Olman Segura: Desempleo en Costa Rica, 2021

Es necesario presentar urgentemente un Plan de Reconstrucción Económica, con estrategias de corto, mediano y más largo plazo, que generen empleo en los diferentes sectores; es decir, ya no solamente se requiere un plan de reactivación como se planteaba antes; sino que es necesario un proyecto país que ayude a las familias y especialmente a la juventud y las mujeres.

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Olman Segura Bonilla, Economista (Ph.D.).

En este documento se presenta y discute la situación del empleo y desempleo en el país, según cifras del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), para el segundo trimestre del año 2021 (compuesto por los meses de abril, mayo y junio), comparándolo con ese mismo período de años anteriores, con el fin de realizar un análisis más concreto.  Además, en el análisis de algunos indicadores se incluyen los resultados de la última Encuesta Continua de Empleo (ECE) del trimestre móvil de mayo, junio y julio del 2021, publicadas el 2 de setiembre, las más recientes de la fuerza laboral costarricense presentadas por el INEC.

Iniciando con la tasa de ocupación nacional, entre el año 2020 y 2021, se puede afirmar que ha presentado una mejora, tal como se aprecia en la figura 1.  Es importante tomar en cuenta que, para este período en el año 2020 estábamos en la peor crisis existente en el país desde los últimos cien años, tanto en el tema del coronavirus y el impacto que estaba causando en la salud de los costarricenses y del mundo en general; sino que también se habían tomado una serie de medidas importantes de distanciamiento, así como distintos protocolos de sanidad e higiene para todas las personas, y prácticamente se había cerrado la economía; por ende, en ese momento estábamos en la situación de mayor impacto a la baja en la tasa de ocupación nacional.

Para el año 2020 teníamos una tasa de ocupación nacional de 43.7% y para el 2021 hubo una recuperación, alcanzando un 48.7%; de 1 745 257 personas ocupadas en el año 2020, pasamos a 1 969 363 en el 2021. Los hombres y las mujeres han sentido una mejora en este año, dado que, en el caso de los primeros, su tasa de ocupación ha aumentado de 56.4% en el 2020 a 61.4% en el 2021, y en el caso de las mujeres, esta incrementó de 31% a 35.9% en el año 2021; cambiando de 616 533 mujeres trabajando en el segundo trimestre del año anterior a 723 743 en el mismo período del año actual. Además, en el trimestre móvil de mayo, junio y julio del 2021 se reporta una tasa de ocupación nacional, la cual se ubica en 49.4%; por género, la tasa de ocupación de dicho trimestre móvil es de 62,1% para hombres y 36,6% para las mujeres.

Analizando la tasa de ocupación por grupos de edad, no todos fueron impactados de la misma manera.  El grupo de las personas de mayor edad, es decir, los mayores a 44 años, han experimentado una mejora, ya que en el segundo trimestre del año 2019 tenían 37.8% de población ocupada, y en el mismo período del año 2021 tienen un 40.1%. De igual forma, la tasa de ocupación para las personas menores de 24 años presentó una mejora, pasando de 10.4% en el 2019, a un poco más, al 11%, en el 2021, pero que antes había bajado a 9.6% en el 2020 por la pandemia.

Sin embargo, la ocupación empora para el grupo más grande de trabajadores que tiene una edad entre los 25 y los 44 años.  Este bloque de personas para el segundo trimestre del año 2019, tenían un 51.7% de personas ocupadas; para el mismo período del 2020 alcanzaron un 49.1% de población ocupada en plena crisis, y para el año 2021 volvió a bajar a un 48.9%.  O sea, este grupo de edad ha sido afectado no solamente por la pandemia y el cierre de la economía en lo inmediato, sino que también continúa siendo afectado, dado que en muchos casos se redujo la cantidad de funcionarios en los lugares de trabajo, y pese a que la economía ha ido reabriendo poco a poco, las empresas no han considerado necesario o bien no consideran seguro traer de nuevo a los trabajadores que están suspendidos.  En síntesis, la economía no ha abierto lo suficiente como para emplear a todas las personas que estaban contratadas anteriormente.

