Pablo Barahona: «Hipócritas»

Los tiempos cambiaron, y la pose de los políticamente correctos, no sólo pasó de moda, sino que es mala palabra. O al menos así debería ser para los ciudadanos torales que no se dejan distraer por los fuegos artificiales y profundizan más allá de las superficiales galimatías de Carlos y el descarado disimulo de sus aplaudidores a sueldo. Esos mismos que me hacen recordar -hoy como ayer- a Richelieu, en aquello de que "no tengo más enemigos que los del Estado".

0

Pablo Barahona KrügerAbogado, comunicador y profesor universitario.

No me refiero a ellos por su (I)relevancia política, su escaso aporte ni su deslucido perfil para tan altos cargos. Pero sí evidencio lo que realmente traslucen esas renuncias:

1) Carlos Alvarado carece del pegamento político esencial: liderazgo y nivel (léase: garbo, inteligencia y reflejos).

2) Al salir corriendo Piza, después de haber quemado sus 7 vidas de político tradicional, la red de cuido que instaló alrededor de una veintena de compinches del PUSC, que logró enchufar gracias a la cortesía del PAC y la pollada de Alvarado, es claro que se van cayendo sus fichas: !Edna Agustín y Nogui, son solo el principio! Seguirán cayendo.

3) El PAC sigue especializándose y ya casi se gradúa de su autoimpartido postdoctorado en disimulo moral e hipocresía política.

O acaso quedan incautos en este maltratado país que se crean ese paquete de que el juvenil ministro de trabajo sale corriendo por un «pinche» protocolo que todos los ministros -antes y ahora- deslizan consuetudinariamente por la bisagra de la opacidad, «pensando» el servicio público como pura gozadera en vez de trabajo puro?

4) Será que algunos aún piensan que su antecesor, Víctor Morales, se dio a la fuga en el Ministerio de Trabajo por una sobrinita que nombró en un puesto secretarial pírrico, y no por los gravísimos delitos que hoy todos sabemos, investiga la Fiscalía, tanto en contra suya como de su entonces asesor y aún hoy ahijado político, el autopercibido licenciado, Enrique Sánchez (diputado PAC), por onerosísimas consultorías – asignadas a dedo- de la OIT?

5) Será posible para algunos incautos, después de un quinquenio de este estilo maquillador del PAC, que un tal Nogui tenga la desfachatez de afirmar que no tiene relación con un bar que se llama Nogui’s y administra su hermana? Es en serio?

6) Será posible que la candidez cultural y la ceguera ideológica -o quizá la goma moral de haber votado por ese remedo de partido político que fue siempre el PAC y el delfín de Luis G. y Ana H. -induce a algunos, aún hoy, a obviar que el jovencito de trabajo sale huyendo por miedo al fardo de empleo público que se le viene encima, que él bien sabe que le queda grandísimo. Lo mismo que el paracaidista de hacienda, que con esa parquedad ilusa -incluso algo pola-, disimulada por un halo de falsa tecnicidad, se quedó sin combustible hace rato, pasando de ser copiloto, a pesado e innecesario equipaje. Uno que, por cierto, Rocío Aguilar no estuvo dispuesta a seguir cargando por lo que le reste de vuelo.

7) SÍNTESIS: en este país maltratado, si algo hace falta, es gente que diga las cosas como realmente son. Sin disimulos ni cálculos. !Sin doblez, sobre todo!

Los tiempos cambiaron, y la pose de los políticamente correctos, no sólo pasó de moda, sino que es mala palabra. O al menos así debería ser para los ciudadanos torales que no se dejan distraer por los fuegos artificiales y profundizan más allá de las superficiales galimatías de Carlos y el descarado disimulo de sus aplaudidores a sueldo. Esos mismos que me hacen recordar -hoy como ayer- a Richelieu, en aquello de que «no tengo más enemigos que los del Estado».

Si de algo estoy seguro, es que no estoy solo en esto.»

 

Si le interesa recibir información diariamente:


Pablo Barahona Kruger
El autor es Abogado constitucionalista, comunicador y profesor universitario
Fue Embajador de Costa Rica ante la OEA
pbarahona@ice.co.cr

Del mismo autor le podría interesar:

También podría gustarte

Comentarios

Cargando...