Principales géneros musicales presentes en la música típica y folclórica costarricense

Dada la conformación etnológica del país, aquí han confluido todo tipo de ritmos, los que, en la mayoría de los casos, se han mezclado y fusionado para dar origen a nuevas expresiones musicales, con sabor autóctono.

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Dennis Meléndez Howell, Economista

La música costarricense, como es el caso de la mayoría de las manifestaciones culturales del país, es una mezcla de ritmos que llegaron de muchas partes. Dentro de los más antiguos, desde luego, están el vals, que adquirió, en la ciudad de Cartago sus propias características, lo mismo que la Mazurca y la Polca, ambos ritmos provenientes de Europa, vía España (Cataluña).

Dada la conformación etnológica del país, aquí han confluido todo tipo de ritmos, los que, en la mayoría de los casos, se han mezclado y fusionado para dar origen a nuevas expresiones musicales, con sabor autóctono. La influencia española fue abundante durante la colonia y los albores de la independencia, mientras que influencias de la música suramericana, especialmente de Colombia (desde que Panamá era parte de ese país) llegaron hacia finales del S. XIX y de nuestros vecinos del norte, Nicaragua, a través del folclor guanacasteco. La influencia de los ritmos mexicanos fue relativamente tardía, en los albores del Siglo XX.

Según Alpírez (S/F), se pueden identificar cuatro regiones bien marcadas como fuente de música folclórica y típica nacional: Guanacaste (guanacasteca), los Valles Centrales (aldeana), Limón (limonense) y San Isidro de El General (generaleña).

Descripción de algunos de los ritmos de la música típica y folclórica

Como aclaración inicial, debe señalarse que, no necesariamente una composición pertenece, exclusivamente a un ritmo particular. De hecho, una misma pieza musical, puede ser adaptada para interpretarse en diferentes ritmos. Es el caso, por ejemplo, de la canción “De la caña se hace el guaro”, la cual ha tenido muchas versiones rítmicas: ha sido grabada en ritmo de corrido mejicano (Kike de Heredia), norteño mexicano (Maribel Guardia), cueca chilena (Los de Ramón) y hasta en rock (José Capmani). Así es que no es extraño, encontrar una misma canción, que se interpreta en diferentes ritmos.

Aire nacional:

Es un ritmo muy acompasado, con lejanas reminiscencias del vals, aunque mucho más lento que aquel. La canción más representativa de este género es La guaria morada”, de Roberto Gutiérrez Vargas y Carlos López (Los Talolingas).

Balada tica:

El género de la balada es de los más antiguos en la música universal, con reportes bibliográficos, por lo menos, que lo remontan al Siglo XIV, en Europa. Lo más común, sobre todo en la balada moderna, es que sean canciones románticas o de despecho, de ritmo suave y con ciertos estribillos. Son muchos los compositores nacionales que han incursionado en este género. Como ejemplo, una balada que clasificaría en el género folclórico costarricense es “Mundo de amigos”, de Abdenago Torres (Nago de Nicoya)

Bolero nacional:

Al igual que la balada, el bolero es originario de Europa. Llegó a América, traído por los españoles, primeramente, a Cuba, en el Siglo XIX, en donde tuvo una amplia difusión. Allí se mezcló con los ritmos africanos y a su interpretación se le agregaron las maracas. Esto dio por resultado la canción cadenciosa que conocemos hoy. A Costa Rica llegó a principios del Siglo XX, traído por algunos cantantes que viajaban por Centroamérica, alrededor de los 1920. Quizás los compositores de boleros nacionales más prolíficos, cuyas canciones han traspasado las fronteras y han sido grabados por cantantes famosos están Ricardo Mora, Orlando Zeledón y Ray Tico. En referencia a los principales boleristas destacan, entre muchos otros intérpretes: Jorge Duarte, Gilberto Hernández y Rafa Pérez. Los compositores nacionales han sido prolíficos en este género. A modo de ejemplo, dentro de los boleros costarricenses más conocidos cabe mencionar:

