Nicolas Boeglin, Profesor de Derecho Internacional Público, Facultad de Derecho, Universidad de Costa Rica (UCR). Contacto: nboeglin(a)gmail.com

Introducción

Hace ya más de tres meses que inició el ataque por parte de Estados Unidos e Israel contra Irán. 

Esta confrontación, que empezó el sábado 28 de febrero del 2026, y que cesó provisionalmente desde el 8 de abril, con acciones militares recientes observadas los días 27 y 28 de mayo, constituye un nuevo episodio que ha desestabilizado significativamente a la ya convulsa región de Oriente Medio y al mundo en general, con consecuencias imprevisibles de muy diversa naturaleza.

Conforme pasan los días, la sensación de una operación militar totalmente improvisada por parte de Estados Unidos y de Israel se confirma, tal y como intentaremos de explicar en las líneas que siguen. 

Al tiempo que Israel ha aprovechado de la situación para ir ampliando sus operaciones en diversas partes del territorio palestino ocupado y en el Sur del Líbano, cometiendo en ambos casos  acciones que califican como crímenes de guerra: este 29 de mayo, se informó que en la última semana, son 11 niños libaneses cada 24 horas los que pierden la vida o son gravemente heridos (véase cable de la agencia Reuters).

Algunos desarrollos recientes

El pasado 22 de mayo, una enésima propuesta de acuerdo entre Estados Unidos e Irán para poner fin a esta confrontación  militar, ha sido revelado parcialmente por la prensa en Arabia Saudita: véase nota de prensa titulada «US–Iran draft agreement signals to ease tensions and open Hormuz strait – Al Arabiya«.

Como se puede observar, en esta nueva versión filtrada, el programa nuclear iraní no figura en ella, concentrándose el texto en ver la manera de normalizar paulatinamente y de común acuerdo, el paso por el estrecho de Ormuz únicamente, cesando ambos Estados (Estados Unidos e Irán) operaciones de tipo militar. En esta nota del 20 de mayo de la agencia Reuters, se detalla el sistema previsto por Irán para el paso de embarcaciones, en esta ocasión un tanquero cargado de petróleo de Irak a destinación de Vietnam. 

Será de interés observar si esta nueva versión  de acuerdo entre Estados Unidos e Irán satisface a ambos contendientes, o si se trata únicamente de una simple etapa más en la estrategia dilatoria en la que parecieran conformarse ambos Estados desde hace varias semanas, pese a las consecuencias muy graves para la economía mundial, incluyendo la economía norteamericana y la iraní, que deriva de la actual situación en el estrecho de Ormuz. Ambos Estados parecieran estar convencidos que es la parte contraria la más urgida por el tiempo, lo que explica la sensación de impasse en aras de resolver esta crisis.

Ahora bien, si un eventual futuro acuerdo final entre Estados Unidos e Irán se limita a la principal causa que afecta a la economía mundial, se podrá confortar aún más la idea que nada lograron Estados Unidos ni tampoco Israel al iniciar su ataque contra Irán el pasado 28 de febrero. El pasado 21 de mayo, Estados Unidos reconoció haber redirigido un total de 97 embarcaciones e inmovilizado a cuatro de ellas,  desde que estableció su propio bloqueo en el Golfo Pérsico (véase «tweet» oficial en este  enlace). 

Al analizar en estas mismas páginas de LaRevistaCR  los  primeros 14 días de esta confrontación, en los que pasamos en revista las reacciones oficiales de Estados observadas en América Latina, incluyendo el apoyo a Estados Unidos y a Israel por parte de Argentina y de Paraguay, y la incapacidad de la diplomacia de Costa Rica de condenar a Estados Unidos y a Israel, ya nos habíamos permitido concluir que:

«Aventurarse a iniciar una guerra contra un Estado resulta siempre una decisión que se toma luego de ponderar  detenidamente los riesgos que una confrontación militar implica. En el caso del ocurrente ocupante de la Casa Blanca, todo pareciera indicar que esta ponderación del riesgo se hizo de manera bastante aproximativa, exponiendo de manera irresponsable a varios Estados árabes y a la economía mundial a sufrir las consecuencias» (Nota 1).

