Óscar Arias Sánchez: Arañas construyendo

Hoy inicia la construcción de las telarañas de cada uno de ustedes, no desperdicien ni un poco de hilo. Lean todo lo que puedan leer, estudien todo lo que puedan estudiar.

 Óscar Arias Sánchez, Politólogo (Dr.).

Discurso inicio del curso lectivo 7 de Febrero de 2007

Muchas gracias por permitirme acompañarlos en este hermoso día. Al igual que sus papás, sus tíos y sus abuelos, hoy me siento muy orgulloso de ustedes. Me siento orgulloso porque empiezan una tarea muy importante, tan importante que es la más importante de las que hay que hacer en Costa Rica: ir a la escuela y al colegio. Si ustedes cumplen bien esa tarea, si estudian y aprenden, otro montón de tareas se vuelven más fáciles: se vuelve más fácil que no falte nunca la comida en sus hogares, que siempre tengan ropa y cobijas, que sus familias puedan vivir seguros en una casa y que, cuando ustedes sean grandes, puedan trabajar y ser felices como profesionales. Todas esas cosas se vuelven mucho más fáciles si ustedes se mantienen en la escuela y en el colegio, no importa qué tan difícil sean las Matemáticas, qué tan complicado sea aprenderse de memoria los cantones de su provincia o recordar quién fue el primer Jefe de Estado de Costa Rica.

Sé que ustedes son capaces de cumplir esa tarea, porque son niñas y niños muy valientes. Por eso, el año pasado, le prometí a las escuelas de Rincón Grande de Pavas y Finca San Juan, que les donaría parte de mi salario. Hoy vengo a cumplir mi promesa y a dirigirles algunas palabras.

Hace poco, visité una escuela para una graduación de sexto grado. Ese día les conté a los estudiantes unas historias de animales de la vida real. No de fábulas, sino de verdad. Hoy quiero contarles a ustedes otra historia que me parece muy interesante y que creo les puede servir en este año que empieza. Supongo que todos ustedes han visto una tela de araña. Pues bien, hace poco leí que unos científicos del Instituto de Tecnología de Massachussets, una de las mejores universidades científicas del mundo, han estado intentando imitar la forma en que la araña hace el hilo de seda con el cual construye la telaraña. ¿Por qué? Porque ese hilo de seda, a pesar de haberlo hecho un animal tan pequeño, es más fuerte que ninguno de los que el ser humano haya podido inventar. Es tan fuerte, que si los científicos logran hacer uno igual, serviría para construir chalecos antibalas, paracaídas o partes del cuerpo artificiales para nuestros brazos o nuestras piernas.

¿Cómo hace esto la araña y para qué lo hace? Lo primero que tenemos que entender es que la araña, como todos nosotros, necesita aprovechar al máximo las capacidades que Dios le ha dado, para poder sobrevivir. La araña no tiene alas, y muchos de los animales de los que se alimenta sí tienen. Tampoco es demasiado rápida, y muy pocas especies de arañas son venenosas. Para poder alimentarse, la araña ha tenido que construir, ha tenido que usar su inteligencia y su trabajo para hacer algo que antes no existía.

Eso mismo les toca hacer a ustedes a partir de ahora. Porque el mundo es difícil y requiere mucho trabajo, ustedes van a tener que utilizar toda su inteligencia y todo su esfuerzo en construir una tela de araña que les permita atrapar la felicidad para ustedes y para sus familias. ¿Cómo la van a construir? Con el conocimiento. La araña teje su telaraña a partir de un hilo de seda que ella misma produce, así también ustedes deben tejer su propia telaraña con un hilo que tomen con el aprendizaje que obtengan en sus hogares, con los libros que lean, con las lecciones que aprendan y con las clases que recuerden. Si no vamos a la escuela, no tendremos hilo para tejer nuestra tela de araña, y muchas experiencias felices se irán volando frente a nuestros ojos. Si, en cambio, somos dedicados y esforzados, si nos aplicamos al estudiar, entonces iremos haciendo un hilo cada vez más fuerte, cada vez más resistente, tan resistente que podremos atrapar con él los momentos más importantes de nuestras vidas.

Hoy inicia la construcción de las telarañas de cada uno de ustedes, no desperdicien ni un poco de hilo. Lean todo lo que puedan leer, estudien todo lo que puedan estudiar. No sientan vergüenza de no saber alguna cosa, la vergüenza debería sentirla sólo quien cree que sabe todo. Así es que pregunten y pregunten a sus maestros sobre todo lo que tengan duda, y nunca le tengan miedo a conocer más, porque eso hará que su hilo sea más fuerte, y su telaraña más grande y resistente.

Hoy es un día importante para Costa Rica. Y por eso hemos aprovechado esta entrada a clases para hacer algo que creo que es urgente para nuestro país: poner señales en los bultos de todos los estudiantes, para que los conductores que andan en nuestras carreteras, sepan que ustedes van caminando.

No se trata de que con estas señales ustedes pueden andar en la calle con menos cuidado o distraídos. No. Tienen que prestar la misma atención que siempre. Pero los choferes ahora podrán tener un aviso fosforescente, y cada vez que vean un par de lucecitas verdes en la calle, podrán bajar la velocidad, manejar con mayor atención y pensar: “cuidado, aquí va una araña construyendo”.

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