Algunos de los boleros costarricenses más conocidos:

  • Cartaginesa: Carlos M. Hidalgo
  • Eso es imposible: Ray Tico (José Jacinto Herrera Córdoba)
  • Luna liberiana: Jesús Bonilla Ch.
  • Noche inolvidable: Ricardo Mora Torres
  • Recordando mi puerto: Orlando Zeledón Castro
  • Recuérdame: Ricardo Mora Torres

Calipso limonense:

Ritmo afrocaribeño, cadencioso, cuyo origen se atribuye a las islas de Trinidad y Tobago. La ruta que siguió para llegar a Costa Rica no es bien conocida, aunque se presume que llegó primero a Jamaica y de allí lo trajeron los negros a la provincia de Limón, en donde, por lo contagioso de su ritmo y su cadencia, fue rápidamente adoptado por la población.

Desde su llegada con los jamaiquinos y otros caribeños en la penúltima década del siglo XIX, el ritmo empezó a adquirir nacionalidad propia. En la primera mitad del S. XX, tuvo un gran desarrollo como manifestación cultural espontánea. En Limón empezó a mezclarse con la influencia de muchos otros ritmos locales como el vals, la parrandera o el tambito e importados, como el son cubano, la cumbia colombiana y mexicana, así como y el reggae y la salsa. Esto ha producido un calipso con sabor atóctono.

A lo largo de los años se han ido incorporando diversos instrumentos. Empezó con tambores, maracas y bombos, pero progresivamente se incorporaron el bongoe, ukulele, la gaita colombiana, el shekele (sacudidor), el cajón, guitarra, clarinete, la armónica y otros más.

Walter Ferguson (Guabito, Panamá, 1919) quien vivió desde niño en Cahuita le imprimió características mucho más definidas y compuso innumerables piezas musicales. Es considerado el rey del calipso limonense.

Actualmente, dentro de los principales intérpretes destacan Manuel Monestel y el Grupo Cantoamérica, Cyril Silvan, Herberth Glinton, así como Roberto Kirlew y su grupo Buda y su charanga.

Algunos de los calipsos limonenses más conocidos:

  • Cabin in the Wata, One pant man, Black man food, Tacuma y Anancy, Carolyne: Walter Ferguson
  • Espejo: Manuel Monestel
  • Hellen: folkor tradicional limonense
  • Merry Woman: Manuel Monestel
  • Seguirá el amor: Manuel Monestel y Virginia Grutter

 Callejera:

La callejera es una variación del pasillo, que se menciona más adelante. Su principal diferencia está, principalmente, en la temática, pues inicialmente fue un era una expresión de las zonas urbanas. Luego, su ritmo se hizo más rápido y acompasado, convirtiéndose en una danza muy alegre. Algunos consideran este ritmo como el más autóctono del país. Dentro de las callejeras más representativas están:

  • La botijuela (anónimo)
  • Morena linda: Adán Guevara Centeno y Saturnino Cubillo.

La botijuela es una callejera cuya coreografía recuerda a las cuadrillas españolas que a su vez fueron influenciadas por las francesas” (Alpírez S/F).

Corrido:

Este ritmo, definitivamente mexicano, tiene su máxima expresión en nuestro folclore en la canción “Mi linda Costa Rica”, escrita por el compositor nicaragüense, Tino López Guerra, quien es autor, también, de “Viva León, jodido”, entre muchos otros corridos. Otro corrido famoso, es el “Corrido a Pepe Figueres”, cuya letra es de Carmen Granados Soto (Rafela); pero sobre la música tomada de un corrido mexicano (cover).