Nótese que el pasado 22 de mayo renunció en Estados Unidos una de la jerarcas en materia de servicios de inteligencia (véase nota de la BBC), y que es probable que el autodenominado «Secretario de la Guerra» conozca una suerte similar en las próximas semanas. Esta renuncia fue precedida de varias más dentro del aparato militar de Estados Unidos.

Cabe también añadir que este 25 de mayo, por primera vez, el actual mandatario de Estados Unidos anunció  ahora querer intentar condicionar un acuerdo con Irán a la normalización de las relaciones de varios Estados con Israel mediante la suscripción de los denominados «Acuerdos de Abraham» (véase cable de la Agencia Reuters y cable de la agencia AP): una clara evidencia más del nivel de improvisación que impera dentro de la Casa Blanca, al tratarse de Estados de Oriente Medio que tienen razones muy diversas cada uno para no haber normalizado sus relaciones con Israel. ¿Normalizar relaciones con Israel en pleno genocidio en curso en Gaza y en plena colonización acelerada de Cisjordania, con un Primer Ministro israelí con orden de captura por parte de la justicia penal internacional desde noviembre del 2024? Vaya creatividad.

Es de notar que este 28 de mayo Israel decidió “romper sus relaciones” con el Secretario General de Naciones Unidas (véase nota de prensa del New York Times y tweet oficial de su aparato diplomático): salvo error de nuestra parte, se trata de una verdadera “première” en toda la historia de Naciones Unidas, al nunca haberse registrado con anterioridad a un Estado Miembro anunciando semejante “rompimiento” con el máximo representante de esta organización internacional.  

Una confrontación militar ayuna de objetivo estratégicos

Más allá de las gesticulaciones de todo tipo del aparato diplomático israelí ante un cerco de la justicia internacional que se va paulatinamente cerrando sobre sus exacciones en Gaza, y más allá de las ocurrencias a repetición del actual ocupante de la Casa Blanca, se puede decir que, desde el 28 de febrero del 2026, Estados Unidos e Israel han demostrado al mundo lo siguiente: pese a contar con servicios de inteligencia considerados entre los mejores del mundo, subestimaron la capacidad de respuesta militar iraní y lo que se planificó de manera conjunta desde el punto de vista militar para durar unos pocos días (unas cuantas semanas a lo sumo), lleva ya 91 días sin que se deje entrever una salida airosa para ambos.

Adicionalmente, Estados Unidos ha exhibido ante los ojos de la comunidad internacional una desesperación raramente observada, con iniciativas anunciadas y suspendidas a los pocos días, despotricando de paso contra sus aliados más cercanos al no visualizarse ninguna salida honorable para su errático Presidente.

«¿Informantes mal informados?». Es una interrogante que ya tuvimos la ocasión de utilizar cuando, con base en «información de inteligencia» israelí en mayo del 2018, el Presidente de Estados Unidos optó por retirar a Estados Unidos del pacto nuclear suscrito por Irán con Estados Unidos y varios Estados más en julio del 2015, a partir de datos que fueron públicamente desmentidos por la entidad internacional de Naciones Unidas a cargo de verificar in situ el nivel de enriquecimiento del uranio en Irán pactado en el 2015 (Nota 2): contrario a lo sostenido por Estados Unidos, Irán si estaba cumpliendo, en mayo del 2018, los términos acordados de manera muy precisa en el pacto nuclear del 2015, que tuvimos la oportunidad de analizar en su momento en julio del 2015 (Nota 3). Confiar ciegamente en lo que Israel remite a Estados Unidos es una tendencia bastante consolidada del actual ocupante de la Casa Blanca.

