Miguel Ángel Rodríguez EcheverríaEconomista (Ph.D.) Abogado.

Escribo este artículo para Disyuntivas el 28 de diciembre. Hoy la liturgia católica conmemora a las inocentes víctimas del Rey Herodes.

El hijo de Dios ha nacido en un humilde pesebre en Belén mientras su familia obedece el mandato del Emperador Romano que ordena un censo en todo el mundo.

El emperador quiere medir su poder, el número de sus vasallos, la magnitud de su dominio.

El Niñito Dios nace en la pobreza y la humildad. A María y José los acompañan una mula y un buey. A Él lo llegan a adorar sencillos pastorcillos.

El poder local, el Rey Herodes, siente peligrar su soberanía. Los magos venidos de oriente le han anunciado el nacimiento del Rey de Israel, el descendiente de David.

La Sagrada Familia debe emigrar para evitar la muerte del niño.

¿Cuántas familias emigran en nuestros días para buscar la libertad y el sustento para sus niños?
¡Cuántos niños se ahogan en el Mediterráneo y perecen en las selvas del Darién!

Para preservar su poder Herodes ordena el asesinato de los niños menores de dos años de Belén y sus alrededores. Belén era una pequeña aldea. El número de los asesinados no puede haber sido muy elevado. Pero su crimen es inmenso y lo sería, aunque hubiese sido solo uno.

¡Cuántos niños han muerto en la cruel invasión de Putin a Ucrania! El pasado agosto la Fiscalía de Ucrania informó que 512 niños han muerto, 1.152 han sido heridos y 13 han sufrido violencia sexual. Además, desde el inicio de la invasión hasta el 10 de diciembre 19.546 niños han sido deportados a Rusia o desplazados forzadamente de sus hogares en las zonas temporalmente ocupadas por el invasor. Los servicios de inteligencia de Ucrania informan que más de 32.000 personas de esas zonas han sido deportadas a 68 territorios de la Federación Rusa, de los cuales se estima que más de 10.900 son niños.

En el bárbaro ataque de Hamás a Israel se considera que fueron asesinados 31 niños entre las 1200 víctimas. Además, hay 30 niños entre los más de 200 secuestrados. En la Guerra cruel contra Hamás en Gaza se estima que han muerto más de 20.000 personas, de las cuales UNICEF estima que son menores más de 5.000.

En Sudán la guerra entre el ejército y las fuerzas paramilitares encabezados respectivamente por el Presidente y el Vicepresidente de la Junta militar ha causado miles de muertes de niños, incluso en Darfur en actividades tribales de genocidio.

En nuestro propio país modernos Herodes jefes de bandas del narcotráfico contratan a menores como sicarios para que asesinen a otros menores. En 2023 casi se triplica la proporción de asesinatos respecto a lo que vivíamos hace 20 años.

¡Qué decir de los millones de abortos anuales!

Todos son casos de los Herodes del siglo XXI que luchan por poder y para mantenerlo o para incrementarlo asesinan, incluso a niños.

Pidamos al Dios que nos creó por amor, que nos ama y nos hizo para amar que le abramos nuestro corazón para luchar siempre en pro de construir la civilización del amor.

Esta violencia no tiene sentido.

En La República

Por Miguel Angel Rodríguez Echeverría

Miguel Ángel Rodríguez Echeverría. Economista (Ph.D.), Abogado y político costarricense. Fue Ministro Director de la Oficina de Planificación (1968) y Ministro de la Presidencia (1970), Diputado de la Asamblea Legislativa 1990-1994, período en que ejerció la Presidencia del Congreso, Expresidente de Costa Rica (1998-2002) y Ex Secretario General de la OEA.