Pablo Barahona: ¿Debe continuar la Fiscal Navas en su cargo?

Este conflicto de interés, una vez reconocido, torna absolutamente inviable la continuidad de la cabeza del Ministerio Público.

0

Pablo Barahona KrügerAbogado

En la vida hay ciertos nudos que no se pueden desatar sin que se rompa la cuerda. Ciertamente tampoco se puede tener siempre una absoluta armonía entre los valores y los intereses.

Lamentablemente, la función pública no siempre colinda ni se lleva bien con la riqueza, de tal manera que no se pueden tener honorarios jugosos dentro del patrimonio familiar, y por otro lado, un alto cargo público.

Este conflicto de interés, una vez reconocido, torna absolutamente inviable la continuidad de la cabeza del Ministerio Público.

He dicho antes: donde hay un fiscal está Emilia Navas como fiscal general, por unos principios que están establecidos en el artículo primero de la Ley Orgánica del Ministerio Público: unicidad de mando y jerarquía vertical (reglas absolutas de esa institución).

Ciertamente, no podemos aquí separar a la Fiscal General de las gestiones que hagan sus subalternos y tampoco es potable entender que de los honorarios que pueda recibir su pareja, ella, por otro lado, y así sea indirectamente, no obtiene algún beneficio.

Esto es insostenible y los magistrados de la Corte Suprema de Justicia debieron resolverlo. Pero decidieron en sesión televisada, ver para el ciprés. Obviando la indignación de la gente y el riesgo que ello supone para la tan manida «imagen» del Poder Judicial. Intangible que siempre habrá de leerse en clave de legitimidad institucional.

En mi criterio, debieron resolverlo en una sola dirección: la que le abone mayor credibilidad y mayor legitimidad a ese tan golpeado Poder Judicial.

¿Qué es lo que está en juego aquí?

La credibilidad del Poder Judicial. Su legitimidad, repito. Ese combustible sin el cual la autoridad judicial no vale nada.

Lanzo una sola pregunta:¿qué pasará cuando este caso cochinillas y cochinote, o cualquier otro de los que litiga el esposo de la fiscal como defensor, no llegue a nada: quede impune?

¿Qué pasará en esos casos si hay impunidad? Si no resultan sancionados, ¿cuál será la teoría de la gente? ¿Cuáles serán los teoremas, válidamente por lo demás, que se planteará a partir de ahí, una cabreada y siempre suspicaz ciudadanía?

La opinión pública no tolera más redes de cuido, disimulos ni pendejeras.

De tal suerte que, si bien la justicia penal es contramayoritaria, en tanto las consideraciones de los jueces, y aún antes, de los fiscales, no asoma – o no debería- por la ventana, para calcular la temperatura de los vientos, es claro que estas torerías magistrales que dicen, «aquí nada paso», cuando la verdad es que, allí todo paso, ya no tienen cabida en una sociedad muy cabreada y hasta asustada. Combinación, incluso, peligrosa para el régimen democrático y la vigencia del Estado de Derecho.

Qué le dirán los magistrados, como cabeza política de un Poder Republicano como lo es el judicial -y no como meros técnicos jurídicos-, a la ciudadanía, cuando «Cochinilla» pare en nada?

  • Se habrán hecho esa pregunta al cubrir con su manto protector al ala Fiscal Navas? Habrá tenido la Corte el mínimo cuidado prospectivo, avizorando lo que se les viene encima, tarde o temprano? Valdría la pena que los magistrados se hagan todavía está pregunta: cómo se ve desde fuera de su Torre de Marfil, la decisión de mantener intocada a Emilia Navas en su altísimo y único cargo, mientras su pareja es progresiva y creciente ente buscado por los imputados más célebres de nuestro país (Constructoras, Aldesa, Ruta 27, Importadora Monge, Soresco y un sonoro etcétera)

¡Despierten magistrados! Y ojalá antes de que despierte la ciudadanía!


COVID-19
Suscribase COVID-19

También podría gustarte Más del autor

Comentarios

Cargando...
La Revista es un medio de opinión libre y gratuito, pero necesitamos su apoyo, para poder continuar siéndolo Apóyanos aquí
Holler Box