Paul Benavides: Armando Antonio Ssacal

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Paul Benavides Vílchez, Sociólogo y escritor.

La Revista presente un conjunto de textos del poeta Armando Antonio Saccal (1956) que compendian su trayectoria poética de más de 40 años, durante la cual ha obtenido premios y reconocimientos dentro y fuera del país. Antes de pasar a leer sus textos poéticos, hago unas apreciaciones acerca el poeta y su poesía que juzgo necesarias. Es imposible escindir al poeta de la poesía que escribe. Es imposible separar al autor de su obra. No hay muerte del autor aunque ciertas disquisiciones filosóficas así lo afirmen. Dicho lo anterior, explico por qué razón lo afirmo.

En Saccal encuentran cabida al químico de profesión, al conocedor y lector en italiano de Salvatore Quasimodo, de Ungaretti, de Pavese y de Montale, al poeta que se mueve en los márgenes y en las antípodas de lo establecido y finalmente al niño que leía a Salvador Jiménez Canossa, poeta importante que formó parte de la generación poética costarricense de 1920, pero además su tío y referente literario.  Estas influencias encuentran su “mezcla sólida”, la “fusión y disolución” de palabras e imágenes exactas, que recalan en un “estado de la materia” poético que es único, por no decir difícil de hallar en el ya largo peregrinar de la poesía costarricense.

En la poesía de Saccal el poder de síntesis de la química, introduce contratiempos o sincopas en el ritmo para torcer el sentido de la imagen o crear una elipse o una nueva ligadura que nos colocan en el lugar donde está la Poesía, con mayúscula. Su poesía contiene una fuerte carga intelectiva, es cierto, pero es una elaboración en donde la lógica (la razón) converge con aquella otra, la lógica del “corazón”, la lógica de las emociones, de donde fluye inevitablemente la energía poética, de una ternura, de una melancolía y de una belleza extraordinaria. La poesía de Saccal es variable en los tonos y en el significado. Nada sobra o queda fuera si funciona como recurso o forma de lograr el significado que el poeta busca.

Es una poesía que ironiza, cuestiona, duda, descree, desconfía, dispara metafóricamente contra los tótems de los establecido, sin perder de vista que la poesía es una Arte que supone un conocimiento claro de la tradición literaria necesarios para proponerse cualquier tipo de experimentación poética.


Armando Antonio Ssacal

Químico, Poeta y Cantor

Armando Antonio Ssacal, ganó el primer lugar del certamen “Constantino Láscaris”, 1979, con su libro Canto en Cero y Otros Motivos; en la Universidad de Costa Rica. Y el segundo premio del Certamen Miguel Hernández, 1980, en la Universidad Nacional de Heredia.

En 1985 publicó La Monna Lisa sin Fondo. Ese mismo año fue seleccionado como participante para el Encuentro Hispanoamericano de Jóvenes Escritores en Madrid España, donde asistieron participantes de toda las Américas.

Ha publicado en revistas literarias y diarios nacionales y extranjeros.

Para Noviembre del 2016 publicó el libro Los Secretos de Abraham.Y para el 2018 una nueva edición revisada de La Monna Lisa Sin Fondo y la publicación de los libros Tangram y El Humus Remanente

Armando Antonio Ssacal es químico de profesión, y trabaja como asesor empresarial y docente universitario impartiendo cursos de química y química farmacéutica. Actualmente estudios para obtener un grado de maestría en Docencia Universitaria.

 

Selección de Poemas de Armando Antonio Ssacal

 

De
La Monna Lisa Sin Fondo

AUTORRETRATO
(E = ½ m V2)

Pensando en mí
con tanta masa encima
creo
que tendría muchos problemas
para atravesar el muro de la cárcel
que me han puesto los inquisidores
de la imaginación.

Pensando en ellos
-en ustedes-
Con tan poco entusiasmo
por la naturaleza humana
logro entender por qué me han quitado
los barrotes de la celda:

temen
que por una eventualidad
se alarguen y se conviertan
en una pértiga para saltar el muro.

CARLOS LUIS MUERE
A SUS 84 AÑOS. MÁS O MENOS

Aun cuando te cantaba
-muertes atrás-
Sentía la firma del espectro
de las antiguas palabras.
Dichas con amor
y con ternura:

se debe morir
-decías-
en la trinchera central
donde la mirada plena y los augurios
provoquen dos onomatopeyas como mínimo

y la definitiva risa
que debemos portar todos los niños
y la dicha
que taladre el piso
con un ruido de pájaros.

