Omar Jiménez: Los números no mienten

Es el colmo que algunas personas pretendan que su derecho a hacer fiestas en su casa esté por encima del derecho a la vida y a la salud de toda la población.

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Omar Jiménez Camareno, Abogado, académico y Msc en Aduanas y Comercio Internacional

Algunas personas, más interesadas en sus cálculos electoreros que en la protección de la vida y la salud de la población, han lanzado una campaña en la que aseguran que el incremento en los casos de covid-19, que han venido informando las autoridades de gobierno en los últimos días, no es real y que obedece a una estrategia para causar miedo en la población, con el propósito de ponernos a hablar de la covid-19 y que no se hable de las irregularidades en la labor gubernamental y para implementar acciones totalitarias que nos restringen la libertad de tránsito, el derecho a la inviolabilidad del domicilio y la libertad de reunión, consagradas en nuestra Constitución Política.

La pandemia es una realidad en prácticamente todos los países del orbe, no es un invento de Carlos Alvarado para que no se hable de la UPAD y para restringir libertades constitucionales.

El argumento es tan absurdo que de verdad cuesta creer que alguien haga semejantes aseveraciones ante la evidencia de lo que estamos viviendo prácticamente todos los países del mundo.

LOS DATOS EN COSTA RICA

El primer caso de covid-19 en el país se reportó oficialmente el 6 de marzo de este año.

Del 6 de marzo al 21 de junio del 2020, es decir a los 107 días desde el primer contagio, llegamos a 2.213 casos confirmados, con un promedio de 20 casos por día. Para esa fecha teníamos 1.181 casos activos

Del 21 de junio al 6 de julio, es decir en los últimos 15 días, pasamos de 2.213 casos confirmados a 5.241, lo cual significa que tuvimos 3.028 casos nuevos en esos 15 días. Pasamos de un promedio de 20 casos diarios a un promedio de 201 casos por día.

Para esta fecha tenemos 3.452 casos activos, lo que nos da un incremento de 2.271 casos activos en los últimos 15 días. Lo cual significa que experimentamos en estas últimas dos semana un aumento promedio de 151 casos activos por día.

Algunas personas de las que sostienen que este incremento no es cierto, plantean que en realidad se están reportando más casos ahora porque se están haciendo más pruebas, pero que si en los meses anteriores se hubieran hecho la misma cantidad de pruebas que se están haciendo ahora la cantidad de casos hubiera sido muy similar.

Sin embargo, este argumento se cae cuando observamos los datos de personas hospitalizadas, de cantidad de pacientes en cuidados intensivos y de fallecimientos entre ese primer periodo y el actual.

Del 6 de marzo al 21 de junio del 2020, los primeros 107 días de pandemia, llegamos a tener 26 personas hospitalizadas. Del 21 de junio al 6 de julio llegamos a 88 hospitalizaciones, lo que representa un incremento de 62 personas hospitalizadas en 15 días.

Al 21 de junio había 4 personas en cuidados intensivos, 15 días después hay 9 pacientes en las UCI

Durante los primeros 107 días de la pandemia fallecieron 12 personas por esta causa, un promedio de una persona fallecida cada 9 días. En los últimos 15 días llegamos a 23 personas muertas por covid-19, es decir que en ese periodo se han producido 11 fallecimientos, lo que representa una muerte cada 33 horas. Este dato se agrava si consideramos que llegamos hasta el 26 de junio con 12 fallecidos, es decir que en realidad los últimos 11 fallecimientos se han producido en los últimos 9 días, lo que nos da una media de una muerte por cada 19 horas con 36 minutos a causa de la pandemia.

Con estos datos resulta más que evidente que hay un fuerte incremento de contagios y de fallecimientos por covid-19, y que es absolutamente necesario que se adopten medidas severas para frenar la pandemia y evitar la muerte de cientos o miles de personas en los próximos meses.

Argumentar que las medidas de restricción vehicular, la limitación en la cantidad de personas que pueden ingresar en los comercios u oficinas, el cierre de negocios que no expenden productos esenciales los fines de semanas en las zonas con mayor incremento de caos, o la prohibición de fiestas o de reuniones en recintos privados y públicos, constituye una violación a la libertad de tránsito, a la privacidad del domicilio o la libertad de reunión; es, además de una completa irracionalidad jurídica, un total desconocimiento de la escala de valores que la Constitución proteje.

En nuestra Carta Magna la protección de la vida y de la salud pública constituyen valores supremos y es un mandato constitucional su protección en todo momento, aún con restricción de otros derechos, cuando por una emergencia, como la que enfrentamos, estén en peligro.

Es claro que la restricción en la circulación de vehículos, no le impide la libertad de tránsito a nadie, solo establece una limitación en el uso de uno de los medios de movilización.

Pero lo más importante es entender que la libertad de reunion o el derecho a la privacidad del domicilio, no están jamás por encima del derecho de la población a la vida y a la salud pública. La propia Constitución en sus artículos 121 y 140 prevé incluso el levantamiento de garantías constitucionales ante una emergencia en resguardo de la seguridad, la salud y la vida de los ciudadanos.

Es el colmo que algunas personas pretendan que su derecho a hacer fiestas en su casa esté por encima del derecho a la vida y a la salud de toda la población.

Es momento de unirnos ante el peligro que este virus representa para la vida y para la salud de miles de personas y ante el daño que le está ocasionando a nuestra economía. No es hora de mezquinos cálculos electoreros, el país nos necesita a todas y a todos unidos en una sola causa para vencer la pandemia.

Estamos ante una de las emergencias mas graves que hemos enfrentado. Es hora de unirnos. Basta de populismos y charlatanería.


Omar Jiménez Camareno
Aogado, académico y Msc en Aduanas y Comercio Internacional

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