Miguel Sobrado: Actualidad del pensamiento y acción de Manuel Mora Valverde

Es imposible separar al político de su faceta humana, personalidad conocimientos y talentos en las relaciones sociales.

0

Miguel Ángel Sobrado, Sociólogo, catedrático UNA.

Sobre don Manuel Mora Valverde, Benemérito de la Patria por su aporte a las transformaciones sociales más importantes que tuvo Costa Rica en el siglo pasado se han derramado ríos de tinta, desde distintos bandos y enfoques políticos.

Con ocasión del 111 aniversario de su natalicio, no quiero repetir lo que ya se ha dicho en diversos medios a lo largo del tiempo, sino destacar aquellas cualidades de su pensamiento y accionar político, que mantienen su vigencia y son parte importante de su legado para las actuales generaciones. Y son por ello especialmente útiles en estos momentos de profundas transformaciones que está viviendo el mundo y nuestro país.

La importancia del pensamiento y acción de don Manuel, se ha destacado especialmente en un período particularmente convulso, como el de las reformas sociales de los años 40s. Alrededor de estos acontecimientos se ha centrado la atención de la mayor parte de sus biógrafos. No obstante, don Manuel vivió y actúo políticamente cuatro décadas más, casi hasta finales del siglo 20 destacándose en este segundo período por su intervención decisiva en la lucha por la paz y contra  la guerra en la crisis centroamericana de los años 80s. En este período, de madurez plena, enriqueció su práctica política dejando una serie de nuevas enseñanzas de alianzas estratégicas geopolíticas, a las que me referiré más adelante.

Don Manuel el político y la persona

Es imposible separar al político de su faceta humana, personalidad conocimientos y talentos en las relaciones sociales. Si bien no es este un espacio para profundizar en estos aspectos que ameritan un trabajo especial, no se puede avanzar en la comprensión de su pensamiento político, sin mencionar al menos la capacidad de escuchar y valorar las opiniones diferentes y las motivaciones que las animaban. El talento de percibir intereses convergentes y contradictorios, escrutando las intenciones, buscando siempre diferenciar lo político de lo personal procurando no afectar la dimensión personal. “Recuerde que su enemigo de hoy puede ser su aliado mañana”.

Este talento de distinguir matices cuyas diferencias eran importantes en el accionar político lo llevó al grado de gran artesano de la política, permitiéndole configurar alianzas solidas y a mantener dentro de la diversidad buenas relaciones personales con amplios sectores.

Estas cualidades personales le permitieron configurar, en una época de polarizaciones y dogmatismos, como la prevalecientes en los cuarenta, construir el “comunismo a la tica”.  La flexibilidad en el análisis y el establecimiento de alianzas “imposibles” en un proceso de organización de los sectores populares le permitieron obtener resultados y consolidar luchas.

El comunismo a la tica y la actividad organizativa de los sectores populares

El liderazgo de don Manuel impregnó progresivamente el pensamiento de su Partido, que se había ido enriqueciendo por la organización y la acción de masas. Un papel en que jugaron un papel destacado los educadores como Carmen Lyra y organizadores y luchadores de masas como Herminio Alfaro entre los campesinos y artesanos rurales del norte del Valle Central y Carlos Luis Fallas entre los zapateros y principalmente bananeros.

De tal forma que la teoría fue tomando vida en la práctica de lucha y organización del naciente partido, que, a pesar del anticomunismo rampante en la época, fue creciendo con una profunda raigambre popular en amplios medios. La lucha organizada de los diversos sectores sociales fue un terreno donde las escuelas obreras y las publicaciones del Partido jugaron un papel destacado en el proceso ascendente de la nueva fuerza política empotrada en el medio nacional. “…somos enemigos del crimen y el terror como sistema social. Creemos únicamente en la acción de las masas preparadas y organizadas como medio eficaz de combate”.

Una fuerza orientada por la valoración de sus resultados y la toma de posiciones e influencia por las organizaciones, sumada a una sabia política de alianzas que estimuló la coyuntura internacional favorable.