ESTIMADO PUEBLO
(campaña proselitista)

En efecto,
el afán de rumorar las cosas
que no comprende nadie
se hace consetudinario.

La forma similar de aquella estela
que nace de pronto de los páramos
de la voz
desde donde se ha visto todo el cielo.
El puerto de la luna,
tu aparición baldía
cuando aún el sol no deja de tocar
todas estas horas de silencio;
y en la playa donde se combate

hasta despertar a alguien

(rodeado de muchachas y muchachos
con sus hermosas cámaras fotográficas
plenas de recuerdos
para llevar a casa):

te pareces a esas peñas
donde revienta la mar
y no se ahoga nadie.

TODOS SABEN QUE HACER EL AMOR
UN VIERNES SANTO ES PECADO MORTAL.

No.
No le des la espalda al redentor
y menos en la penumbra
pues aunque es una escultura
también puede atacar.

Mira, que los vitrales son hermosos
cuando se logra distinguir (en el detalle)
aquellos que dicen fueron santos:

(surge la tentación
de componer un cristo
con calefacción

rodeado de ofrendas
de las niñas que necesitan hacer el amor
lo más pronto posible)

Cuando sus padres se preguntan:

¿Por qué Dorita llegó ayer
con el himen en la mano?

LA PUTA DE SORRENTO

Los perros lamen el cielo con sus botas.

Los edificios incrustados –aparentando agua-
forman la impenetrable ventana que fractura
nuestros sueños;
la desproporcionada sombra
que nos hace dimitir,
y que de una u otra forma

al perder sus senos irremediablemente
me hace recordar la lucha del más fuerte
y del más débil.

 

NON C’È QUALCOSA DI BELLO?
(Napalm)

Como son, serán, y han sido las fortalezas
alojará siempre un misterio.

Un acto que podríamos llamar oblicuo
sin saber si se asciende o se desciende.

Porque,
probablemente,
algunos dirán
que son necesarias para la omnipresencia de Dios
junto con aquellos que opinan (desde ya)
que fueron hechas
para ponerle penurias a los gatos
cuando huyen de los perros.
Pues, por otra parte,
otros las sentirán
como sitios de refugio
donde el invierno suele ser más frío
a pesar de las paredes.
Pero
puede usted encontrar
aquellos que las justifican
como aumento de plusvalía

pues
al trasladar a la ventana
el caldero de aceite
sirven
para fulminar hormigas
como si fueran sapos.

 

De
Los Secretos de Abraham

COTIGO

Tato,
¿Verdad que tú
nunca te irás de mí?

¿Qué
eso que llaman
tiempo
no existe entre nosotros?

¿Qué,
mi mejilla siempre
encontrará
el calor de la tuya?

Tato,
es qué si te vas,

el moscul de la lluvia
me llenará de espectros y alimañas,
y mi pequeño corazón,

no resistirá su furia.

 

GRAPHOS DE LA LUZ

 

Llegas a mis brazos, pequeño,
y desprovisto de maldad

como un guisante verde que promulga presencia.

Como el buñuelo,
en la canasta de los apetitos.

Porque en una tarde mortal,
rodeado de hienas, y peligros,

apareciste entre la bruma
prolijo y desarmado
(como quien mata al mirar):

sobre el prado iluminado
por mis hombros viejos.

Para que circundes nuestra casa
sobre los trazos nuevos,

que limpiarán con mesura,
todo lo destruido.

GRAPHOS DEL RECUERDO

 

Es precario
el olvido.

Su prolija estatua se alza
remozando la epidermis ya perdida.

Es una lengua hirsuta
que se encoje

sobre la precaria llama
que ilumina mis ojos:

aquellos que te tocan,
por donde no debieran.

 

CÚMULO

Ella viene bajando
sobre la riada impúdica.

Con su vestido a seda
y el viento recio,

sobre el sentir más transparente.

 

PLEGARIA

Seducido por tu
falda,

no me queda más,

que ver

al cielo

LIMÍTROFE

Sobre el borde austero
de mi patio,
existen brillos encubiertos,
persisten pánicos
y escondrijos.

(Sobre mis hombros rojos
soles de incierto estadio):

hálitos de fe,
que se disloca.