Si analizamos la tasa de ocupación por sector de actividad, encontramos tres sectores: el sector primario (agrícola, pecuario, silvicultura y pesca), sector secundario (industrial y manufacturero) y el sector terciario (servicios y comercio). Al igual que los grupos de edad, todos los sectores no se han recuperado de la misma manera.  En la figura 2, podemos apreciar que el sector primario ha sido afectado y aún permanece afectado, pues, en el segundo trimestre del 2019, tenía un 11.7% de tasa de ocupación, en el 2020 pasó a 13.4%, y ahora, en el 2021 tiene un 11.2%. Es importante recalcar que en medio de la pandemia todas las actividades se afectaron; excepto el sector primario, que incluso en algunos casos mejoró.  Recordemos que el sector agrícola y pecuario en general, fue uno de los cuales se tuvo que mantener muy activo y fuerte, incluso en algunos casos la producción aumentó, dado que todas las personas necesitamos alimento, y en algunos casos hubo mayor demanda por parte de las familias que tuvieron la posibilidad de quedarse en casa y algunos productos de exportación fueron más demandados internacionalmente.

Figura 2. Tasa de ocupación de Costa Rica por sector de actividad

II trim 2019- II trim 2021.

Contrario al caso anterior, la demanda de servicios, por ejemplo, en restaurantes, sodas, hotelería y otros, se vio impactada de forma negativa. De hecho, el sector comercio y servicios fue el más afectado en el año 2020, pues su tasa de ocupación bajó de un 68.8% en el segundo trimestre del año 2019 a un 66.9% el siguiente año, y ahora, para el 2021 se ha ido recuperando y presenta un 69.4% de la población ocupada. Respecto al sector secundario, de manufactura e industria, su tasa de ocupación, al igual que la del sector primario se ha movido a la baja, ya que como se puede apreciar, tenía un 19.1% en el segundo trimestre del 2019, pasó a un 19.3% en el tiempo de la pandemia, en el 2020, y ahora, en el 2021 alcanza un 18.3%, es decir, también se ha dado una reducción en la ocupación del sector secundario.

Estos datos nos llevan a una primera conclusión, que es la situación del desenganche que existe entre el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) y la generación de empleo. Por ejemplo, el sector agrícola está creciendo mucho menos si lo relacionamos con el impacto en el trabajo; es decir, puntualmente está creciendo a un 3.2%, según cifras del Banco Central de Costa Rica (BCCR), pero con los datos anteriores podemos notar que el empleo expresado en la tasa de ocupación más bien está disminuyendo este año.  De igual manera, el sector manufacturero también crece en este 2021, según el Banco Central, pero no está impactando directamente y de forma inmediata a lo que empleo se refiere. Esto refleja ese problema de desenganche, al cual es realmente necesario prestarle atención para buscar cómo mejorarlo para que efectivamente crezca tanto en el empleo como la economía.

Al analizar las cifras de ocupación por sector de actividad más directamente, destaca el sector primario, con agricultura, ganadería y pesca, cuyos ocupados se redujeron del año 2020 al 2021 en 12 130 personas. Respecto al sector secundario, nuevamente resalta la industria manufacturera, con una reducción de personas ocupadas del año 2020 al 2021 en 7 945 personas. Por último, respecto al sector comercio y servicios, es importante resaltar el área de enseñanza y salud, que fue la más afectada, con una reducción de 26 514 personas, quienes pasan de ocupadas a otra situación, ya sea desocupadas, desempleadas, informales, etc. Además, en el área de enseñanza se debe recordar que no solamente en la educación pública se redujo el trabajo y cerraron muchas instituciones, sino que en la educación privada también hubo cambios.  Respecto a la primera los funcionarios continuaron recibiendo su salario, mientras que en el sector privado se presentaron diferentes modalidades de cambio, desde suspensión temporal, reducción de jornada y hasta despidos.

Pasando ahora al análisis de la tasa de desempleo total del país, podemos afirmar que estamos enfrentando los momentos más dramáticos de la historia patria.  Tomando en consideración el período correspondiente al segundo trimestre de cada año, desde el 2014 hasta el 2021, tal como muestra la figura 3, desde antes de la pandemia, ya teníamos la tasa de desempleo más alta de toda la historia.   Esta situación bastante compleja, fue agravada por la aparición de la COVID-19. Para el año 2019 la tasa de desempleo nacional era de 11.9%; pasamos a una tasa de 24% en el 2020, la cual ha sido la cifra más alta de todos los tiempos en la historia de Costa Rica, y para el año 2021 se recupera a 18.1%. Claramente esta recuperación es una buena noticia; pero, no lo es tanto si se compara con las cifras de todo el período en cuestión, que en promedio rondaban el 9%, lo cual demuestra la urgente necesidad de buscar cómo mejorar dicha situación. De igual forma, es importante resaltar que para el trimestre móvil de mayo, junio y julio del año 2021 (la cifra más reciente de la tasa de desempleo nacional) se ubica en 17,4%; es decir, una leve mejora de 0,7 puntos porcentuales.

