I Parte – Habitación para indigentes

Ronald Bonilla Carvajal.

 

El placer

 

Sigue el poema del placer:

no me lo perderé por nada.

Voy subiendo a tu cuello con mis labios.

No debo perderme más que en tu piel.

Este es el beso prolongado que te debo.

Me detengo en tus pechos como un náufrago.

Voy directo al ombligo como un recién nacido,

bajo a tus caderas, a tu vulva enardecida

de cristales y antojos.

Aquí me postergo.

Probamos el vino, hay celajes subidos al ocaso.

Este es el poema del placer que no cesa.

No me lo perdería por nada,

platicamos las cosas de este amor,

encendemos la chimenea,

reposamos en la alfombra,

vamos a llenar la tina juntos con el agua tibia.

Colocaremos la desnudez con la caricia,

cercanos.

Solo espera a que no pase este poema,

este placer, esta meseta,

esta sangre de dioses distendida,

este abrazo de la noche entre las sábanas.

Que no termine nunca aunque nos duela

tanto placer en un instante

bebiendo eternidades.

 

 

Ronald Bonilla Carvajal

Por Ronald Bonilla Carvajal

Poeta costarricense. Fue uno de los fundadores del movimiento trascendendentalista en Costa Rica. Dirige el Grupo Literario Poiesis. Autor de numerosas publicaciones literarias Es Premio Nacional de Cultura Magón, 2015.