Pablo Barahona: No más corrupción

(pero de que se los dije, se los dije...)

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Pablo Barahona KrügerAbogado

Respeto profundamente el Estado de Derecho y buena parte de mi esfuerzo crítico de años -formando opinión pública-, aboga por una cultura de legalidad que supone lucha frontal contra la corrupción y condena total a la impunidad.
De ahí, justamente, mi primer libro, editado hace casi 20 años por una de las más prestigiosas casas editoriales costarricenses, cuyo título inequívoco «Corrupción e Impunidad», ha servido en sendos juicios penales como guía conceptual en estas materias. (Ver imagen)
Así que, como jurista, respeto profundamente y defiendo conscientemente, los principio de inocencia, independencia judicial y legalidad.
Pero entiendo que un segundo allanamiento en Casa Presidencial, en un mismo gobierno, es todo un récord. Una hazaña de Carlos Alvarado como «líder» negativo. Eso define su historia. Es decir: cómo será recordado. Ya no sólo por su inutilidad sino por su prebendalidad.
Cómo cayó Costa Rica tan bajo, en pleno bicentenario?  (Eso lo he graficado y desnudado muchas veces. Y ojo que vamos por el mismo camino para la próxima campaña, como también he prevenido)
Recuerdan aquello de «no hay peor corrupción que optar por un cargo para el que no se está preparado»
Pues bueno…
En fin, que no podemos pasar por alto que el jefe de campaña de Carlos Alvarado, del PAC, un tal Camilo RASPUTIN Salarriaga, quien ha operado como el vocero/operador del Presidente frente a empresarios, diputados y medios, ha sido detenido HOY. Un ex presidente de la FEUCR
No es menor que la ficha más cercana de Carlos -y por ende de Claudia- este inmerso en este escandalazo.
Eso trastoca la, ya de por sí, nula confianza pública en este presidente. Y les recuerdo que eso, en un régimen presidencialista como el nuestro y en pleno año electoral, es terrible. Porque Costa Rica ya estaba postrada. Y ahora…
Quizás, ahora, sí me entiendan cuando me adelante y hace 2 años (ojo: 2 años!!!) propuse que se le abriera un juicio político a Carlos Alvarado para forzar su renuncia (siendo que en Costa Rica no existe «impeachment» ni destitución, lamentablemente) y la convocatoria a elecciones adelantadas. Dije por este mismo medio y en entrevistas y videos, difundidos entonces, que este país no soportaría 3 años más de Carlos y sus cómplices. Y ya ven… No apoyaron mi propuesta concreta.
Tal vez, en adelante, quienes me leen sin hígado y más bien con la cabeza fría, entiendan que, a veces, digo cosas que ni a mi me gustan, pero que no por ello son menos necesarias. Y quizás, ahora sí, vayan a pedirle cuentas a los analistas políticos mediocres y los periodistas acomodados que en aquel momento me criticaron por atreverme a decir lo que ninguno de ellos pensó siquiera: Carlos fue siempre un presidente inviable. Y debimos, como pueblo, obligarlo a renunciar, hace rato. Con todo y sus vicepresidentes, obvio.
Tampoco es menor que empresarios (desarrolladores de obra civil pesada) que por décadas han protagonizado esa área dorada de la inversión pública, donde los millones se cuentan por miles, independientemente del gobierno de turno, estén en el baile. Lo de los funcionarios del MOPT y afines, ya es costumbre, como sabemos. Eso no sorprende. A los uno, era secreto a voces.
Asimismo, se le calleron las medallas al ministro más estable y congratulado del Gobierno, Méndez Mata. Un agente de la vieja guardia del PUSC que, sin haber sido detenido ni indagado, cierra su carrera política quedándose cortísimo en el ejercicio de la vigilancia (responsabilidad in vigilando, y quizás también, in eligendo) que como jerarca a cargo de tantos millones, le correspondía, para evitar esta debacle que, de comprobarse, habría pasado bajo sus naricez como jerarca del Mopt.
Que a veces la experiencia -tan carareada por estos días, no basta-. Hace falta también, algo de arrojo y valentía. Plantarse y vigilar. No sólo dejar pasar. Que la función pública no es para hacer amigos.
Que el cuento del gobierno de la «Unidad Nacional» no fue más que eso: un cuento. Y no precisamente, uno de hadas.
En fin, que el juicio político no le toca a los tribunales, sino a nosotros, los ciudadanos. Que esta Asamblea Legislativa, tampoco es de fiar. Menos ahora que la sabemos narcotizada y ya no solo entregada a los carteles bancarios y a ciertas cámaras empresariales.
Y una cosa más que hace rato quiero decir, con sumo orgullo: siempre me ha dado inmensa satisfacción que pese a ser el abogado y profesor que más ha escrito durante más de dos décadas sobre corrupción, nunca me han buscado como litigante, los corruptos, para que les lleve un caso. Jamás
Eso quiere decir que he dejado bien clara la distancia y remarcadas las líneas divisorias. Ellos saben bien con quienes tratar de limpiar sus porquerías. Y sobretodo, con quienes no cuentan ni contarán jamás.
Y cada día entiendo mejor y confirmo por qué, cuando hace 2 años me lance al ruedo como candidato a Defensor de los Habitantes, los diputados del PAC corrieron a vetarme. Secundados por el PLN Y EL PUSC. E incluso Restauración.
Ese veto de los partidos más tradicionales y corruptos, lo luciré siempre como una medalla y como un reconocimiento a mi independencia, honestidad y valentía, siempre a prueba de corruptos.

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