El pasado 6 de mayo del 2026, se hizo ver en Estados Unidos que el cerco informativo tiene sus límites, y que los periodistas de investigación en Estados Unidos todavía están en capacidad de desmentir algunas declaraciones oficiales dadas por sus autoridades con relación a los severos daños sufridos en Oriente Medio por el ejército norteamericano (véase artículo del The Washington Post cuya lectura integral es altamente recomendada)

El estrecho de Ormuz: un problema inexistente hasta el 28 de febrero

Un problema nuevo desde el 28 de febrero del 2026 para el mundo (y para Estados Unidos e Israel) lo constituye el estrecho de Ormuz: hasta el 28 de febrero, eran muy pocos en el planeta los que sabían de su ubicación exacta y de su importancia estratégica. Hoy deben ser muy pocos en el planeta los que no están pendientes de lo que ahí ocurra. 

El 7 de abril, Irán dio a conocer diez puntos que exige que sean objeto de una negociación con Estados Unidos (véase nota de Gulf News del 7 de abril): de los diez puntos, resalta el hecho que cinco se relacionan al estrecho de Ormuz. Se trata de un tema sobre el que Irán ha insistido, una y otra vez: siendo Ormuz una problemática inexistente hasta el 27 de febrero entre Estados Unidos, Israel e Irán, hay que reconocerle a Estados Unidos el haberla provocada. 

Al respecto, el pasado 17 de abril Irán anunció que restablecía el paso por el estrecho de Ormuz (véase nota de la BBC y el tweet del jefe de su diplomacia), condicionado al mantenimiento del cese al fuego en el Líbano y obligando a Estados Unidos a explicar por qué mantiene su bloqueo marítimo a la salida de este mismo estrecho, tan vital para la economía mundial. Como era previsible, Estados Unidos optó por mantener su bloqueo, por lo que Irán respondió cerrando de nuevo el paso por el estrecho de Ormuz, exhibiendo así ante al mundo la intransigencia de Estados Unidos. Una situación que perdura hasta este 29 de mayo del 2026, mientras la el jefe de la diplomacia iraní se ha activado con viajes y reuniones al más alto nivel en Pakistán (25 de abril), Omán (26 de abril), Rusia (27 de abril) y en China (6 de mayo).

Como resulta bastante fácil prever las reacciones iracundas de Estados Unidos, el desgaste político al que Irán ha estado sometiendo a Estados Unidos una y otra vez reviste especial interés para muchos observadores y analistas de la vida internacional. El desgaste es tal que, luego de haber anunciado una operación tendiente a escoltar naves en Ormuz con dos «Destroyers» de la marina norteamericana, iniciando el 4 de mayo, el Presidente de Estados Unidos debió suspender la iniciativa el pasado 6 de mayo, evidenciando una nueva improvisación de Estados Unidos.

El tiempo sigue pasando e Irán no pareciera querer ceder.  Hace ya varias semanas que el Presidente norteamericano hubiera deseado anunciar algo que le permita decir que salió victorioso de su contienda con Irán y no obtiene nada de Irán. Arrancarle tal vez a Irán un acuerdo en el que Irán acepte un freno a su programa nuclear con exigencias mayores a las concedidas en el pacto nuclear suscrito en Viena en el mes de julio del  2015 (el denominado JPCOA) sería para el actual ocupante de la Casa Blanca lo ideal: sin embargo, pese a las vociferaciones y gesticulaciones del Presidente de Estados Unidos, y las amenazas de todo tipo, Irán no ha cedido ni pareciera mayormente dispuesto a hacerlo. Ni programa nuclear, ni programa de misiles balísticos son tema de negociación al parecer entre los negociadores iraníes y norteamericanos en estas últimas semanas.

Es más que probable que el espectáculo dado por el actual ocupante de la Casa Blanca también se relaciona con el aumento significativo del precio del barril del petróleo: este aumento que ha ocasionado esta confrontación militar con Irán, inquieta el mundo de los negocios en Estados Unidos y mucho más allá. El precitado espectáculo también puede explicarse en razón del descontento cada vez mayor entre los seguidores del actual ocupante de la Casa Blanca, a los que les prometió que nunca llevaría a cabo aventuras militares en Oriente Medio durante la campaña electoral.

