Oscar Aguilar Bulgarelli, Historiador.

Es muy evidente, y ya es una realidad comprobada históricamente, que el PUSC ha sabido acomodar piezas de algunos miembros de sus huestes en los gobiernos de Alvarado y Chávez a cambio de lograr apoyos, unos evidentes como el de Piza Rocafort y las huestes neoliberales al gobierno anterior y otras tan transparentes como el agua del Río Grande de Tárcoles lleno de cocodrilos, con el Chavismo, que ha sabido tirar algunos restos de pollo para saciar el hambre de huesos oficiales.

Pero lo que sucede en este momento, evidencia la poca “hidalguía” que impera en la Nueva Unidad al dejar sola, sin apoyo alguno y en la estacada a la diputada Vanesa Castro, perseguida y perjudicada por el autoritarismo chavista.

Sus “compañeros” diputados han guardado calculado y hasta acobardado silencio ante estos hechos demostrados, y lo más grave, el propio Directorio Político ha mantenido sepulcral silencio ante un hecho sumamente grave para nuestra ya escuálida democracia: la persecución clara y abierta de una ciudadana, representante del Soberano, por el mismísimo Presidente Cháves que denigra, un día sí y otro también, la dignidad de su cargo y la democracia misma.

Y de Repretel, qué se puede decir, si es nido de súbditos del mexicano Ángel González su aparente dueño, pero cara de muchos otros, que llega no solo a romper el contrato profesional de doña Vanessa, sino que pone los servicios informativos a la orden del autócrata, como es público y notorio, con solo verlos y escucharlos; sin medir el daño que hacen al país y a la libertad, pues pesa más el bolsillo del Fantasma, como le dicen al mexicano.

¡Por supuesto que todo es indignante y peligroso, yo uno mi protesta como simple ciudadano a muchas voces que protestan por tan inaceptable insolidaridad política en un partido falto de toda… hidalguía!

Pero recuerden, quien vende su alma al Diablo, con llevárselo le paga.

Por Oscar Aguilar Bulgarelli

Catedrático universitario, historiador, escritor y político costarricense. Ejerció el cargo de diputado de la Asamblea Legislativa por la Coalición Unidad en el período 1982-1986.​