Danza criolla:

Este es uno de los ritmos más antiguos en el país. Llegó a través de la danza mexicana, pero en Costa Rica adquirió su propia identidad, aunque sus raíces ancestrales provienen de la danza andaluza. La danza más representativa es se incluyen en este género canciones como:

Algunas de las danzas criollas más conocidas:

  • Añoranza: anónimo
  • Aquel arroyito: Jesús Bonilla (Danza – Tambito)
  • Auroral: Ramón Leiva C y José Daniel Zúñiga Z.
  • Caminito del maizal: J. Joaquín Ureña M.
  • Caña dulce: José J. Salas y José Daniel Zúñiga Z.
  • El pavo: anónimo.
  • El punto sancarleño: Paulino Porras Hidalgo.
  • Nayuribes: José Ramírez Sáizar, Jesús Bonilla Ch.
  • Santa y bella: Miguel A. Hidalgo S.
  • Zapateado: anónimo.

Jota:

Otro ritmo traído de España, aunque no tuvo tanto arraigo en su forma original, pues se criollizó con mucha rapidez. Empezó a ser conocida a principios del Siglo XX en las primeras vitrolas. El tipo de Jota que llegó a Costa Rica fue, fundamentalmente, la Jota de Extremadura. Hay algunas pocas composiciones de este género de origen nacional, de finales del siglo pasado:

  • Jota a San José: Luis Castillo C.
  • La ramonense: Pedro Prado

Mazurca y Polka:

Ritmos originalmente de Polonia, definida como música culta para la alta sociedad. Ambos géneros se extendieron por toda Europa, a mediados del siglo XVIII y llegaron a Costa Rica con los inmigrantes catalanes a finales de los 1840. Rápidamente se popularizó como baile de salón para las fiestas elegantes. Dentro de los compositores más destacados que explotaron este género musical está Manuel María Gutiérrez (autor del Himno Nacional), con mazurcas como Chepita, Ester, Los guerreros, La Viviana, y polkas como La nueva era, Las josefinas, Ana Benita y La Isabel. Dentro de los grupos modernos, Malpaís tiene una composición que se llama Mazurka de Dámaso. Miguel Salguero, sobre una música anónima, compuso la mazurka “La pava negra”.

Parrandera:

Género musical de ritmo rápido y acompasado. Se origina en Guanacaste, donde actualmente tiene gran difusión. Usualmente, las parranderas son interpretadas por bandas de pueblo (cimarronas), lo que les da un colorido muy especial, que hace recordar la marinera peruana. Generalmente se acompaña con marimba. Junto con el tambito, se disputan el cetro de ser el ritmo nacional. De hecho, hay algunos autores que consideran a la parrandera y el tambito un solo género musical. Según Alpírez, hay cuatro clases de parranderas:

  • Las que combinan el ritmo rápido con uno lento (Danza, contradanza o cuartillado).
  • Las que tienen un solo ritmo rápido, alegre.
  • Las que comienzan como una jota y pasan luego a ritmo de danza o contradanza;
  • Las descriptivas que usan diversos ritmos según su argumento.

Algunas de las parranderas más conocidas:

  • 10 de marzo: Tobías Sanabria
  • 14 de enero: Freddy Navarro G.
  • Amores de Guardia: anónimo
  • Anónimo: anónima
  • Cambute: anónima
  • Charanga: anónimo
  • Charramanduzca: anónima
  • El brinco del sapo: anónimo (parrandera endiablada)
  • El burro e Chilo: Héctor Zúñiga Rovira
  • El diablo chingo: anónimo
  • El gamonal: Alberto Gómez
  • El indio enamorado: anónimo
  • El maja fierro: José Ramírez Sáizar; Luis Castillo C. (Música)
  • El punto guanacasteco: anónimo (este, considerado el baile nacional, usualmente se le separa como un ritmo aparte, dentro del género del “punto”, venido del Caribe)
  • Espíritu guanacasteco: Medardo Guido, Guillermo Chaves
  • Grito del Sabanero: Aníbal Herrera Cerdas
  • Hombre macho: Adán Guevara Centeno
  • Jesús Guanacasteco: José Ramírez Sáizar, Luis Castillo C.
  • La cajeta: anónimo Liberianita: Medardo Guido Acevedo
  • Los cuatro gatos: Guillermo Chaves Álvarez
  • Mi yegüita alazana: José Ramírez Sáizar; Luis Castillo C.
  • Morena Linda: Adán Guevara Centeno; Saturnino Cubillo
  • Morenitas: anónimo
  • Pajarito chichiltote: anónimo
  • Pasión: Roberto Arce, Pasión Acevedo Jácamo (vals parrandera)
  • Tapizca: Arnoldo Sandoval Ruíz
  • Ticas lindas: Mario Chacón Segura