«La impotencia de la superpotencia» podría en apariencia leerse como una expresión conteniendo una contradicción absoluta. No obstante, lo que ha ocurrido en Irán desde el 28 de febrero hasta este 29 de mayo del 2026 ilustra de manera bastante elocuente esta aparente contradicción en el caso de Estados Unidos, tal y como tuvimos la ocasión de explicarlo para los 39 días de confrontación militar en este mismo espacio de LaRevistacr (Nota 4).

Israel y el genocidio en curso en Gaza: una urgente necesidad de desviar la atención internacional

Esta confrontación militar de Estados Unidos e Israel contra Irán no debe de hacer olvidar a Israel, que ha aprovechado del desplazamiento del foco de la atención mundial para;

–  continuar el genocidio en Gaza (asfixiando cada vez más a 2,3 millones de habitantes en Gaza  desnutridos, muchos de ellos gravemente heridos, con un red hospitalaria significativamente destruida, viviendo a la intemperie en medio de un campo de ruinas,  al privarlos de una ayuda humanitaria urgente) y; 

– expandirse en el resto del territorio palestino ocupado, incluyendo zonas nuevas en Cisjordania en las que nunca había enviado a sus vehículos militares (véase este artículo publicado por Magazine+972 del 27 de mayo del 2026).  El pasado 28 de mayo, el primer Ministro israelí no encontró nada mejor que ordenar la ocupación  del 70% de Gaza a sus fuerzas militares (véase nota de la BBC).

Con además, desde varias semanas, en el Sur del Líbano, acciones de Israel que califican como crímenes de guerra y que debieran poder interesar a la justicia penal internacional, si es que las autoridades del Líbano así lo quisieran (Nota 5). 

El pasado 16 de mayo, el Relator Especial de Naciones Unidas sobre Tortura envió una misiva urgente a Israel (véase carta), objeto incluso de un comunicado oficial de la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos de Naciones Unidas (véase comunicado del 19 de mayo del 2026 titulado “Special Rapporteur on torture warns of persistent risks for Palestinian detainees, implores Israel to change course”). Como ya viene siendo costumbre desde la tarde/noche del 7 de octubre del 2023, este comunicado de prensa no fue referenciado en prácticamente ningún medio de prensa internacional, por razones que sería de sumo interés conocer.

Foto extraída de artículo de prensa publicado en Israell, titulado “Rats, raw sewage, skin diseases: Israel’s siege is ravaging Gaza’s displaced”, Magazine+972, edición del 29 d emayo del 2026. Texto integral disponible en este enlace

El pasado 27 de abril se anunció en la prensa  de Costa Rica la posible presencia de altos dirigentes de Israel a la toma de posesión de las nuevas autoridades electas, prevista este 8 de mayo (véase nota de La Nación): lo cual demuestra que pese al repudio generalizado causado por las exacciones de todo tipo en Gaza desde la tarde/noche del 7 de octubre del 2023, Israel posee lo que se puede designar como «fichas útiles» en América Latina, siendo actualmente Costa Rica una de ellas, conjuntamente con Argentina y Paraguay. ¿No vino a Costa Rica el Primer Ministro israelí en persona a  asistir a la toma de posesión de las nuevas autoridades electas el pasado 8 de mayo, prefiriendo enviar Israel a su Presidente? Cual sea la presencia de uno u otro, observar y analizar lo que hizo Costa Rica con las obligaciones internacionales que ha asumido en virtud del Estatuto de Roma de 1998, y de muchos otros tratados en materia de derechos humanos fue objeto de unas cuantas reflexiones nuestras, posiblemente algo incómodas (Nota 6). 