Dentro de este contexto, donde era impensable que comunistas y católicos trabajaran juntos programáticamente, se produce, por primera vez en el mundo la alianza de los comunistas con la Iglesia Católica a la que se suma el presidente Calderón. Este paso estratégico permitió consolidar las garantías sociales, pero produjo también sorpresa y creo expectativas en el ámbito nacional sino que genero estupor e interés en el mismo movimiento comunista internacional.

Don Manuel me comentó que a raíz de esta alianza recibieron cartas de preocupación de otros partidos comunistas incluido el de Gran Bretaña. Es de suponer que aunque el PCUS de Stalin estaba muy ocupado con la guerra mundial, no debió dejar de sorprenderle la audacia del partido costarricense.

La autonomía con que el partido tomó esta decisión, sin consulta internacional, basado en la convicción de que era lo que correspondía a los intereses locales, fue una muestra de la creatividad y autonomía de un comunismo cada vez más tico.

La geopolítica centroamericana.

Un país pequeño como Costa Rica, sin riquezas especiales ni mercados relevantes, pero en una región geopolítica y geocomercial estratégica por ubicarse en una región canalera entre las dos grandes masas continentales, solo ha logrado sobrevivir a lo largo de la historia por hacer valer sus intereses haciendo alianzas inteligentes que le permitieran neutralizar a sus enemigos.

La guerra contra los filibusteros

En 1856, siendo don Juanito Mora, ancestro de don Manuel, presidente de una Costa Rica de apenas 100.000 habitantes, supo enfrentar a las fuerzas militares esclavistas norteamericanas. Apeló para ello a los intereses de Inglaterra, entonces potencia dominante, a la solidaridad continental y a las contradicciones que había creado William Walker como presidente de Nicaragua con el Comodoro Vanderbilt, dueño de la Compañía del Tránsito, a quien había expropiado sus buques de transporte. Experiencia que describe magistralmente don Armando Vargas Araya en su libro “El lado oculto del presidente Mora”

Las alianzas de los años 40s que permitieron las reformas sociales

El conocimiento de la importancia estratégica de la región le permite a don Manuel aprovechar la alianza militar que la segunda guerra mundial genera entre los Estados Unidos y la URSS frente al Eje, para neutralizar la agresividad de la United Fruit, que promovía golpes de estado, conjuntamente con la CIA en Centro América como el que le dieron a Jacobo Arbenz en Guatemala. Logrando así reducir la amenaza externa a las reformas sociales.

La lucha por la paz y contra la intervención norteamericana en Centro América en los 80s

Las luchas revolucionarias en Centroamérica, durante las décadas de los 70 y 80s, llevaron a una polarización de la política del gobierno de Reagan en los Estados Unidos, tratándola como si fuera una confrontación con la Unión Soviética por lo que se preparó una intervención militar en toda la región. Dentro de los planes de los Estados Unidos, tal como se hizo público en un documento filtrado del Departamento de Estado. La leyenda que desencadenaría esta intervención, sería la supuesta “agresión” militar de Nicaragua hacia Costa Rica, lo que motivaría la reacción norteamericana para defender a su agredido aliado carente de ejército. Se buscaba lograr así el respaldo del Congreso de los Estados Unidos y de la opinión pública internacional para una acción militar en toda la región.

Ante este el panorama de una intervención militar en Centro América que involucraría a Costa Rica, don Manuel decide llamar a don José Figueres Ferrer e intervenir conjuntamente, el ante sus aliados socialistas y don Pepe ante los socialdemócratas europeos y norteamericanos. De tal manera buscaron activar fuerzas en ambos bandos para abortar la opción de la guerra regional ya que las atrocidades de las dictaduras centroamericanas eran bien conocidas en Europa y entre un sector importante de los demócratas norteamericanos.

Estas gestiones de paz fueron fructíferas y crearon un terreno favorable para el Plan de Paz impulsado posteriormente por los presidentes centroamericanos, que impidió la intervención militar norteamericana y la generalización de la guerra a todo el Istmo.