Pasillo costarricense:

Ritmo muy popular en el folclore costarricense. Se deriva del pasillo colombiano: Fue traído al país por inmigrantes colombianos (o panameños) en la última década del S. XIX.

Algunos pasillos costarricenses:

  • Amor de temporada: Héctor Zúñiga
  • Cantos de mi tierra: Luis Castillo C.
  • El revoltoso: Luis Castillo C.
  • Faruscas: Luis Castillo C.
  • Flor de Luna: Luis Castillo C.
  • He guardado: Aristides Baltodano y Manuel Rodríguez Caracas.
  • Las garzas: anónimo
  • Luna y mujer: José Ramírez Sáizar; Luis Castillo C
  • Marimba Diriá: Ulpiano Duarte Arrieta
  • Picadillo: Paulino Castillo Acuña
  • Tardes josefinas: Luis Castillo C.
  • Tiempal: Luis Castillo C.
  • Todo: José Ramírez Sáizar, Luis Castillo C.
  • Violines gitanos: Paulino Castillo Acuña

Punto:

Danza de origen dominicano, que se extendió luego a Cuba, Costa Rica y Panamá. En Costa Rica tiene su máxima expresión en el Punto guanacasteco, declarado baile nacional. No se sabe exactamente el origen de la música, que parece un ensamble de diversas melodías guanacastecas. Normalmente, el punto no tiene letra, sino que más bien se le acompaña de las famosas “bombas”, que es un tipo de verso que se intercala cuando se interrumpe la música a solicitud de los danzarines, a modo de la copla española, la trova colombiana y es la versión tica de la payada española, ampliamente difundida en el cono sur del continente (Bolivia, Chile, Uruguay y Argentina).

Sin embargo, a veces se canta una recopilación de varias estrofas populares, incluyendo una de origen hondureño, de un corrido que alude al General José Santos Guardiola, presidente de Honduras de 1856 a 1862. “Dicen que viene Guardiola con su tropa de pericos, y dicen que no se van, hasta que claven los picos “. El estribillo sí parece ser una adaptación de una vieja pieza guanacasteca: “mira corazón, deja de llorar, mira que tus penas me van a matar “. Una de esas recopilaciones fue hecha por Leandro Cabalceta, por lo que la letra se suele atribuir a este autor. Al punto costarricense también se le llama “baile o son suelto”, puesto que la pareja baila suelta.

Swing:

El swing criollo es una conmutación del swing de las grandes bandas, adaptado a la cumbia colombiana. Sus inicios datan de la década de 1950, cuando los traileros que viajaban por Centroamérica trajeron el swing estadounidense a los salones de baile.” (Soto, 2007)

Más que un género musical, el swing es una forma de baile o danza, que ha adoptado en el país una manera muy particular de interpretación, la cual tiene poco que ver con el verdadero swing, el que, en realidad, es una derivación del jazz.

Se baila tomando la pareja de una mano, mientras se dan pequeños pasos muy rápidos, casi como saltando rítmicamente, en forma alterna con cada pie; se suelta secuencialmente una mano para tomar la otra, mientras se hacen giros. Esta peculiar manera de baile, que empezó, efectivamente, como un estilo para bailar el verdadero swing (de origen estadounidense), de un momento a otro abandonó sus raíces y comenzó a ser una forma de interpretación criolla de la cumbia (colombiana y mexicana) y otros ritmos (incluyendo algunos de salsa).

