Miguel Ángel Rodríguez Echeverría, Economista (Ph.D.) Abogado.

Desde finales de la colonia, pero sobre todo en nuestra vida republicana, los costarricenses hemos sido conscientes de la importancia fundamental de la educación para la justicia y la movilidad sociales, para el progreso y la lucha contra la pobreza y para la vigencia de la democracia y el estado de derecho.

Pero en diversas épocas las limitaciones, y siempre nuestra ignorancia y errores congénitos, nos ha impedido hacer el mejor uso de nuestra vocación en favor de la educación. A pesar de ello muchos consideramos que ha sido el más importante instrumento para nuestro desarrollo en paz y armonía.

Es por eso obligación permanente estudiar las limitaciones de nuestro sistema educativo para superarlas.

Durante este siglo los resultados han sido descorazonadores. En las pruebas de PISA que evalúan la capacidad de los jóvenes de 15 años para emplear matemáticas, ciencia y lenguaje venimos saliendo muy pobremente desde que se iniciaron para nosotros en 2009, y además los resultados han venido desmejorando.

Y para colmo de males la pandemia y el excesivo cierre de escuelas y colegios crearon un “apagón educativo” que puede atrasar tanto como dos años el nivel educativo de los estudiantes que lo sufrieron.

El problema no es de recursos.

Podría parecer que esta afirmación es contradicha por las afirmaciones del estudioso y bien enfocado Andrés Fernández en su reciente artículo La dicotomía en el análisis de la inversión educativa https://www.academiaca.or.cr/opinion/la-dicotomia-en-el-analisis-de-la-inversion-educativa/.

Andrés Fernández correctamente afirma que el gasto en términos absolutos en educación no es el mayor de la OCDE, cuando afirma que el gasto por estudiante en términos absolutos es de los más bajos de la OCDE y que, aunque los resultados del proceso educativo dependen de muchas variables, hay una relación entre el gasto acumulado en la educación de un estudiante y los resultados en el desarrollo de habilidades.

Pero no hay contradicción. Además de la foto de la comparación actual entre los países, es importante ver el video de la evolución de los egresos en educación. Además de ver el nivel absoluto del gasto por estudiante en la comparación entre países, hay que ver la capacidad de cada país de financiar ese egreso que la podemos aproximar con el PIB por habitante. Además de ver que hay una relación positiva de la inversión acumulada en la educación de un joven y sus habilidades, es preciso ver si somos eficientes en el uso de esos recursos comparados con otros países.

En salud el gasto en términos absolutos de Costa Rica por habitante es también bajo en comparación con los niveles de las naciones que pertenecen a OCDE, pero la expectativa de vida y otros indicadores son más cercanos a los de esos países.

En Costa Rica se ha dado un gran incremento en los recursos destinados a la educación pública, y los resultados del sistema no denotan ese cambio. Desdichadamente los resultados de PISA en vez de mejorar decaen entre 2009 y 2018. La prueba de 2021 se pospuso a 2022 y no se ha publicado. Ver REFLEXIONES SOBRE UNA EDUCACIÓN PÚBLICA PARA SER MEJORES en Revista Logos Julio-Diciembre 2021

En colones de igual poder de compra Costa Rica tuvo un explosivo aumento en los presupuestos en educación en los últimos 15 años, y en especial a partir de 2009. De 2006 a 2021 el presupuesto del Ministerio de Educación Pública se ha más que duplicado, con un crecimiento de 229,4%, mientras la población estudiantil apenas ha aumentado un 12,4%.

Por supuesto esto significa un enorme crecimiento en el presupuesto por estudiante, que en el último de esos años fue casi el doble del primero.

La parte más significativa de ese incremento se ha dado en los salarios reales de los educadores, lo que constituye una enorme ventaja pues podemos atraer mejores profesionales a esa tan fundamental tarea. Esto se comprueba con datos de la OCDE: los educadores costarricenses tienen mayores ingresos comparados con capacidad de compra que los de la República Checa, Portugal, Eslovenia, Chile, Polonia, Grecia, Estonia, Letonia. Y todos esos países tienen un PIB per cápita muy superior al de Costa Rica. El que nos aventaja en menos es Chile que lo tiene mayor en un 27%. Todos los demás nos aventajan en más del 40% y alguno casi nos duplica.

Pero para sacar ventaja de ese pago se necesita contratar bien a los docentes. Desde hace años vengo insistiendo en que si no se hacen pruebas de conocimientos y habilidades para contratarlos eso no está garantizado. A pesar de una ley de la Asamblea Legislativa anterior que lo exige, aún no se hace.

Para tener éxito también se debe resolver el tema de la integración de los jurados asesores que establecen los procedimientos para elegir las ternas de candidatos elegibles a puestos de docentes. Este tema se iba a corregir con la Ley de Empleo Público, pero se eliminó su corrección, como lo indica el Exdirector del Servicio Civil José Joaquín Arguedas en su artículo Educación y las verdades que pocos conocen, del pasado 6 de marzo.

Es urgente seleccionar mejor a los educadores. Claro y apoyarlos cuando se inician y evaluarlos siempre.

Si no seguiremos gastando más con menos resultados. Un gráfico de la OCDE que usa Arnoldo Fernández en su artículo citado, evidencia que en OCDE hay 7 países que con menor inversión acumulada por estudiante nos aventajan en los resultados de PISA.

No todo es gastar.

En La República