Luis Cortes / Reuters

RT. El Gobierno de México exigió a funcionarios de EE.UU. medidas efectivas para reducir el tráfico de armas, según reveló Marcelo Ebrard, titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores, en torno a la reunión de alto nivel entre funcionarios de ambos países celebrada el 21 de octubre pasado.

“El día lunes se convocó a una reunión extraordinaria, al embajador (de EE.UU.) y todo su personal, a la Secretaría de Seguridad, para decirle de la urgencia de que EE.UU. tome las medidas que México ha planteado en la zona fronteriza, en lo que a ellos les corresponde”, explicó el canciller.

“En particular se puso como la más alta prioridad de México el tema de las armas. Así como para EE.UU. lo es el control de la producción y la introducción de diferentes tipos de droga, en particular el fentanilo, para México lo es que haya un esfuerzo efectivo de EE.UU. para reducir el tráfico ilícito de armas”, dijo Ebrard durante la conferencia de prensa matutina del presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, de este viernes 25 de octubre.

El canciller explicó que se integró un grupo de alto nivel en materia de seguridad entre México y EE.UU., a iniciativa del secretario de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), la Secretaría de la Defensa Nacional, la Secretaría de Marina y el titular de la Guardia Nacional.

Armas del Ejército mexicano en Culiacán, Sinaloa, México, el 18 de octubre de 2019. / Alfredo Estrella / AFP

Dicho grupo se instaló el 27 de agosto, hasta que EE.UU. designó a su embajador en México, Christopher Landau.

Durante dicha reunión, funcionarios mexicanos presentaron un documento con relación a la estrategia de seguridad entre México y EE.UU., planteando las preguntas del país latinoamericano en torno a la cooperación bilateral en materia de seguridad.

A partir de ahí se formaron cinco grupos permanentes y cuatro grupos temporales de trabajo.

Pero fue hasta la reunión extraordinaria del 21 de octubre, cuando el Gobierno mexicano exigió a EE.UU. tomar medidas puntuales y efectivas para erradicar el tráfico ilícito de armas de alto calibre que llegan a manos de los cárteles de la droga.

“Normalmente las reuniones en EE.UU. son de qué se hace en México. La reunión del lunes fue: ¿qué van a hacer ustedes en EE.UU.? De todas las reuniones de seguridad en las que he estado, es la primera vez que oigo eso“, dijo Ebrard.

El canciller informó que la SSPC de México presentó a funcionarios de EE.UU. un catálogo de armas provenientes de territorio estadounidense, tales como rifles de asalto y alto poder.

De acuerdo con estimaciones del Gobierno mexicano, cada año entran 200.000 armas ilegales provenientes de EE.UU. Un análisis realizado en 2016 por la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de fuego y Explosivos del país norteamericano (ATF, por sus siglas en inglés) encontró que 7 de cada 10 armas que fueron recuperadas por la policía en México durante una escena del crimen, y enviadas con ellos para su análisis, tenían su origen en EE.UU.

Contexto geopolítico

Las declaraciones de Ebrard se producen dos días después de que un funcionario federal de EE.UU., Rich Glenn, subsecretario de Estado para Asuntos Internacionales de Narcóticos, exigiera conocer a fondo en qué consiste la estrategia de seguridad del Gobierno mexicano. Una exigencia que fue calificada por el presidente López Obrador como de “mal gusto”.

La petición, además, se producía apenas unos días después de la conmoción que generó la manera en que el Cártel de Sinaloa tomó el control de la ciudad de Culiacán, tras la captura y liberación de Ovidio Guzmán, hijo del narcotraficante Joaquín ‘Chapo’ Guzmán.

En este sentido, el mandatario mexicano informó que la próxima semana su administración presentará un informe “minuto a minuto” sobre los hechos ocurridos en Culiacán, para disipar dudas, tales como la supuesta colaboración con la DEA, la agencia antidrogas estadounidense, durante el “operativo fallido”.

El tema del tráfico de armas fue abordado en una llamada telefónica por los presidentes López Obrador y el estadounidense Donald Trump, tras los incidentes de Culiacán, en el que integrantes del crimen organizado habrían amenazado con atentar contra la población civil como medida de presión para liberar a Guzmán.