En esta nota de ElPais (España) del 16 de mayo del 2026, se detalla la clara alineación de las pasadas y nuevas autoridades Costa Rica con Israel: con en la mira, el próximo traslado de la embajada de Costa Rica de Tel Aviv a Jerusalén, en abierta violación al consenso internacional existente desde 1947 sobre el estatuto particular de Jerusalén. Esta entrevista de Democracy Now a  uno de los más renombrados expertos sobre el Holocausto realizada el 19 de mayo, detalla la deriva genocida y supremacista que Israel ha consolidado y que debiera interpelar a unos cuantos jerarcas y sectores corporativos y políticos en Costa Rica. Provocar al mundo musulmán trasladando su embajada a Jerusalén y aparecer ante el mundo como “el” socio estratégico de Israel en América Latina ¿le resultará realmente provechoso para Costa Rica, su imagen internacional, su economía y su turismo?

El informe de situación de Naciones Unidas en el territorio palestino ocupado al 15 de mayo (véase enlace) puede ser completado con el anterior al 8 de mayo (véase informe): ambos dan cuenta de la destrucción sistemática a la que se libra Israel en diversas partes del territorio palestino ocupado.

Un artículo publicado en el New York Times dado a conocer el 7 de abril del 2026, y de lectura muy recomendada, ya nos explicaba cómo el actual ocupante de la Casa Blanca se dejó muy fácilmente convencer por el Primer Ministro de Israel, pese a recibir advertencias de algunos jerarcas norteamericanos sobre los riesgos de atacar a Irán. Su lectura permite conocer detalles de una reunión que se supone es de las reuniones de las que nada debe filtrarse entre dos mandatarios. A la fecha (29 de mayo del 2026), no se sabe cómo llegaron a filtrarse a la prensa norteamericana estos llamativos detalles.

Por otra lado, un muy completo artículo sobre el funcionamiento del servicio de información del ejército israelí, publicado el 8 de abril del 2026 por el medio digital en Israel Magazine +972 (véase enlace) permite entender mucho mejor cómo la situación en Gaza y, más generalmente, lo que ocurre en el territorio palestino ocupado, es objeto de una cobertura periodística con información parcial de grandes cadenas de noticias internacionales favoreciendo a Israel ante la opinión pública.

El pasado 20 de abril, desde Naciones Unidas, expertos en derechos humanos reiteraron la urgente necesidad de suspender el Acuerdo de Asociación existente entre Israel y la Unión Europea (UE) (véase comunicado oficial): se trata de una solicitud que debiera interpelar a los entusiastas jerarcas en Costa Rica en materia de comercio exterior, que no ven mayor problema en comerciar libremente con Israel y firmar un tratado bilateral al respecto, suscrito el 8 de diciembre del 2025. Entre los Estados europeos que más han abogado por suspender este acuerdo con Israel, están Eslovenia, España, Irlanda y Noruega. En el caso de España, el pasado 18 de abril auspició una reunión en Barcelona con líderes mundiales en defensa de la democracia, de los derechos humanos y del multilateralismo: por parte de América Latina participaron los jefes de Estado de Brasil, Colombia, México, y de Uruguay así como el ex Presidente de Chile (véase nota de CNN y enlace del Palacio de la Moncloa).  

Este mismo 20 de abril, se dio a conocer un informe del Banco Mundial y de la UE que cuantifica en más de 71.000 millones de US$ la destrucción causada por Israel en Gaza desde el 7 de octubre del 2023 (véase comunicado oficial de Naciones Unidas). 

Como si la fecha del 20 de abril del 2026 fuera particularmente cargada de noticias negativas para las máximas autoridades de Israel, la única capital en Europa donde podía aterrizar sin problemas el actual Primer Ministro israelí, dejó de serla (véase nota sobre posición de las nuevas autoridades húngaras con respecto a la justicia penal internacional de La Haya).