Figura 3. Tasa de desempleo total de Costa Rica, hombres y mujeres

II trim 2014 – II trim 2021

Si el tema de desempleo se analiza de forma desagregada entre hombres y mujeres, es posible apreciar que el desempleo de las mujeres ha sido mucho más alto que el de los hombres durante todo el período. Para el segundo trimestre del 2021, tenemos un 24.6% de desempleo en las mujeres, lo cual corresponde a 236 000 mujeres buscando trabajo y un 13.7% en hombres, que representa un total de 198 000. Dichas estadísticas reflejan una afectación directa a la mujer, la cual debe ser atendida pronto. También, si se toma en cuenta la brecha entre ambas tasas, se puede determinar que en el 2020 esta fue muy amplia en contra de las mujeres, y en efecto, muchas se quedaron sin trabajo en las actividades que realizaban a causa de la pandemia, y si bien esta brecha se ha reducido para el año 2021, continúa siendo muy amplia y superior a la que había previo a la aparición de la COVID-19. Asimismo, los resultados de la tasa de desempleo para el trimestre móvil de mayo, junio y julio del 2021 indican que para los hombres el desempleo es de 13,5% y para las mujeres de 23,9%.

Analizando la tasa de desempleo por grupo de edad, encontramos que del total de desempleados para el año 2021 (434 201 personas), el grupo que mayor porcentaje de desempleo presenta es el de 25 a 44 años, con una tasa de 47%, misma cifra que tenía para el año 2019. En el caso de las personas mayores de 44 años, la tasa de desempleo se redujo de 28% en año 2020 a un 21% en el 2021. Para el grupo de edad de 15 a 24 años, su tasa de desempleo también se redujo, pero en este caso de un 34% en el 2019 y un 32% en el 2021, y empeoró respecto a la del año pasado, pues esta fue de 28% en el 2020. Si estas cifras se comparan con las del año 2019, en efecto hay una mejora en el desempleo de las personas mayores de 44 años, pero hay un problema en la situación de las personas entre 25 y 44 años, que son quienes están con mayor desempleo, buscando trabajo y con una situación realmente preocupante. Mucha gente debió abandonar su trabajo a la fuerza y algunos lo están recuperando, pero hay grupos a quienes les está costando más ahora.

Si estudiamos la tasa de desempleo por región de planificación, queda en evidencia que los problemas y oportunidades de recuperación no son iguales en todo el territorio nacional. En el centro del país, en el Gran Área Metropolitana (GAM), tanto en la región Central Norte como en la Central Sur, encontramos la tasa de desempleo más alta, con un 19.1%; pero, también hay zonas alejadas del GAM que se encuentran muy afectadas por el desempleo, como la región Brunca con un 18.2% y la zona Chorotega, que presenta un 17.9%, siendo estos los territorios con mayores tasas de desempleo comparados con el resto de las regiones del país.

La tasa de desempleo ampliado es aquella que incluye a las personas quienes han estado buscando trabajo durante algún tiempo, pero como no encuentran, se sienten desalentadas y abandonan esa búsqueda. Dado que la tasa de desempleo incluye solamente a quienes están en busca de trabajo, la tasa de desempleo ampliado es aún mayor, lo cual refleja una situación mucho peor para el país. En Costa Rica, para el segundo trimestre del año 2021 la cifra de desempleo ampliado es histórica, exceptuando la del segundo trimestre del año 2020, que bajo el contexto de pandemia alcanzó un 26.5%. Para el mismo trimestre del 2021, el desempleo ampliado llegó a un 19.4%, lo que significa cerca de 25 000 personas más que el año anterior. Respecto al trimestre móvil de mayo, junio y julio del año 2021, según el INEC, la tasa de desempleo ampliado es de 18,9%. Desde luego, comparando esta cifra con años anteriores desde el 2014 hasta ahora, la diferencia es muy notoria; por ejemplo, para el año 2017 la tasa de desempleo ampliado fue tan solo de 10%.

