Pablo Chaverri: ¡Feliz día del libro! ¿O no tan feliz?

La buena noticia es que esto puede cambiar con docentes mejor preparados, así como con ayuda apropiada a figuras parentales.

Pablo Chaverri Chaves, Científico Cognitivo.

Mientras países como Chile y Colombia muestran mejoría en competencia lectora, otros como Dominicana y Costa Rica desmejoran. Pero a nivel latinoamericano la mitad de nuestros niños no alcanzan el nivel de competencia lectora esperado, según el informe de las pruebas PISA 2018, comprometiendo así sus posibilidades educativas presentes y futuras, y por tanto sus oportunidades a lo largo de la vida.
Cambiar esta realidad pasa, necesariamente, por un cambio en la calidad educativa y docente. Al respecto, algunos datos preocupantes del Séptimo Informe del Estado de la Educación publicado en 2019:
– El 74% de docentes ve la lectura como una práctica obligatoria, poco relacionada con el gusto y el placer.
– Solo un 32% de los educadores en servicio consultados se siente totalmente preparado para la enseñanza de la lengua.
– La probabilidad de que un maestro o maestra cuente con los conocimientos y prácticas adecuadas para la enseñanza de los procesos de lectura y escritura es de apenas el 50%.
– Las/os docentes que adquirieron más competencias durante su formación universitaria y utilizan con más frecuencia recursos didácticos en el aula, tienen mayor probabilidad de aplicar prácticas y conocimientos de lectura y escritura establecidas en el programa de estudios.
Lo anterior es consistente con el resultado de que nuestros docentes puntúan de forma intermedia en aspectos como el apoyo emocional y la organización del aula, pero muy deficientemente en apoyo pedagógico, que depende en gran medida de los conocimientos y las propias prácticas de estudio de las/os docentes (Cruz-Aguayo et al., 2015).
Tener pobres habilidades de lectura hacia el final de la primaria predice una continuación de este problema en niveles siguientes, lo que a su vez aumenta el riesgo de fallar académicamente, salirse del sistema, y tener desempleo, bajos ingresos y mala salud en el futuro. Además, el desempeño en evaluaciones internacionales de lectura está altamente correlacionado con el crecimiento económico de los países. Lamentablemente, la mayoría de niños de países de ingresos bajos y medios (80 a 90%) no tienen habilidades básicas de lectura (Kim et al., 2020).
Este tema es muy importante por sus implicaciones educativas, personales y culturales, pero también por las políticas y económicas. Allí donde la población tiene pobre competencia lectora, es más fácil de engañar, de que cometa errores, de estar desinformada y menos preparada, impactando todo esto en su desarrollo político y económico.
La buena noticia es que esto puede cambiar con docentes mejor preparados, así como con ayuda apropiada a figuras parentales. Por ejemplo, Carmiol y colegas (en revisión), en una investigación realizada en Costa Rica, encontraron que el vocabulario y la comprensión de historias de niños cuyas madres recibieron una intervención educativa breve aumentó más entre pretest y postest, en comparación con los puntajes de los niños cuyas madres no recibieron esta intervención. El proceso con las madres incluyó: una sesión presencial de entrenamiento sobre lectura dialógica y mensajes de texto de seguimiento durante 15 semanas. Concluyeron que la lectura dialógica en el hogar es efectiva para promover la alfabetización inicial.
En síntesis, de seguir las cosas como están, posiblemente seguiremos desmejorando, pero si como país adoptamos las mejores políticas educativas, estos resultados pueden cambiar y van a cambiar, pues hoy contamos con evidencia nacional que así lo sugiere. Es fundamental articular procesos orientados a la calidad docente, el apoyo familiar y la protección integral infantil que hoy están fragmentados y dispersos, así como sustentarlos en evidencia.
Lo que pase mañana dependerá crucialmente de las decisiones que se tomen hoy, y hay varias oportunidades en el horizonte cercano para mejorar: las elecciones nacionales de 2022, la formulación de la nueva política nacional de niñez y adolescencia que debe entrar en vigencia en 2022, los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2030 y, en el caso de la UNA, la Política Institucional de Niñez y Adolescencia para fortalecer su compromiso social transversal a toda su acción sustantiva con este vital sector de la población. Costa Rica está cambiando aceleradamente su perfil demográfico y migramos hacia una población de mayor edad promedio, por lo que la formación de calidad y el desarrollo de las nuevas generaciones se vuelve todavía más delicado de lo que ya era, además de que hoy tenemos más conocimiento al respecto que antes.
Referencias
Carmiol, A., Sparks, A,. Conejo, L.D., Murillo, A. y Molina, I. (en revisión). La práctica de la lectura es más efectiva que la conversación en la promoción de la alfabetización inicial de niños preescolares. IIP-UCR.
Cruz-Aguayo, Y., LoCasale-Crouch, J., Schodt, S. et al. (2015). Early schooling classroom experiences in Latin America: Focusing on what matters for children´s learning and Development. BID.
Kim, Y. G., Lee, H., & Zuilkowski, S. S. (2020). Impact of Literacy Interventions on Reading Skills in Low‐ and Middle‐Income Countries: A Meta‐Analysis. Child Development, 91(2), 638-660. https://doi.org/10.1111/cdev.13204
OECD (2019). PISA 2018 Results (Volume I): What Students Know and Can Do. PISA, OECD Publishing. https://doi.org/10.1787/5f07c754-en
PEN (2019). Séptimo Informe Estado de la Educación. Programa Estado de la Nación en Desarrollo Humano Sostenible.

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