En Costa Rica, este estilo de baile nació en los salones de baile de pueblo o de zonas urbanas de baja categoría, a los que la gente llamaba popularmente, en los años 40 y 50, “ollas de carne” (quizás, el más famoso de ellos, El Magyrus, al cual el pueblo bautizó como La Batidora, cerca de la tucas, entre el Pacífico y Plaza Víquez). De hecho, siempre fue una forma de baile de las clases bajas, al punto de que, en muchos salones de baile, auto considerados decentes, se ponía un cartelito que decía: “se prohíbe bailar swing”, pues, lo usual es que, en las vueltas y contravueltas se vean los calzones de la mujer, algo considerado impúdico por muchos años (Soto, 2007). En este sentido, y guardando proporciones, recuerda un poco la historia del tango, en Buenos Aires.

El Ministerio de Cultura de Costa Rica estuvo promoviendo que se le declare patrimonio inmaterial de la humanidad, mientras que, a lo interno, se pretendía qué se le reconociese como la danza nacional más representativa, por su origen y su vistosidad. Con el cambio de autoridades en ese ministerio, la idea se quedó dormida.

Tambito:

Ritmo de música folclórica, de origen desconocido, aunque podría derivarse de la danza española. Algunos consideran éste el ritmo nacional. El nombre tambito fue acuñado por José Ramírez Saizar, en alusión al tambo, tipo de rancho que se construía en las fincas ganaderas para que los peones durmieran. El tambo parece una término inca, quienes usaban sus famosos tambos como lugares de descanso en la ruta del Inca. Dentro de las canciones que pertenecen a este ritmo están:

Algunos de los tambitos más conocidos:

  • A mi bandera: Mario Chacón
  • Así es mi tierra: Mario Chacón
  • Caballito nicoyano: Mario Chacón.
  • El Chito: Luis Castillo
  • El torito: Anónimo (libre. De TRP)
  • Fidela: Manuel Abarca
  • Fiesta en la villa: Henry Porras González
  • Fiesta en San José: Luis Castillo C.
  • Flor de café: Luis Castillo C.
  • Guarito ´e caña: Mario Chacón S
  • La carreta y la lluvia: Freddy Calvo Chaves
  • Luna herediana: Los Sukias.
  • Mi novia linda: Mario Chacón S.
  • Nayuribes: José Ramírez Saizar; Jesús Bonilla C.
  • Pasión: Pasión Acevedo. (La composición original fue en este ritmo, según Jaime Riko)

Tango:

No es un género que haya tenido una profusa difusión en el medio de la composición nacional, aunque, como sucede en toda latinoamérica, es muy conocido para los melómanos. Este ritmo, definitivamente porteño argentino, también llega a nuestro folclor. La principal pieza exponente de este ritmo, dentro de la música tradicional costarricense, es “El huellón de la carreta” (Héctor Zúñiga Rovira). Modernamente, también hay muchos tangos de origen nacional, principalmente de Guadalupe Urbina (Hojas de papel, Qué tarde vienes) y Adrián Goizueta (Sanjochepe, Mariposa de lujo, Tanguito prohibido). Por muchos años, el conjunto que más resonancia le dio al tango “porteño” (de Buenos Aires) es, precisamente, el Conjunto Buenos Aires, integrado por los cantantes Guillermo Sancho y Paco Brenes, y los músicos Ismael Murillo, Antonio Meléndez, Mario Chacón.

Algunos de los tangos ticos más conocidos:

  • Déjame morir a solas: Alcides Prado Quesada
  • El cotoneo de la calandria: Fabrizio Barquero Moncada
  • El huellón de la carreta: Héctor Zuñiga Rovira
  • Misterioso Alelupo: Juan Carlos Martínez
  • Ojos risueños: Julio Fonseca Gutiérrez
  • Por eso: Julio Fonseca Gutiérrez
  • Tango: Vinicio Meza

Vals costarricense:

Llegó al país en los siglos XVII y XIX y se impuso como el representativo de las clases aristocráticas de Cartago y San José. Posteriormente, con algunas composiciones del S. XX adquirió matices propios en canciones como “De la caña se hace el guaro”: anónima (vals lento)

