Óscar Álvarez: Paul Samuelson

El Premio Nobel de Economía de 1970 fue un sintetizador neoclásico y un estatista adversario del libre mercado.

0

Óscar Álvarez ArayaPolitólogo (Ph.D.)

Paul Anthony Samuelson fue el economista y académico estadounidense más conocido e influyente durante el siglo XX. De origen judío, se le puede considerar uno de los fundadores de la escuela neokeynesiana.

Discípulo de los economistas británicos Alfred Marshall y John Maynard Keynes, pero también de Joseph Schumpeter, uno de los integrantes del jurado en la presentación de su tesis de doctorado en Harvard. En dicho centro universitario fue impactado también por las ideas de Alvin Hansen, el llamado Keynes de los Estados Unidos.

Samuelson fue uno de los últimos generalistas en el campo de las ciencias económicas en un mundo caracterizado por la especialización.

Nació en Gary, Indiana, Estados Unidos, el 15 de mayo de 1915. Sus padres fueron Frank Samuelson, un farmacéutico de ascendencia judía y Ella Lipton procedente de una familia de industriales. En fin, que creció en una condición económica acomodada. Con su esposa Marion Crawford tuvo seis hijos, incluso trillizos.

Se licenció en Economía en la Universidad de Chicago en 1935: “Volví a nacer, nací como economista a las 8 y 30 am del 2 de enero de 1932, en el salón de clases de la Universidad de Chicago”. Allí adquirió su amor por las matemáticas.[1]

Obtuvo su maestría y se doctoró en Economía en Harvard en 1941. Pasó entonces de un centro universitario muy influenciado por las ideas de la economía clásica a otro campus que empezaba a convertirse en el gran bastión de la economía keynesiana. En Samuelson prevaleció, aunque matizada, la segunda de las influencias.

A partir de 1941 es profesor asistente primero y luego titular y finalmente catedrático en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) hasta su fallecimiento.

En 1945 es profesor a tiempo parcial de Relaciones Internacionales Económicas en la Escuela de Derecho y Diplomacia de Fletcher.

Entre 1941 y 1943 fue miembro de la Junta Nacional de Planificación. Y en 1955 fue el vicepresidente de la Asociación Económica Americana.

Fue también asesor económico de los presidentes de filiación demócrata John F. Kennedy y Lyndon Johnson.

También se destacó como columnista de la revista Newsweek desde 1966 hasta 1981, alternando artículos con Milton Friedman. Samuelson representaba a la tradición keynesiana más favorable a la intervención del gobierno, los impuestos y a las regulaciones de la economía y Friedman, por supuesto representaba al monetarismo y a la tradición de economía de libre mercado.

El Curso de Economía Moderna de Samuelson publicado en 1945 y ampliado en 1983 es el libro de texto en economía más vendido de la historia con al menos 19 ediciones y traducciones a 41 idiomas diferentes. En Costa Rica, por ejemplo, era el libro de texto en el curso de Principios de Economía de la Escuela de Ciencias Económicas de la Universidad de Costa Rica. De lectura obligatoria.

Allí retoma las ideas de Keynes dándoles sustento matemático a la vez que incluye la explicación del funcionamiento de los mercados y de las teorías monetaristas que venían de la Escuela de Chicago. Simplificó e hizo más digeribles las ideas de Keynes para públicos universitarios.

Samuelson mantiene las ideas de Keynes sobre la demanda agregada y el papel del gobierno para contrarrestar las recesiones, pero trató con respeto a Adam Smith y reconoce en cierta medida el papel de los mercados para corregirse a sí mismos conforme a la visión clásica. A esto se le empezó a llamar la síntesis neoclásica, que se convierte en el “mainstream” económico en las universidades del mundo a partir de 1970.

De esa manera Samuelson modeló el pensamiento económico de varias generaciones de académicos, pero también de formuladores de política pública y de hombres de estado.

Se concentró en varios campos de interés tales como: la economía del bienestar, la teoría de las finanzas públicas, la teoría del consumidor y la economía internacional.

En materia de comercio internacional valoró la teoría de la ventaja comparativa de David Ricardo y se consideró, con sus bemoles, un defensor del libre comercio.

Se definía a sí mismo como un centrista incurable y por ello fue criticado desde la derecha y desde la izquierda. Promulgaba ser equidistante del marxismo y del capitalismo. Un hombre de tercera vía.

Desconfió de los mercados libres, no regulados.

Responsabilizó al libre mercado de la crisis global de 2008.

Creía más bien en la planificación central de la economía. Se concentró en analizar y destacar las fallas del mercado ignorando o minimizando las fallas del estado. Promovió como solución el Estado del Bienestar que ya habían inaugurado autores como los ingleses Jeremías Bentham, Alfred Marshall y John Maynard Keynes.

Fue un estatista. Favoreció el estado intervencionista, grande y benefactor, apoyando los impuestos progresivos y considerando que el déficit fiscal no era un problema significativo.

En general promovía una economía con fuertes grados de planificación centralizada desde el gobierno y pensaba que por lo general las políticas públicas eran acertadas y positivas para el interés general y el bienestar de la población.

Adversó fuertemente a Friedrich Hayek y a Milton Friedman a quienes responsabilizaba como adalides y promotores de las ideas de mercados libres. Aunque también criticó a Marx, Lenin y Stalin, e incluso a los keynesianos extremos. Pero su enemigo principal fueron los mercados libres.

En 1989 dijo en su libro “Economics”: “Al contrario de lo que muchos escépticos creían, la Unión Soviética es prueba de que un manejo socialista de la economía puede funcionar e incluso generar prosperidad”. Dos años después se produjo el colapso, caída y fin de la Unión Soviética. (BBC News-Mundo, 28 de marzo de 2021) Un pronóstico desde luego fallido que confirma que aún los grandes intelectuales y economistas se pueden equivocar en sus pronósticos sobre el futuro.

Definía como no científicos a quienes no seguían sus métodos cuantitativos y matemáticos.

En 1947 publicó “El fundamento del análisis económico”, considerada su obra principal en la que extiende la revolución de las matemáticas a la economía. Inmediatamente se le premia con la Medalla John Bates Clark.

Se le reconoció con el Doctorado Honoris Causa por la Universidad Católica de Lovaina.

En 1970 se le otorga el Premio Nobel de Economía como reconocimiento a su desarrollo de la teoría económica estática y dinámica.

Influenció a Paul Krugman y Joseph Stiglitz, ambos ganadores también del Premio Nobel de Economía.

Falleció en su casa en Belmont, Massachusetts el 13 de diciembre de 2009. Tenía 94 años. Fue durante toda su vida en primer lugar un educador. Debido a su larga carrera profesional experimentó la Gran Depresión y la crisis financiera global del 2008.

 

[1] Phil Thornton. Los grandes economistas. Paidós, México, 2015.


COVID-19
Suscribase COVID-19

También podría gustarte Más del autor

Comentarios

Cargando...
La Revista es un medio de opinión libre y gratuito, pero necesitamos su apoyo, para poder continuar siéndolo Apóyanos aquí
Holler Box