes que habían salido en pacífica protesta. El gobierno de Ortega y Murillo encarceló arbitrariamente a cientos de personas y se llegó hasta impedir a médicos dar asistencia a los manifestantes heridos que llegaban a los hospitales. Decenas de miles de nicaragüenses emigraron sintiéndose amenazados.

Después del fracaso de las conversaciones posteriores a los sangrientos hechos de abril de 2018 continuaron los asesinatos, los heridos, los encarcelados, decenas de miles de nicaragüenses fueron forzados al exilio, totalitarias limitaciones a la prensa…el horror que se vive desde entonces.

Esa dura realidad incluyó en los últimos años una violenta persecución a la Iglesia Católica con la expulsión y el aprisionamiento de sacerdotes, monjas y religiosos y con el decomiso de sus estaciones de radio y otros medios de comunicación.”

Hoy esa persecución continúa implacable. La semana pasada el gobierno de Nicaragua canceló la personalidad jurídica y confiscó sus bienes a la orden de los Frailes Menores Franciscanos. De igual manera procedió con otras 16 organizaciones de la sociedad civil algunas ligadas a la Iglesia Católica y otras a iglesias evangélicas, argumentando que no reportaron el origen de su financiamiento.

En medio de esa cruel persecución el amor a su grey y la valentía de Monseñor Álvarez son conmovedores

Rolando Álvarez nació en Managua en 1966 hijo de padres trabajadores sencillos, un obrero y una vendedora de atol.

Se negó a prestar servicio militar en los ochenta y se exiló en Guatemala donde inició sus estudios religiosos que prosiguió en Italia, en el Vaticano y en España terminado su preparación para la ordenación y preparándose en filosofía y doctrina social de la Iglesia.

Se ordenó como sacerdote en Managua en 1994 y se desempeñó en el Seminario Mayor, en medios de comunicación de la Iglesia y de esa Arquidiócesis donde fue Párroco.

Fue de 2009 a 2011 Subsecretario de los Obispos de Centroamérica.

En ese último año fue nombrado por el Papa Benedicto XVI Obispo de Matagalpa.

En 2021 el Papa Francisco lo nombro Administrador Apostólico de Estelí.

En el curso de la opresión del régimen de Ortega y Murillo a la Iglesia Católica que en julio del año pasado incluso consideró terroristas a las monjas de la Madre Teresa de Calcuta y hoy ilegaliza y expropia a los frailes franciscanos, desde el inicio de la pandemia dio inicio la persecución contra el Obispo de Matagalpa por sus esfuerzos a fin de que sus feligreses se protegieran contra la COVID 19. En los primeros meses de 2022 se agudizó esa persecución.

En agosto del año pasado arbitraria y groseramente se produjo la detención en la Curia Episcopal del Obispo de Matagalpa Monseñor Rolando Álvarez y sus compañeros: seis sacerdotes, dos seminaristas y un camarógrafo.

En febrero de este año 222 personas que estaban arbitrariamente encarceladas y sin ninguna legitimidad condenadas a penas de prisión por ejercer sus elementales libertades, fueron sacadas de sus sitios de detención, y enviadas como expatriados a los EEUU. Inconstitucionalmente y violando los más fundamentales principios del derecho internacional y de los derechos humanos se les arrebató su ciudadanía, se les declaró traidores a la patria y a muchos se les han expropiado sus legítimos bienes.

Como el Obispo de Matagalpa Monseñor Rolando Álvarez se negó a abandonar a su grey, Ortega y Murillo en pocas horas lo condenaron arbitrariamente a 26 años de prisión.

Unos meses después ante negociaciones del Vaticano y el gobierno de Ortega, el Obispo de Matagalpa de nuevo se negó a abandonar su país, en una nueva muestra de su valor en soportar la cárcel para estar cerca de sus conciudadanos, dar ejemplo de dignidad y sacrificio, y alentar la lucha por la democracia y la libertad.

La efeméride del Obispo Monseñor Rolando Álvarez en la defensa de la vida, la dignidad, la libertad y los derechos humanos merece la admiración, el respaldo y la gratitud de todos.

Gracias ODCA por otorgar a Monseñor Rolando Álvarez este tan merecido Premio ODCA de Derechos Humanos.