Una confrontación militar sin justificaciones

Estos 91 días desde que Estados Unidos e Israel iniciaron sus ataques contra Irán, suspendidos desde la entada en vigencia de un cese al fuego provisional el pasado 8 de abril, permiten hacer un primer balance, no sin antes indicar que refuerzan como nunca las dos ideas siguientes: 

– la deriva a la que Estados Unidos está mal acostumbrando al mundo, con operaciones militares y decisiones unilaterales totalmente ilegales desde el punto de visto jurídico, debe ser frenada y debe ser firmemente condenada, sin mayores titubeos, pese al apoyo, en América Latina, recibido por parte de Argentina y de Paraguay, y la incapacidad del aparato diplomático de Costa Rica de condenar esta acción ilegal contra Irán, tal y como tuvimos la ocasión de analizarlo en este mismo espacio de LaRevista.Cr (Nota 7); 

– la lógica implacable de la fuerza que Israel busca imponer dada su incuestionable superioridad militar en Oriente Medio, no lleva a ningún lugar: con más destrucciones, más familias enlutadas, más heridos que llegan a hospitales colapsados (siendo la mayoría civiles), más desplazados caminando a la intemperie, y dejando a gobernantes ya exhaustos de estos Estados bombardeados, desoladores campos de ruinas que no pueden sino alimentar la sed de venganza y una mayor radicalización. 

Desequilibrar por completo a regiones enteras y al resto del planeta y buscar erosionar las reglas más elementales del derecho internacional público, no puede ser visto como beneficioso para ninguno de los 193 Estados que conforman Naciones Unidas. ¿O sí? Aumentar el nivel de resentimiento y de odio hacia Israel en la región, con miles de integrantes de familias enlutadas dispuestos a vengar la muerte de sus seres más queridos, muchos de ellos niños (Nota 8), repartidos en todos los Estados de Oriente Medio o por el mundo, no puede augurar un futuro más seguro y más próspero para Israel. ¿O sí? 

Cabe indicar que en esta nota de prensa del 2018, se hacía ver que gran parte de los combatientes del Hezbollah en el Sur del Líbano son huérfanos abandonados a su suerte cuando eran niños. ¿Cuántos batallones de futuros combatientes radicalizados se está garantizando tener a futuro en su contra Israel con todas las destrucciones realizadas en diversas partes de Oriente Medio en los últimos años?

A modo de conclusión

Esta tribuna publicada en Francia el 21 de marzo del 2026 por parte de intelectuales iraníes e israelíes ya denunciaba el hecho que, lejos de beneficiar a las poblaciones de Israel y de Irán, esta confrontación militar con Irán respondió a intereses muy distintos y que ya es hora de que el mundo lo sepa.

Desde la perspectiva del derecho internacional público, es también de recordar que el 2 de abril del 2026, se hizo pública una carta suscrita por más de un centenar de académicos, expertos y especialistas en derecho internacional en Estados Unidos, haciendo ver que desde el 28 de febrero del 2026, Estados Unidos ha cometido una agresión contra Irán y que varias de sus acciones militares en suelo iraní califican como crímenes de guerra, susceptibles de acciones legales a nivel internacional pero también a nivel nacional (véase carta reproducida en el sitio de JustSecurity). No se ha escuchado de una iniciativa similar por parte de profesores y de expertos en derecho internacional en Israel: al tratarse de una operación militar conjunta perfectamente coordinada entre los aparatos militares de Estados Unidos y de Israel, el silencio y la grave omisión antes señalada revisten aún mayor interés, no sin plantear interrogantes muy válidas. 

Con relación al errático e imprevisible ocupante de la Casa Blanca, su profunda exasperación al ver que cayó en la trampa que le tendió Irán, al tener que reconocer (sin hacerlo expresamente) que no midió la capacidad de respuesta militar iraní, y al no obtener el apoyo de ningún aliado para liberar el estrecho de Ormuz, lo han llevado a una violencia verbal raramente observada por parte de un Jefe de Estado en plena posesión de sus facultades, planteándose una interrogante muy válida en diversos círculos en Estados Unidos en las últimas semanas: ¿estará realmente el Presidente de Estados Unidos en posesión de todas sus facultades?

No está de más recordar que esta improvisada acción militar conjunta de Estados Unidos e Israel contra Irán que inició el 28 de febrero del 2026 se dio mientras en Ginebra (Suiza), bajo la mediación de Omán, un equipo negociador iraní y otro norteamericano estaban a punto de alcanzar un acuerdo sobre el programa nuclear iraní y el levantamiento de las sanciones norteamericanas contra Irán. 

