Óscar Álvarez ArayaPolitólogo (Ph.D.)

Nace en Padua hacia el año 1280. Es posterior al Dante. En su obra El defensor de la paz (1324) escrita catorce años después de La Monarquía de Dante. Afirma que solo por el método electivo se puede obtener «el mejor gobernante» (Marsilio de Padua, El defensor de la paz, página. 39).

Asimismo, considera que el poder legislativo corresponde al pueblo o a aquellos electos por el pueblo: «…el legislador esencial en una comunidad bien ordenada debe ser el pueblo, o sea, la totalidad de los ciudadanos, o la parte prevalente de él, por su elección y voluntad expresada de palabra en la asamblea General de los ciudadanos…» (Marsilio de Padua, op. Cit., pág.54).

También concierne a los ciudadanos, es decir al pueblo, la elección de los funcionarios ejecutivos y judiciales. Pero la elección de esos funcionarios no significa que el pueblo abandona su soberanía. Como dice el autor «el cuerpo de ciudadanos sigue siendo el Legislador». De allí se desprende que si los gobernantes traicionan la confianza que les dio el pueblo, entonces este tiene el derecho de apartarlos de su cargo e incluso castigarlos. (M. de Padua, op cit. Página 54).

Sin embargo, esta teoría de la soberanía popular tenía como horizonte únicamente las ciudades-repúblicas italianas y el autor no se pronuncia sobre su eventual aplicación a Estados con gran extensión territorial. (John Dunn y otros, página 76).

Pero, de todas maneras, la teoría es precursora de las teorías democráticas modernas y anticipa incluso el pensamiento de Juan Jacobo Rousseau y el derecho de revocatoria establecido en la democracia directa de Suiza