Olman Segura: Una convención atípica y con mensaje

El mensaje es claro: entre todos y con el liderazgo de este partido se puede dar el gran salto al desarrollo nacional.

0

Olman Segura Bonilla, Economista (Ph.D.).

El pasado 6 de junio de 2021 fue la convención del Partido Liberación Nacional (PLN).  Lo primero que vale la pena destacar es que fue un proceso amplio, abierto, transparente, participativo, incluyente y en definitiva, una selección verdaderamente democrática de las personas que conformarán la nueva Asamblea Nacional y Plenaria del PLN.  Se seleccionó al candidato a presidente del partido para las elecciones de febrero del 2022, responsabilidad que recayó en el Ing. José María Figueres Olsen.

El trabajo realizado por el Tribunal de Elecciones Internas (TEI), encabezado por el Lic. Enrique Alvarado, es realmente digno de agradecer y felicitar.  Ésta fue una elección muy semejante a la nacional que ejecuta el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE), con las mismas responsabilidades y detalles; pero realizada en medio de una terrible pandemia, con recursos sumamente limitados, a puro trabajo voluntario y con una complejidad enorme, pues cada persona electora se enfrentó a la escogencia de su preferencia entre 9 papeletas posibles.  Después de realizado el proceso electoral, podemos identificar oportunidades de mejora para la próxima vez, como puede ser introducir el voto electrónico y simplificar las formas de representación, pero esas serán tareas justamente de las nuevas personas que conformen la Asamblea Nacional del PLN.

La participación de más de 19.000 personas, hombres y mujeres, de todo el país, en papeletas de elección, es una muestra diáfana de la forma amplia y participativa como se eligen los representantes del Partido para la Asamblea Nacional.  Esta elección no se realiza en una tarde, a puerta cerrada, en un gimnasio o en un salón, ni tampoco es una elección “a dedo” como se dice popularmente.  Sin importar al partido a que se pertenece, o bien si no se pertenece a ninguno, se debe reconocer sin ambages que no existe en el país otro proceso de iguales dimensiones y participación.

Como si esto no fuera suficiente para destacar el proceso, es importante apuntar que la participación del electorado fue realmente masiva.  Dadas las condiciones particulares de este proceso, en medio de una crisis económica, con mucha resistencia de las personas a participar en política y a suscribirse a algún partido, sin propaganda, sin banderas ni plazas públicas, con la selección nacional de futbol jugando en Honduras y en medio de la amenaza del COVID-19 era de esperar que no llegara ni la mitad de los electores de hace cuatro años, que fueron alrededor de 400 mil personas.  Pero no fue así. La participación que se proyecta fue de alrededor de 390 mil personas, que hicieron que las filas con el debido distanciamiento fueran enormes en la mayoría de los centros de votación.  Las personas electoras debimos esperar con paciencia 1, 2 y hasta más horas para finalmente ingresar a la escuela, lavarnos las manos, ubicarnos en la puerta del recinto correspondiente y finalmente emitir el sagrado sufragio.

¿Por qué esa asistencia y cuál es el mensaje que nos enviaron los electores?  Los argumentos que se esgrimen para argumentar sobre el excelente resultado de esta convención pueden ir desde las condiciones de un buen clima asoleado en la mayor parte del país, el tono conciliador de los candidatos en los debates, o la mala gestión de los últimos dos gobiernos.   Pero de mi parte, más bien apunto a la búsqueda de respuestas ante la enorme crisis económica, social y de salud que vivimos, y la gran confianza que el electorado tiene al Partido Liberación Nacional.  El PLN presentó propuestas, mostró estudio de los problemas nacionales y debatió sobre el futuro nacional.

Lo cierto es que el Partido, lo conforman muchos hombres y mujeres, que aspiran a ser confirmadas de nuevo en las estructuras y otras muchas que aspiramos a participar en la renovación de este.  De aquí, que las personas electas tienen una enorme responsabilidad y no podemos defraudar a la ciudadanía que confía en que podamos rescatar al país del abismo en que se encuentra.  Esta no es una tarea simple, ni trabajo de un día, ni un año, pero ciertamente es necesario marcar un rumbo cierto, que actualmente no existe, para el corto, mediano y largo plazo, para alcanzar el bien vivir.  El mensaje es claro: entre todos y con el liderazgo de este partido se puede dar el gran salto al desarrollo nacional.

COVID-19
Suscribase COVID-19

También podría gustarte Más del autor

Comentarios

Cargando...
La Revista es un medio de opinión libre y gratuito, pero necesitamos su apoyo, para poder continuar siéndolo Apóyanos aquí
Holler Box