Se lee en este análisis publicado en The Guardian el 16 de marzo del 2026, de lectura muy recomendada, que:

«On the final day of talks in Geneva, Iran offered a three-to-five-year moratorium, taking the pause past the end of the Trump presidency, but after a phone consultation with Trump during a lunchtime break, Witkoff came back insisting on 10 years. The US said it would pay for nuclear fuel to be imported over that decade.

By that final day – two days before the US and Israel launched their attack – the two negotiating teams had also reached agreement on the lifting of 80% of the sanctions imposed on Iran, a source involved in the talks said. Oman said at least three more months were needed to work on the details».

– – Notas – –

  • Nota 1: Véase BOEGLIN N.,»A 14 días del ataque de Estados Unidos y de Israel a Irán – Balance y perspectivas y un repaso a las reacciones oficiales registradas en América Latina,» LaRevista.cr, edición del 14 de marzo del 2026. Texto integral disponible en este enlace. 
  • Nota 2: Véase BOEGLIN N., «¿Informantes malinformados? OIEA desmiente categóricamente a Estados Unidos: Irán sí cumple con obligaciones pactadas en materia nuclear«, 9 de mayo del 2018. Texto integral disponible en este enlace. 
  • Nota 3: Véase BOEGLIN N., «El acuerdo alcanzado en Viena sobre el programa nuclear de Irán: perspectivas«, Ius360, edición del 28 de julio del 2015. Texto integral disponible en este enlace. 
  • Nota 4: Véase al respecto BOEGLIN N., “Día 39 de la guerra en Irán: balance”, LaRevista.cr, edición del 11 de abril del 2026. Texto integral disponible en este enlace.
  • Nota 5: Véase al respecto BOEGLIN N., «Le Liban et la justice pénale internationale«, La Revistacr, edición del 18 de abril del 2026. Texto integral disponible en este enlace .
  • Nota 6: Véase al respecto BOEGLIN N., «¿El Primer Ministro Benjamín Netanyahu en el próximo acto de traspaso de poderes en Costa Rica?», 30 de abril del 2026. Texto integral disponible en este enlace.
  • Nota 7: Sobre las diversas reacciones oficiales a lo ocurrido el 28 de febrero contra Irán, remitimos a nuestra nota publicada en LaRevista.cr, BOEGLIN N., «EL ataque de Estados Unidos y de Israel a Irán del 28 de febrero del 2026 y el derecho internacional a la luz de las diversas reacciones oficiales en América Latina», edición del 7 de marzo del 2026,disponible en este enlace. 
  • Nota 8: En uno de los primeros bombardeos contra Irán, murieron 168 niñas al bombardear una escuela en la localidad de Minab: este comunicado de Amnistía Internacional exige sentar responsabilidades tanto en Estados Unidos como en Israel por lo que claramente califica como un crimen de guerra. Este reportaje de LeMonde en Francia sobre los daños causados por este ataque es de lectura recomendada. En el caso de la ofensiva militar de Israel en el Líbano iniciada el 2 de marzo del 2026, se contabilizan ya a 118 niños libaneses los que han fallecido (véase nota de prensa del 21 de marzo). En esta nota del medio de prensa libanés l´Oriente-le-jour, del 27 de marzo, se lee que: « Il n’y a aucun endroit sûr où les gens peuvent se rendre, même ici à Beyrouth », a déclaré pour sa part le représentant de l’Unicef au Liban, Marcoluigi Corsi, lors d’un briefing, déplorant qu’environ 20 % de la population du Liban a été déplacée, ce qui représente plus de 370.000 enfants qui ont été contraints de quitter leur domicile. Il a par ailleurs rappelé que 121 enfants ont été tués et 399 blessés dans des bombardements israéliens».
Nicolás Boeglin

Por Nicolás Boeglin

El autor es profesor de Derecho Internacional Público, Facultad de Derecho, Universidad de Costa Rica (UCR).