El Banco Central no nos da buenas noticias. Nos presenta un horizonte sombrío. ¿Por qué? Porque nos dice que en 2017 nuestra economía creció menos que en 2016; porque nos dice que en 2017 nuestra economía creció menos de que se preveía a mediados del año pasado. Porque nos dice que 2017  fue el año que nuestra economía creció menos de los últimos 4. Pero además, porque nos dice que en 2018 vamos a crecer menos de lo que se previó anteriormente.

Específicamente, para el sector manufacturero, el panorama es similar haciendo todas las comparaciones anteriores. Ese menor crecimiento no es un buen augurio para reducir el desempleo.  Y lo que más oscurece el horizonte es el deterioro de las finanzas públicas, pues para el 2017 se cerró con un déficit fiscal de la alarmante tasa 6,2% del PIB, pero peor aún,  se proyecta que superará el 7% en 2018.  Dicho aumento aumentará aún más de relación Deuda/PIB llevándola a niveles de insostenibilidad y deteriorando la percepción de riesgo país, presionando la disponibilidad de crédito para el sector privado y las tasas de interés y la inflación.

Desde la Cámara de Industrias de Costa Rica, ante las elecciones del domingo, reiteramos a los costarricenses la recomendación de que valoren las posiciones de los distintos candidatos en temas como la solución del problema fiscal, las propuestas de generación de empleos, la simplificación de trámites, la seguridad ciudadana y el costo de la vida, especialmente las tarifas eléctricas y de combustibles. Aspiramos a que los nuevos equipos de Gobierno que asuman en mayo, generen la confianza y tomen las acciones necesarias para tener más crecimiento, menos desempleo y menos déficit

Avatar

Por La Revista CR

Medio de comunicación digital.