PLN: Entre canas y ganas

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Marlon J. Soto González, Politólogo

“Entre Canas y Ganas” fue una interesante iniciativa, puesta en práctica por la juventud liberacionista durante la pasada campaña electoral, si mal no recuerdo tenía como propósito generar intercambio de experiencias entre personas de la vieja escuela con jóvenes ansiosos por espacios de participación.

Ese juego de palabras resume muy bien el resultado de la Asamblea Nacional del Partido Liberación Nacional del pasado sábado, en la que los verdiblancos eligieron las nuevas autoridades de su estructura interna.

El Balcón Verde volvió a ser sede de la reunión del máximo órgano partidario verdiblanco. El emblemático recinto demostró, una vez más, que se hace pequeño para albergar convocatorias que superan el centenar de asistentes, entre personal, delegados, prensa y, por supuesto, los expertos en figurar para tomarse la foto de rigor.

Llamó la atención el entusiasmo de los liberacionistas, la primera convocatoria era a las 10:00 a.m. pero una hora antes ya había fila para ingresar, mientras pululaban los besos y abrazos políticos (esos que se dan entre risas, palabritas al oído y varias palmadas en la espalda).

Un aspecto a enfatizar es la presencia de diversos sectores, la mayoría jóvenes que desde días atrás habían anunciado el apoyo a su compañero Gustavo Viales, a la postre electo Secretario General. También concurrieron alcaldes municipales, quienes tendrán una aliada en la nueva Subsecretaria, doña Karen Porras Arguedas, municipalista de hueso duro.

No faltaron a la cita figuras como los ex candidatos Johnny Araya Monge, Antonio Álvarez Desanti y miembros de familias con trayectoria dentro del PLN. Los hermanos Arias no estuvieron, sin embargo, su influencia dentro de la asamblea y del partido es evidente. Doña Laura Chinchilla Miranda tampoco asistió, es posible que estuviese concentrada en sus responsabilidades internacionales, con la tranquilidad que otorga ser eximida del caso La Tocha, resolución que indudablemente incrementará sus acciones electorales.

La pasión con que se viven este tipo de actividades en el Partido Liberación Nacional es muy distinta a lo que sucede en otras agrupaciones políticas del país, lamentablemente esa efusividad también se ha convertido en un punto débil, por lo difícil que resulta conciliar militantes y grupos en disputa, algunos de los cuales terminan por hacer casa aparte.

La asamblea calentó desde días antes, primero por la negativa a participar del ex presidente Figueres, dejando huérfanos, en esta ocasión, a un buen número de leales partidarios. La temperatura continuó subiendo, pero no demasiado, con el intercambio de posiciones entre quienes abogan por un cambio radical a lo interno del partido y la línea que cobija a la mayoría de delegados, el final dio un resultado balanceado entre ambos bandos.

La elección del presidente enfrentó a dos caballeros de vasta experiencia: Carlos Rivera Bianchini, impulsado por los excandidatos Araya y Álvarez, contra Guillermo Constenla Umaña, autodefinido como independiente. Ambos demostraron camaradería y unión partidaria, como dijo alguien por ahí: “Parecían contrincantes de una misma papeleta”. El triunfo fue para el exministro del MOPT y otrora presidente ejecutivo del INS Guillermo Constenla, dirigente de carácter fuerte cuya determinación le hace bien al PLN, urgido de liderazgo sin paños tibios, que ponga orden en la relación con otros partidos y en los grupos de interés que confluyen en esa agrupación política.

Caso contrario la elección de la secretaría general, votación tensa, de pocos saludos e impredecible, se enfrentaron la ex diputada Carolina Delgado Ramírez y el diputado más joven de la actual Asamblea Legislativa Gustavo Viales Villegas. Después de dos rondas de votación fue electo el joven legislador como nuevo Secretario General, punto para quienes aspiran a la renovación del PLN no solo en el mensaje, sino también del mensajero, como lo indicó el propio vencedor.

A la elección de la secretaría también se presentó, como tercera opción sin condiciones ni compromisos, el abogado Roberto Matamoros Ramírez, valioso liberacionista de base, sin nada que perder y mucho que ganar.

En los puestos de Tesorería y Subtesorera sucedió lo lógico, la reelección de doña Paulina Ramírez Portuguez y don Marco Cercone Cabezas, dupla con varios años de efectuar un manejo ordenado y transparente de las finanzas, no había motivo para cambiarlos.

La Fiscalía enfrentó dos visiones sobre temas delicados: Michelle Chinchilla Calderón, de corte progresista, y David Garita Rodríguez con posiciones más conservadoras. El triunfo de Chinchilla terminó de matizar una elección en la que se eligieron personas con perspectivas distintas y diversas.

Los primeros efectos del resultado de esta asamblea se podrán medir a partir de marzo, una vez que empiece a moldearse la relación que desarrollarán el presidente y el secretario general, relación que no dudo será animosa e incluso explosiva, al sentar en una misma mesa directiva a un Baby Boomers (75 años) y un Millennial (27 años).

Para tener éxito deberán delimitar muy bien los espacios y las funciones de cada uno, y juntos maximizar, dentro del partido, la sinergia generada por el empuje de las nuevas generaciones con la experiencia de los partidarios de mayor edad.

En teoría la forma en que ambas autoridades del PLN se relacionan con la política es muy diferente, para los de mayor edad la política es un pacto de lealtad hacia una bandera, para los más jóvenes la política suele ser más exigente y volátil. Don Guillermo pertenece a una generación más estructurada y tradicional, mientras don Gustavo es parte de la generación de jóvenes definida como políticamente independiente e indecisos. Será el tiempo el que determine si esas diferencias generacionales se hacen patentes o, si, por el contrario, consiguen equilibrar sus cuotas de poder para levantar y empujar juntos la carreta que hace rato está volcada.

En palabras de Jean Cocea: “La juventud sabe lo que no quiere antes de saber lo que quiere”. Para proporcionar un punto de encuentro entre la vieja y la nueva política las autoridades verdiblancas tienen la oportunidad de unir esfuerzos y orientar su trabajo hacia dos elementos: hacer de la política del partido una actividad móvil e interconectada y propiciar la participación de las bases, pero con poder decisión sobre el futuro del partido.

De la contradicción entre canas y ganas, representadas en estas dos figuras recién electas, se producirá el renacer o combustión del Partido Liberación Nacional.

 

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