 

ABRAHAM, APRENDE A CAMINAR

El trazo que preludia esta forma
ensimismada

contiene los pasos de tu línea curva,

que dejan perplejas las palabras
y ruedan como un trompo
en nuestra carne
(nunca han sido dichas)

Por eso,
cuando vas y vienes por ahí
partiendo todo el viento de la casa.

Un asombro que asoma
ruboriza mi rostro.

PARTIRE

Cuando sea un anciano
y nadie se ocupe de mí:

no importará que me drogue,
ni los nervios que aniquile
la morfina.

No importará que tenga
estados alterados,

nadie se ocupará de mi
nadie hará un bosquejo de mi caso,
ni siquiera dos pliegues en la cama.

Nadie notará mi ida,
ni mi retorno
ni mí no,
retorno.

FOTOGRAFÍA

 

De par en par
sobre la calle.

Tu imperceptible existencia
fue penetrada por la ojiva.

Más allá del terror;

tu pequeña sangre
ha bañado
la mía.

DOMANDA

Tato:

¿qué es un poeta
triste?

Amor.

Sólo un cúmulo de sal

envuelta por el agua.

De
TANGRAM

Torre de torturas
alucinando el día

Negando a Federico

Verde que no te quiero
verde,
verde extraño, verde oliva.

Madre

No es que maldiga tus huesos
con una onza de plomo.

Es tan solo
que antes que llegaran a vos
a través de mis músculos
he huido.

Mamá
vos sabés que siempre le tuve miedo
a los perros.

(A fuerza)

Parir abrelatas
para limpiar los trillos.

Escupir lo que la casta encierra:

el amor al abismo
y la piedra en la infamia.

La muerte nos concierne.
Astilla incisiva. Penetrante.

Con el dolor adjunto
de las miradas rotas
que no tendrán eco en la guarida:

ya nadie ocupará
tu solo espacio,
tú mismo pulso.

Tu misma muerte
de hace ahora.

Al cabo
somos la cuota de sangre del mañana.
Y los lunes serán el charco donde lloren
nuestras hijas:

Informes diminutos
párpados sin mejilla
que permanecerán nadando
en los despeñaderos.

Tal vez
Deba hablarte como le hablo a las plantas

cómo me hinco a pedirles
que azucen su interminable fotosíntesis.

Que no cesen de besar
y de volar
que extraigan minerales
del humus remanente

como exprimiéndome la vida

al matar este poema con un beso.

De
EL CÍCLOPE

EL CÍCLOPE
(FRAGMENTO)

 

… Y me pregunto:

¿cómo puedes ver tanta belleza
con tu ojo,
perdido en tantas cosas?

¿cómo filtras
tanto mal encarnizado,
en nuestros costados sangrantes?

¿Cómo pudiste ver
tanta virtud
en esta estepa de sangre,
en esta pradera silente de mustia contextura?

¿Cómo,
en tu pupila retráctil,
ocurre este milagro:
y se extirpa tu glaucoma de progreso infinito? …

I

Ven,
respóndeme,
para morir en paz y bien
-como dicen los hipócritas-.
sobre tu trono de espuma y sed.

No me hagas formular tanta pregunta
desde tu mirada turbia y permisiva.
-No quiero comer arena y algas
procurando no inundar con sangre espesa
y venosa
el odio profuso de mi pensamiento-.

Ya he perdido el alma persiguiéndote,
y en este tránsito.
eclosionó mi ojo izquierdo,
cómo si anhelara tu mirada.

Yo no puedo ver belleza
con mi ojo vivo
solo veo sombras
que bailan
y pisotean mis manos
y mi voz,
que tiembla hipoglicémica
sin virtud posible.

II

¡Baja ya
de tu trono de espuma y muerte!
Y siéntame allí
para morir contigo
para ver lo que ves y respirar el aire que transpiras.

-he perdido el oxígeno-

y el trozo interior que llaman alma.
Ella se ha mezclado
con el calor y el frío del desierto:
-un metabolismo lento me atenaza-.

Asciéndeme
a tu trono sin castigo ni gloria
para tocar la espuma azul del agua dulce.

Para
blasfemar
contigo.

¡hasta colmar el aire!

Tal vez
Deba hablarte como le hablo a las plantas

cómo me hinco a pedirles
que azucen su interminable fotosíntesis.

Que no cesen de besar
y de volar
que extraigan minerales
del humus remanente

como exprimiéndome la vida

al matar este poema con un beso.

 

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