De nuevo se hizo valer la importancia de la geopolítica de Costa Rica y de la región, logrando que las fuerzas de la paz se impusieran, en vez de las fuerzas de la guerra que querían involucrar a Costa Rica en baño de sangre que hubiera acabado con nuestro sistema republicano y desestabilizado toda la región. La visión y el talento de Don Manuel, permitieron de nuevo mostrar la fuerza de las alianzas con que países pequeños pueden defender sus intereses en el contexto de fuerzas mundial.

En síntesis: las principales enseñanzas

  • Frescura y flexibilidad en el análisis político orientándose, más allá de la teoría, por la realidad nacional.
  • Un análisis enriquecido permanentemente por los resultados de la acción organizada del partido y de los sectores populares.
  • Ajuste de las políticas a las necesidades estratégica y tácticas.
  • La fuerza se ubica en el las alianzas que permite el contexto nacional, regional y geopolítico.
  • Atención permanente en el análisis de los cambios regionales y mundiales

Omisiones en la práctica del siglo XXI

Como se puede apreciar después de los cambios en la correlación de fuerzas mundiales acaecidos a raíz del derrumbe de la Unión Soviética y la devaluación del socialismo “real” basado en la planificación centralizada de la economía. Hecho que condujo en Europa Oriental al apoderamiento de las riquezas nacionales por fuerzas mafiosas incubadas en los partidos se ha perdido en la practica el sentido de izquierda para definir regímenes sociales.

Por otra parte China, combinando el sistema de Planificación con el mercado ha logrado emerger como la segunda superpotencia y primera potencia económica del planeta que dentro de su proyectos de expansión comercial está construyendo la denominada “Ruta de la Seda”, que en el continente incluye a Centro América como puente de comunicación entre las Américas. Nación que ha ofrecido a Costa Rica crear una zona económica especial tipo chino que abarcaría, Puntarenas, Limón y San Carlos.  Este proyecto que debió haber empezado en 2015 para concluir en 2035 incluye la formación y capacitación de la mano de obra local para trabajar en la Zona. Lamentablemente los dos últimos gobiernos, bajo presiones de Estados Unidos, han enviado el proyecto al congelador, mientras el narco tráfico se apodera de los puertos y se instala en nuestro país requebrajando el tejido social.

Cambios regionales

En nuestra América se fortalece el poder del narcotráfico y Centro América, como lugar de tránsito cada vez más se convierte en baluarte de estas poderosas fuerzas, que penetran los partidos, gobiernos locales y estados, incluyendo algunos denominados de izquierda.

Mientras tanto la autodenominada izquierda en nuestro país ha dejado de lado las luchas y la organización, no solo partidaria, sino que ha dejado de promover la organización de las reivindicaciones populares y abandonado zonas de su influencia tradicional, que ha sido ocupadas por organizaciones neo pentecostales, manejadas verticalmente por pastores.

Las palabras gastadas

Existe una pérdida de norte sobre lo que es ser un revolucionario socialista en las nuevas condiciones del siglo XXI especialmente agudas para nuestra América. Predomina lo que es una política inercial de identificarse con sectores que se autodenominan de izquierda, pero operan dentro de los esquemas clientelistas y patrimonialistas tradicionales. El respaldo a estas fuerzas, en ausencia de pensamiento actualizado y sobre todo masas organizadas, lleva a la marginación y perdida progresiva de posiciones políticas y de arraigo popular.

No se diferencia por resultados las experiencias regionales que se hacen bajo el nombre de socialistas, sino que se aceptan todas. De tal forma se equipara, por una falsa solidaridad basada en el enemigo común, a sistemas clientelistas como los de Ortega y Maduro que han creado nuevas oligarquías y pobreza, con las experiencias del Brasil de Lula, de Uruguay, el Ecuador de Correa o la rica experiencia de Bolivia que han reducido la pobreza, generado riqueza, educación y salud.

Don Manuel revivido???

El camino quedó trazado… hay que recorrerlo

COVID-19
Suscribase COVID-19

También podría gustarte Más del autor

Comentarios

Cargando...