Por otra parte, la tasa de subempleo, que se refiere al porcentaje de personas quienes están trabajando, hombres y mujeres, con jornadas de menos de cuarenta horas semanales, cuando quisieran trabajar el tiempo completo. Tal como se puede apreciar en la figura 4, históricamente, para el año 2021 tenemos la cifra de subempleo más alta, desde el segundo trimestre del 2014, con un 15.4%, correspondiente a 303 282 personas; desde luego, esto es sin considerar la del año 2020, que fue el récord de 20.5% por la situación de la pandemia. La tasa de subempleo del 2021, por género, es de un 13.7% para hombres y un 18.3% para las mujeres, quienes nuevamente enfrentan una gran dificultad en el subempleo.  Es importante mencionar que, para el trimestre móvil de mayo, junio y julio, la tasa de subempleo nacional fue de 15,5%; de 13,5% para hombres y 19,1% para mujeres.

Figura 4. Tasa de subempleo de Costa Rica

II trim 2014 – II trim 2021

Finalmente, haciendo referencia al porcentaje de ocupados con empleo formal e informal, tenemos que el porcentaje de ocupados con empleo informal para el segundo trimestre del 2021 fue de 43.8%, lo que representa aproximadamente 863 000 personas y que es mucho peor que en el II trimestre del 2020 cuando teníamos 39,8%.  Del total de informales en este año, 544 000 son hombres y 319 000 mujeres. La cifra de informalidad de este período es muy alta, y tal como se puede ver en la figura 5, se incrementó en comparación con el segundo trimestre del 2020; es decir, hay más empleo informal que hace un año.  Gran parte de la población que se quedó sin empleo ha optado por la informalidad como forma de subsistencia.

Respecto al trabajo formal, para el segundo trimestre del 2021 alcanzó un 56.2% que, comparado con el período de mayor afectación por la pandemia, o sea, el segundo trimestre del 2020 fue menor; pasó de 60.2% a 56.2%; es decir, más personas no están trabajando formalmente.  Esto implica, como se mencionó antes, que gran cantidad de personas pasaron a la informalidad; sin embargo, también puede ser que personas pasaron al desempleo o al subempleo.

Figura 5. Porcentaje de empleo formal e informal

I Y II trim 2010 – I Y II trim 2021

Comentarios finales

Debemos tener claro que aún no hemos salido de la pandemia, y para hacerlo es necesario continuar realizando los mayores esfuerzos por cuidar la salud y vacunar a toda la población, de forma tal que se pueda reabrir y dinamizar la recuperación de las distintas actividades económicas lo más pronto posible.

La situación del desempleo y la economía del país ya venía mal desde antes de la pandemia, pero con esta coyuntura se ha complicado aún más. Dada la situación actual del país, es necesario acelerar la apertura de la economía manteniendo el uso de protocolos estrictos en los distintos comercios, restaurantes, transporte, estadios, teatros y todas las demás actividades; pero urge generar empleo, para aliviar la situación dramática que por meses ha vivido y viven muchas familias.

La informalidad en general ha sido practicada por las personas con menor nivel de educación, y en el caso de Costa Rica esto representa una situación grave para quienes no han podido siquiera concluir sus estudios secundarios y optan por laborar en actividades poco calificadas; sin embargo, en los últimos años se ha encontrado que en la informalidad también están muchas personas con niveles más altos de educación, quienes se han tenido que dedicar a brindar sus servicios y actividades de manera informal ante la imposibilidad de emplearse o de impulsar un emprendimiento propio. Entonces, para lograr una reducción en esta, se deben introducir políticas urgentes, tales como: la revisión de la base mínima contributiva a la CCSS, simplificación de trámites y acceso para que se puedan formalizar las personas en la CCSS, hacer cumplir los derechos laborales, exigir el pago del salario mínimo, apoyar las MIPYMES, entre otras.

Por último, pero muy importante, es necesario presentar urgentemente un Plan de Reconstrucción Económica, con estrategias de corto, mediano y más largo plazo, que generen empleo en los diferentes sectores; es decir, ya no solamente se requiere un plan de reactivación como se planteaba antes; sino que es necesario un proyecto país que ayude a las familias y especialmente a la juventud y las mujeres.

 

Para acceder a la exposición oral del artículo, pueden ingresar al siguiente link: https://www.youtube.com/watch?v=D9hEhzGXzRQ

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