Oscar Aguilar Bulgarelli: Cultura o el temor por lo “inútil”

Pero una cosa pueden tener seguro estos señores diputados, enemigos de la cultura y de la formación libre del costarricense, por ellos nunca doblaran las campanas ni se escucharán las notas del Duelo de la Patria.

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Oscar Aguilar Bulgarelli, Historiador.

Si el ciudadano tuviera conciencia de lo que está eligiendo a la hora de emitir su voto en la papeleta para diputados, estoy seguro que sería más exigente de la calidad humana, inteligencia y capacidad de los candidatos que serán, ni más ni menos, que nuestros representantes o sea de EL SOBERANO. Pero no, en vez de elegir a los mejores, se vota por soberanos incompetentes, dignos representantes de la mediocracia nacional.

Me dirán que soy duro e injusto con los muchachitos y muchachitas que con su legión de costosos asistentes, asesores, choferes y secretarias van a pasar a ocupar un costosísimo y horrible edificio que pagaremos todos, ya conocido popularmente como LA CAJA DE LECHE y que, por las perspectivas, será de leche agraria.

Pero no, no soy duro ni injusto, sino realista. Repasen la lista de algunos hechos que lo demuestra: diputados bailarines en sus despachos, inventores de bombas que no llegan ni a bombetas por temor a que sea algo persona; leyes elaboradas con todo tipo de errores, no solo ortográficos sino de contenido, que llevan al país a pagar millones de colones por sus errores (verdad doña Xinia, Benavidez y Morales?) y se quedan calladitos; y ni qué decir de los que ni siquiera son capaces de leer correctamente los pseudos discursos hechos por sus costosos asesores?, y de los paseítos…mejor ni hablar, como dice el Carreño.

Pero la mejor muestra está en la pretensión de rebajar casi un 15% o sea 10.000 millones de colones, el presupuesto del Ministerio de Cultura y Juventud para el próximo año 2021 afectando muy severamente el funcionamiento de esta entidad. De esa manera, además de labores fundamentales y sustantivas del Ministerio, en la Dirección de Cultura, el Teatro Nacional, el Melico Salazar, Museo Nacional, el Centro Nacional de Cine, el Archivo Nacional. Desaparecerían los fondos para el Colegio Costa Rica, las Becas Taller, Fondos Concursales, Programas completos como Teatro en el Aula o {Erase Una vez, los Premios Aquileo J. Echeverría, no habría apoyo alguna para la creación literaria y divulgación científica, los programas de bibliotecas y una larga lista.

Claro, dentro de esta “nueva mentalidad” imagino que se preguntarán esos infumables señores diputados: de por si, eso es inútil, para qué sirve? Y aquí viene el problema.

Primero nos topamos con un tema de capacidad en esta clase política de la mediocracia. Esta se oculta entre “coloridos plumajes” de poder, por demás pasajero, sustentados en expertos que trabajan, como dice Alain Deneault “para convertir propuestas ideológicas y sofismas en objetos de conocimiento que parezcan puros” Para remachar según dicho autor, el predominio de los mediocres conduce inevitablemente a la muerte social del pensamiento. Esta disminución presupuestaria, es un paso muy importante en este propósito.

Pero hay más, será que esa inutilidad de la cultura, no lo es tanto? A lo mejor con ella se puede hacer buen negocio? Por supuesto, y por ello hasta se inventaron el concepto de “Economía Naranja”y ahora hablan de la “industria cultural y creativa”, a lo que  hasta el Covid19 ha contribuido. Para ello, han echado el ojo a los fondos de rescate a la cultura  creados en países como Francia, Inglaterra, Alemania, Argentina, Chile, Colombia y otros para que, destinados a instituciones culturales, se reorienten a entidades privadas jugando de mecenas. Esto empieza a tener un tufo extraño que ya había empezado a manifestarse tiempo  antes del Covid19 en muchos lugares donde, bajo ese concepto de Economía Naranja, han pretendido convertir al arista, actor, director, escritor, editor o cualquier creativo, en el sujeto capaz de crear elementos con valor “en el mercado” y, supuestamente, capaz de “gerenciar” esa riqueza que le era propia, con otro concepto de corte gerencial neoliberal que han puesto de moda: gobernanza!

Pero, como explica muy bien Deneault y otros pensadores, esto no es más que una fantasía para crear lo que muchos llaman el “capital cultural”. Es decir, se supone que se forja una nueva categoría: el artista/gerente o un gerente/artista que actuará con arreglo a lo que dictan las leyes del mercado, pero…serán capaces de logarlo? Y ahí viene la trampa, porque si no es posible, para eso están los nuevos filántropos adinerados que saben cómo manejar y potenciar el capital, los que a su vez se ven también como mecenas, porque en definitiva son los que “posibilitan el arte”. El proceso es largo de explicar aquí, pero tengamos en cuenta que uno de los elementos más importantes es evitar que el financiamiento de la cultura venga del Estado, porque les quita el negocio montado a través de “emprendimientos”  y hasta de las escuelas en las que van a formar sus propios artistas. Hoy solo lo advertimos, cuidado con los lobos con piel de oveja, que en Costa Rica son coyotes de la misma loma.

Esto se puede ver favorecido por otro fenómeno que Nuccio Ordine lo ha definido diciendo” Los políticos matan la cultura porque desprecian la cultura, pero también porque le tienen miedo.” Y explica ese fenómeno con un razonamiento aplicable enteramente a nuestro medio: “La desprecian porque nuestra élite política es cada vez más ignorante, más inculta. Y por otra parte tienen miedo porque prefieren tener delante un público de personas que no estén capacitados para pensar con su propia cabeza y, por lo tanto, sean manipulables por los medios de masas, la televisión, las campañas electorales, toda una dimensión de engaños y mentiras que las personas reciben sin ser conscientes.”

No ocultemos la realidad, por eso un Ministerio que desde siempre ha recibido migajas, ahora no llegará ni a los sobros. Pero que se puede esperar con personajes como la diputada Yorleny León quien dijo que “ la clase política no le tiene miedo al pueblo”, claro mientras sea ignorante; o la sancarleña Inés Solís quien se dejó decir que era mejor construir un acueducto, que salvar el Teatro Nacional;  ni qué decir del diputado Rodríguez Steler, el mismo que se mofó del Ministro de Salud pocos días antes de morir su padre, quien dijo en un programa en TV 42, que él sería feliz el día que cerraran los Estudios Generales en la Universidad de Costa Rica!, claro como él es profesor en una universidad de garaje!

Pero una cosa pueden tener seguro estos señores diputados, enemigos de la cultura y de la formación libre del costarricense, por ellos nunca doblaran las campanas ni se escucharán las notas del Duelo de la Patria.

 

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