En el libro “Herida de agua” (II parte: Pequeño homenaje al rock)

Ronald Bonilla Carvajal.

A Laureano Albán, maestro,
que entraba con sus libros a otros mares pero se devolvió…
Y siguió cantando.

XI

Homenaje a cuatro pequeños dioses

Poción de amor número nueve

Entre sombras,

de pronto me vi buscando esta poción,

rasgué la guitarra y busqué el nueve

en todo el maldito diafragma del olvido,

en las clavijas sonoras de un rock que se extravió

entre los años sesenta.

No supe más de ingredientes inconexos,

solo de ganas de festejar tu cuerpo

extendido entre sábanas blancas,

no supe sino que una voz te llamaba

y era mi propia canción

entre maderas viejas que fueron paredes,

en un cuarto inhóspito donde

podías de pronto ser la misma blancura

o la morena silente de mis ansias.

 

No hallé más que hierbas infectas,

palabras y palabras

que son capaces de descalabrar cualquier poema

con tal de encontrarte

de nuevo desnuda entre las corcheas

de un viejo aquelarre de remiendos.

-Cúbrete, te dije.

Pero mi corazón había aprendido a palpitar

y ya no cesaría.

Aunque no encontré jamás

la fórmula perfecta

de aquella poción de amor número nueve.

Ronald Bonilla Carvajal

Por Ronald Bonilla Carvajal

Poeta costarricense. Fue uno de los fundadores del movimiento trascendendentalista en Costa Rica. Dirige el Grupo Literario Poiesis. Autor de numerosas publicaciones literarias Es Premio Nacional de Cultura Magón, 2015.