Miguel Gutiérrez: La Inversión Social mejora la distribución de ingresos

Evidentemente, es indispensable el desarrollo de políticas correctivas adicionales, para generar empleo, formalidad e ingresos mejores a la población no calificada del país y recuperar la capacidad de consumo, sin olvidar la evidencia sobre la importancia de la inversión social y su impacto redistributivo.

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Miguel Gutiérrez Saxe, Economista, Educador (Dr.).

2019. Este año, ya al borde del abismo, la Asamblea Legislativa aprobó una reforma fiscal luego de la anterior realizada en 1995. También salimos de dudas sobre si habría capacidad para implementarla y sobre su potencia para lograr afectar el problema fiscal, en una condición de cercanía al 60% de endeudamiento del Gobierno Central. La incertidumbre sobre estos extremos casi fue superada y las peores expectativas quedaron atrás: hubo crecimiento en la recaudación del IVA, bajó notablemente el crecimiento del gasto y se han aprobado créditos para financiar el diferir el ajuste; por primera vez en mucho tiempo hubo un superávit primario en un mes, también cierto respiro de caja. Pareciera que será posible reducir muy notablemente el servicio de la deuda, con esto el nivel de gasto.

El país enfrentará un ajuste en su economía sostenido de mediano plazo, con reducciones de gasto e incremento de ingresos moderados. No se escogió un ajuste de shock, ni por acción ni por omisión, aunque sí quedó pro-cíclico, lo que hace indispensable el desarrollo de políticas correctivas adicionales. Dos temas emergen ahora como centrales: la reactivación de la economía en este entorno nacional e internacional y la tentación de ir más allá de reducir las tasas de crecimiento de salarios y pensiones, en la reducción del gasto, específicamente afectar la inversión social.

De ahí que sea indispensable retomar consideraciones redistributivas sobre lo fiscal.

Lo que sabemos. Costa Rica tiene ahora mayores capacidades humanas pero lleva más de dos décadas de estancamiento de la pobreza según ingreso autónomo de las personas, creciente desigualdad y por más de una década, inusuales y altas tasas de desempleo. La política social es progresiva pero no compensa la exclusión económica. El malestar social y debilitamiento del prestigio y apoyo al sistema político ha estado creciendo, ya cobró su primera víctima: los partidos políticos.

Incidencia de impuestos y gasto social. Según la Cepal (2016), la alta concentración del ingreso en América Latina está fuertemente relacionada con la poca progresividad de sus políticas fiscales y sociales, especialmente en comparación con los países desarrollados. En la región los niveles medios de desigualdad calculada con los ingresos de mercado (es decir, antes de impuestos directos y transferencias, son solo levemente superiores a los valores medios que presentan los países de la Ocde, pero los sistemas tributarios y el gasto público social tienen una menor efectividad a la hora de mejorar la distribución de los ingresos disponibles.

Para el promedio de la región, el coeficiente de Gini solo baja 3 puntos porcentuales tras los impuestos directos, en tanto que la provisión pública de servicios educativos y de salud lo reduce, adicionalmente, en unos 6 puntos. Para Costa Rica, la Cepal estima

que el efecto conjunto es una reducción en el coeficiente de Gini es de12,1 puntos, duplicando la educación y la salud el efecto de los impuestos y otras transferencias públicas. Por su parte, en los países de la Ocde el efecto redistributivo de las transferencias monetarias y del impuesto sobre la renta personal alcanza en promedio 17 puntos porcentuales, mientras que la redistribución efectuada mediante el gasto público alcanza 7 pp.

Una estimación más precisa del efecto que tiene toda la inversión social pública (con la neta de pensiones contributivas) se preparó para el vigesimotercer Estado de la Nación (2017). Los resultados muestran que el coeficiente de Gini del ingreso familiar autónomo per cápita (sin transferencias públicas) es de 0,533. Si a este ingreso se le suma el “salario social” producto de la inversión social pública, según encuestas oficiales, se obtiene el ingreso familiar disponible per cápita, cuyo coeficiente de Gini es de 0,403, lo cual significa una reducción de casi 13 puntos porcentuales. De este modo, la inversión social ha logrado neutralizar el aumento en la desigualdad cuando se considera un concepto más amplio de ingreso, aunque no ha logrado revertirla (Trejos y Mata). Este trabajo no estimó el impacto redistributivo de los impuestos.

Impacto de la ingresos fiscales en Costa Rica Como recalca la Ocde (2017) a pesar de que los ingresos fiscales de Costa Rica están cerca del promedio de América Latina y el Caribe, son insuficientes para financiar las necesidades actuales de gasto del país, pues tienen reducidas bases imponibles (en razón de la informalidad, el diseño de los impuestos y las exenciones), son vulnerables a la elusión y la evasión fiscal y tienen poco impacto redistributivo. El estudio plantea que además de equilibrar su presupuesto, el país necesita cambiar la combinación de impuestos de su sistema impositivo para aumentar el papel redistributivo, ya que actualmente genera pocos ingresos y no contribuye a la reducción de la desigualdad. Esto fue modificado débilmente por la reforma fiscal recientemente aprobada, aunque habrá que dejar pasar algún tiempo y medir de nuevo estos impactos.

Un segundo estudio comparado sobre el impuesto a las personas, también de la Ocde (2017), estima que en Costa Rica los resultados muestran una muy pequeña contribución progresiva a la redistribución del ingreso de las personas, apenas notable en el Gini antes y después de este impuesto, lo que es reafirmado por los estudios nacionales.  La reforma fiscal del IVA aprobada recientemente fue diseñada para generar bajos impactos en inflación y pobreza, reduciendo su capacidad de recaudación, no así su utilidad para lograr la trazabilidad potencial para producir evidencia sobre la veracidad de las declaraciones del impuesto sobre la renta. El uso de tasas diferentes de IVA permitió esto, pero restó progresividad en servicios de consumo de los altos ingresos.  Se evitó así la reforma más regresiva y con mayor capacidad de recaudación que consistía en la eliminación de todas las exoneraciones del impuesto general de ventas (IGV) y la aplicación de una tasa de 15% a todos los bienes y servicios.

Lo pendiente.

 


Miguel Gutiérrez Saxe, Economista de formación, fundador y director del Estado de Nación por más de 20 años y actual colaborador. Partidario del poder suave.

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