Paul Benavides: La risa burlona del poder

Es interesante notar que estos jóvenes adultos de menos de 25 años son los que más han apoyado al Partido Acción Ciudadana PAC. Seguramente votaron en 2018 pensando que el PAC iba a reactivar la economía y que iban a beneficiar. ¡Tenían ilusión, pero ya se disipó!

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Paul Benavides Vílchez, Sociólogo y escritor.

Es una desgracia para un país y para una sociedad el que para que alguien sea un empresario exitoso deba ingresar a las filas de la militancia política.

En una democracia bastaría una idea y un banco que la financie y nada más, sin necesidad de palmear espaldas, contribuir para las campañas políticas y pelar dientes a más de un truhancillo político de los que cobran peaje hasta por respirar.

De éstas relaciones endogámicas dentro de los grupos de poder casi no se habla en el país, pero forman parte de un antiguo ritual de reclutamiento entre cúpulas para configurar las entradas y salidas de un sistema de poder que garantiza el acceso a la riqueza pública y su reparto.

No estoy inventando o imaginando nada que el sabio y poco recordado Samuel Stone no expusiera, mapeara y cartografiara hace ya muchos años en todos sus libros.

En países desarrollados los ricos o muy ricos de hace 35 años no son los mismos de hoy en día. Amazon y Facebook no existían en EUA: los ricos eran otros. En CR los ricos de hace 35 o 40 años son los mismos de hoy en día – con nuevos miembros, claro- y no sólo eso sino que han aumentado el volumen de su riqueza.

Si se revisa con cuidado quiénes son, sus anclajes con el poder político son firmes, sólidos y antiguos: licitaciones de carrereras, aministías tributarias, decretos, políticas públicas, minidevaluaciones, compras, préstamos bancarios etc, todos responden a este entramado de poder que nada tiene que ver con la democracia y toda su retórica cuatrienal.

Los gerentes, socios o dueños de estas corporaciones luego son ministros, presidentes ejecutivos de bancos o de empresas del Estado.

Se trata de un ritual antiguo donde unos reclutan a otros y así eternizan la cadena de poder e influencia que la mayoría de las veces es invisible a los ojos de los ciudadanos.

Yo creo en la democracia, tal y como existe, pero no me chupo el dedo, como decía mi abuela. Una democracia que funciona así, con grupos de poder que mandan en el vértice de la pirámide, requerirá de una contrademocracia – como la define P. Rosanvallon – que le pida, exija cuentas y evite que se lleven el Estado y su riqueza para la casa.

 


Paul Benavides Vílchez, es Sociólogo y escritor. Profesor en la UNA y asesor parlamentario. Tiene escrita la novela “Los Papeles amarillos de Chantal» ( en prensa), “Entre Senos y Reptiles” ( Poesía inédita), «Duelos Desiguales» (2012, EUNED), «Oficio de Ciegos» ( Arboleda, 2014) «Apuntes para un Náufrago» (2018, Letra Maya) y «Áspera Noche» ( 2019, Letra Maya).

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