Orlando Morales Matamoros.

Felicitas (Lita) Chaverri Matamoros (1896-1934), tuvo la osadía de romper la barrera cultural de la Costa Rica patriarcal de principios del siglo pasado y así, ante la sorpresa de todos, a los 17 años y habiendo terminado recientemente el bachillerato en el Liceo de Heredia, escribió a la Junta de Gobierno de la Escuela de Farmacia para manifestar su interés en seguir dicha carrera. Esto creó una conmoción pues hasta ese momento ninguna mujer había mostrado interés por los estudios superiores y sobre todo en una carrera como Farmacia que era la única escuela universitaria en que se enseñaban carreras científicas.

La decisión sobre su solicitud de admisión tuvo gran repercusión, pues para algunos los estudios universitarios eran para mentes masculinas y que la fragilidad femenina bien podría afectar negativamente su comportamiento cerebral, esto por decir lo menos. No es cuento, pues fue el primer caso en que se realizó un examen de admisión para demostrar la idoneidad de ingreso a los estudios universitarios. La resolución de la Junta Universitaria fue curiosa: los reglamentos en cuanto a la admisión femenina no decían que sí, pero tampoco decía que no, y ante la duda, se resolvió en favor de la solicitante.

Lita, como se la llamaba afectuosamente obtuvo el bachillerato en 1911 y luego, al año siguiente ingresó a la Facultad de Farmacia (1912), graduándose con excelentes calificaciones y el reconocimiento de sus profesores y compañeros, en 1917. De algunos difusos recuerdos familiares, ya que era prima hermana de mi madre (Ester Matamoros Arias), se comentaba que viajó a México con el fin de estudiar Medicina, pero por dificultades de varios tipos no pudo continuar la carrera. Ella ejerció su profesión en Limón, lugar malsano en aquel momento, donde sufrió fiebres palúdicas que fueron minando su entusiasmo y su salud, hasta su prematura muerte a los 38 años.

Con muy buen criterio y en reconocimiento por abrir brecha hacia los estudios universitarios para la mujer, ocupa un lugar de privilegio en la sala de mujeres distinguidas del país del Instituto Nacional de la Mujer (INAMU) y alguna vez su retrato estuvo en el Auditorio del Colegio de Farmacéuticos de Costa Rica. Lástima no se haya establecido en el país la Cátedra de Mujer y Ciencia en alguna universidad y así merecidamente, honrar su memoria.

 

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Por Orlando Morales Matamoros

Doctor de Fisiología, Académico Universidad de Costa Rica, Facultad de Medicina, Ex-Ministro de Ciencia y Tecnología Micit y Ex-Ministro de Ambiente y Energía.