Paola Salazar Sánchez, Politóloga

El pasado martes 13 de marzo se llevó a cabo la primera edición de este nuevo punto de encuentro denominado “Martes ciudadano”.

Ante un nutrido público, la actividad se llevó a cabo en el Hotel Parque del Lago. En breve se dispondrá del vídeo en el canal de YouTube de La Revista.

Este espacio surge como una iniciativa de La Revista y sus colaboradores, quiénes coinciden en la necesidad de tener discusiones críticas y fundamentadas sobre temas actuales en el plano nacional e internacional.

De esta forma, gracias a la coordinación de Edgar Gutiérrez Espeleta, Miguel Gutiérrez Saxe y Alfonso Chase, se convocó para esta primera edición a personas con conocimiento en materia económica, estatal y social. El espacio contó la participación de Alberto Franco y Fernando Rodríguez Garro como expositores, a ellos se sumaron José Luis Arce y Natalia Morales como comentaristas.

El tema central abordó la austeridad que han pregonado en Costa Rica los últimos gobiernos, y bajo la cual se han ejecutado medidas de “restricción” que, como se discutió la noche del martes, recaen principalmente en los sectores más vulnerables de la población costarricense y atacan directamente pilares de nuestra sociedad como lo son la educación, la salud y la cultura.

Existe consenso entre las personas que conformaron el panel -y también en la audiencia que se hizo presente- sobre la forma en que esa austeridad evita golpear a un sector específico, que no es más que aquel pequeño porcentaje que tiene más y paga menos, que recibe beneficios arancelarios y goza de privilegios producto del beneplácito proceder de los gobiernos costarricenses. Esta dinámica por supuesto es una de las razones centrales en el ensanchamiento de la brecha social costarricense.

También, en la discusión se planteó que Costa Rica debe aprender de la historia en materia de inversión, para evitar caer en los mismos errores del pasado. Para esto es necesario evaluar con mayor cuidado la política fiscal, lo correspondiente a bienes públicos y las fuentes de financiamiento. No obstante, esta advertencia no significa que se deba dejar de lado la inversión o, más específicamente, la inversión social. Dejar de invertir en la sociedad implica tener consecuencias importantes en la salud, la educación, la seguridad ciudadana, entre otros. De forma que merece la pena cuestionarse entonces ¿Cuánto nos va a costar a futuro la no inversión?

A modo de conclusión se puede entender que el tema que convocó este primer encuentro tiene múltiples líneas de abordaje, que merecen muchas horas de discusión cada una. Sin embargo, es importante resaltar que pese a la dimensión y complejidad que presenta el tema tratado, desde lo colectivo existe acuerdo sobre la forma en que esta austeridad estatal es selectiva. Por esta razón, es necesario hablarlo claro y fuerte, que el mensaje se extienda y que la ciudadanía se involucre en su discusión.

¡Esperamos con ansias la próxima edición de Martes Ciudadano, para seguir construyendo desde la crítica y el diálogo!