Miguel Sobrado: El panorama turbulento actual que vive Costa Rica

La situación actual es producto de toda una serie de errores del gobierno de priorizar la visión tecnocrática y subvalorar la experiencia política pensando que era un problema de edades. Errores que se han agudizado con la pandemia y sus efectos devastadores sobre el empleo y la economía en general.

0

Miguel Ángel Sobrado, Sociólogo, catedrático UNA.

Un momento difícil vive el país. Las fuerzas regionales se han desatado en violentas protestas por el carácter regresivo del paquete de impuestos presentado al FMI, que afecta las transacciones de los sectores de menores ingresos, como por la triplicación del impuesto a las propiedades. El paquete se percibe como una amenaza desproporcionada que agrava el desempleo y la incertidumbre creciente en la evolución de la economía.

En el contexto actual de desborde de la violencia, las fuerzas policiales se ha visto obligadas a replegarse para no ocasionar víctimas mortales y el gobierno se ha visto obligado a negociar, aunque todavía no se sabe con quién ya que hay posiciones extremas sobre el tapete.

La situación actual es producto de toda una serie de errores del gobierno de priorizar la visión tecnocrática y subvalorar la experiencia política pensando que era un problema de edades. Errores que se han agudizado con la pandemia y sus efectos devastadores sobre el empleo y la economía en general.

Este gobierno llegó al poder con un limitado contingente de diputados, lo que le ha obligado a buscar alianzas en la Asamblea Legislativa, pero las alianzas no se sostienen solo dándole beneficios a algunas fuerzas. Es preciso que la acción del gobierno se sustente en resultados reconocidos por la opinión pública. Esto es que más allá de la representación en la Asamblea Legislativa se fortalezca su autoridad en sectores cada vez más amplios.

Lamentablemente no aceptaron mis propuestas como miembro de la Comisión de Notables, por una parte de lograr un respaldo para la ley de empleo público, involucrando una parte del sector más moderno, y con ambición de hacer carrera en la administración pública. Esto es creando una base de apoyo interna. Por otra parte, hacer las reformas necesarias partiendo de las cuatro o cinco necesidades más sentidas por la gente, acompañado de un proceso de rendición de cuentas por resultados semestral. Este proceso de avances debería ser ante la prensa, la defensoría de los habitantes y el Estado de la Nación, de tal manera que se fortaleciera el papel de Presidente y se facilitara el cambio de ministros por incumplimiento.

Lamentablemente este proceso de construcción de autoridad no encontró eco y se impuso la visión tecno burocrática  con los tristes desequilibrios y desestabilización que afronta nuestro país hoy.

No sabemos cómo va a evolucionar la situación actual y si se saldrán las aguas de los cauces institucionales, pero es importante que haya concesiones de todas las partes para retomar la vida en democracia. La propuesta de la Universidad Nacional puede ser un buen punto de partida.

No se puede pretender, en este momento hacer la reforma que requiere nuestro estado, porque esto sería colocar la carreta delante de los bueyes. Lo urgente, no obstante, no debe olvidar lo importante, porque resolviendo lo urgente podemos crear senderos, cada vez más amplios que conduzcan a las reformas institucionales que el país necesita.

La atención de la pandemia, descentralizando la acción e incorporando a los gobiernos y organizaciones locales en su atención, en vez del centralismo prevaleciente, puede ser un camino para el cual parece haberse sensibilizado el Ministerio de Salud y la Caja. La descentralización obligada por la pandemia para la cual existen instrumentos técnicos como el programa EDUS de la Caja que permite la atención local de la pandemia como lo ha realizado con éxito Uruguay, donde no se han suspendido las clases, y Rio Grande do Sul en Brasil, puede ser el principio de una profunda reforma. Donde no solo se trasladen atribuciones sanitaria a los municipios y comunidades, sino que también los recursos del programa Proteger, ya que en el ámbito local conocen mejor las necesidades y saben dónde están los recursos de apoyo necesario.

Pienso que este es uno de los caminos que se abren, independientemente que se puedan refundir al mismo tiempo algunas de las instituciones con funciones duplicadas.

 

COVID-19
Suscribase COVID-19

También podría gustarte Más del autor

Comentarios

Cargando...