Algunos valses costarricenses:

  • Baldazo: Luis Castillo C.
  • Coyotillo; anónimo;
  • El amigo: Manuel María Gutiérrez
  • El Padrenuestro: Manuel María Gutiérrez
  • El palo´e guaba: Olegario Mena Barrantes (José Antonio Gutiérrez Vargas)
  • El primo: Manuel María Gutiérrez
  • Flor de caña: anónimo
  • Himno al guaro: Hernán Elizondo; Marcos Arias y Enrique Aguilar
  • La despedida: anónimo
  • La pava negra: Miguel Salguero; Lencho Salazar Morales (música anónima)
  • La segua: Lencho Salazar Morales
  • Pampa: Aníbal Reni, Jesús Bonilla
  • Patriótica costarricense: se cree que la música es original de Manuel María Gutiérrez (autor del Himno Nacional), quien vivió durante algún tiempo en Cuba. De allí, adaptó la letra del poema: “A Cuba”, de Pedro Santacilia.
  • Recuerdos de San José: Luis Castillo C.
  • Vals de medianoche: José María Chaverri Trigueros

Covers:

Cover es un anglicismo que se refiere a la adaptación y, frecuentemente, traducción de ciertas canciones populares extranjeras, regionalizándolas al medio nacional. Puede ser solo la letra, o en muchos casos, letra y música. Hay muchas canciones que los costarricenses han tenido por sentado que son 100% nacionales, pero que en realidad provienen de otros lugares o idiomas. No son plagios, pues en general, o son adaptaciones de canciones de dominio público (sin derechos de autor) o su autoría es directamente reconocida.

Dentro de los covers que se han hecho famosos en el medio nacional, y que muchos costarricenses los tienen como ticos, están los siguientes:

  • Agárrense de las manos: canción para la Selección Nacional de fútbol, por el Grupo Manantial, basada en la canción homónima de José Ma. Purón y Juan Velón de Francisco. Popularizada por José Luis Rodríguez.
  • Ana Mía: adaptación al español del Grupo Gaviota, de la canción italiana del mismo nombre (Anna Mia).
  • Canchis, canchis: cover de Jaque Mate a partir de la canción andina peruana del mismo nombre, de El Trovador Andino.
  • Corrido a Pepe Figueres: adaptación de Carmen Granados Soto (Rafela) de un corrido guajiro cubano, dedicado al general Antonio Maceo, héroe de la guerra contra las fuerzas españolas en la batalla de Sao del Indio, en 1895.
  • De la caña se hace el guaro: Aunque en realidad no puede clasificarse como un cover, tiene la característica de que esta famosa canción podría tener un origen trinacional, de acuerdo con Mauricio Penagos, cantante de música nacional e investigador de folclor, la canción original sería una canción española, anónima, llamada “De la uva se hace el vino”:

“de la uva se hace el vino

qué caramba, si la uva es buena fruta

si la uva se machuca, qué caramba, el vino también se chupa”

De España pasó a Colombia, en donde cambiaron la alusión al vino por dl guaro y se le agregaron algunos versos adicionales:

“Para el que toma aguardiente, qué caramba, el coñac es cosa vana”.

Se consideró una canción anónima y fue interpretada por el dúo de Garzón y Collazos. Sin embargo, aparte de esta versión, la canción no se hizo popular.

Finalmente, aterrizó en Costa Rica en donde se unificó su ritmo y se le agregaron algunos versos (donde hay juma más galana que una juma de aguardiente) y un estribillo (“Anoche dormí en el suelo, dormí en el suelo, teniendo cama, por culpa de ese maldito, maldito guaro de caña”.

  • Julieta tá: del Grupo Manantial usando la canción homónima brasileña, del cantante Sandro Becker, en tema original de Maceio Alagoas.
  • Himno de Saprissa: cuya música es de la canción Tutta la vita, del italiano Lucio Dalla.
  • La avispa: cover con letra original de La Banda de Costa Rica, cuya música se toma de la obra Woodey Midebar, de la agrupación haitiana The Gramacks.
  • La negra Salomé: de Los Hicsos, a partir de La güera Salomé, de Lía Crucet, compositora argentina.
  • Llegas tú: Traducción de la canción italiana Llegare tu, por el grupo nacional Gaviota.
  • Puerto Limón: del grupo argentino Abracadabra que se radicó en Costa Rica por muchos años durante la dictadura de su país. Esta canción es un cover de la canción propia de dicho grupo, pero dedicada a Puerto Montt, en Chile.
  • Puntarenas: del cantante nacional Ricardo Padilla, adaptación de la canción italiana “Una rotonda sul mare” de Fred Bongusto.
  • Pipiribao: por el grupo Jaque Mate, original del Grupo Los Plebeyos, de origen mejicano.
  • Qué vas a hacer esta noche: balada muy conocida del Grupo Gaviota, adaptación de ¿Tu cosa fai stasera?, del italiano Riccardo Fogli.
  • Sereno: de Manantial, adaptación de la canción Sereno e, del italiano Drupi.

Música según región

Es común que los diferentes ritmos tiendan a asentarse con mayor fuerza en determinadas regiones. Este fenómeno era mucho más pronunciado cuando no existían los medios de comunicación que permitían la difusión musical a gran escala Algunos compositores en cada pueblo, aprendían determinados ritmos y los llevaban a su ambiente, en donde otros se inspiraban para hacer composiciones similares. Es así como, aún en un país como el nuestro, es posible identificar cada región con determinados ritmos musicales,

De acuerdo con Paulina Peralta, una de las más reconocidas musicólogas costarricenses, y experta en danza, cada región del país ha desarrollado su propia identidad musical a través de los ritmos anteriores. Según su enumeración:

  • San José: predominó el vals, aunque, por su carácter de capital, aquí han confluido todos los demás ritmos y géneros musicales.
  • Heredia: vals y tambito.
  • Cartago: mazurca, vals y polka.
  • Alajuela: vals y pasillo.
  • Puntarenas: pasillo, parranderas, cumbias de influencia colombiana y bolero.
  • Guanacaste: parrandera, punto, danza, contradanza y otros.
  • Limón: calipso y cuadrillas (la que se usa para acompañar las comparsas de carnaval).

Bibliografía

  1. Alpírez Quesada, Wilber (S/F). “La música folclórica costarricense”. Ministerio de Educación Pública, Costa Rica. (S/F) http://www.mep.go.cr/downloads/fiestas_patrias/LA%20M%C3%9ASICA%20FOLCL%C3%93RICA%20COSTARRICENSE.pdf
  2. Armando Vargas Araya. “Un corrido hermana a dos héroes”. Colegio de Periodistas de Costa Rica. Abril, 29, 2009
  3. Castillo, Luis. “Lo mejor de la música costarricense”. 2008.
  4. Flores V., Gabriela. La Nación, 11 de mayo de 2011, pág. 8, Viva. “Internet muestra las raíces de temas considerados éxitos ticos”.
  5. Flores V., Gabriela. La Nación, 24 de abril de 2011, pág.  4. Entretenimiento. “Quinteto Libertango estará en el Teatro al Mediodía”.
  6. Molina Bustos, Melvin. “Swing criollo podría seguirle los pasos al boyeo” . La Prensa Libre, 25 de enero de 2007
  7. Ortiz, Pablo. “Los ritmos en Amores Ticos”. http://www.amoresticos.com/pb/wp_afe2a5af/wp_afe2a5af.html
  8. Peralta Román, Paulina. Centro de Artes Promenade. Zapote, San José, Costa Rica. http://www.artespromenade.com/folklore.htm
  9. Rico Salazar, Jaime. “Las canciones más bellas de Costa Rica”. Academia de Guitarra Latinoamericana, 1981.
  10. Soto, Michelle. “Cuando una “niña bien” baila swing”. Revista Perfil 590, 11 de enero de 2007.

 

 

 

 

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