Ronald Obaldía González, Politólogo.

En la política exterior del gobierno del Presidente de Argentina, Javier Milei, se vislumbran los acercamientos con los gobiernos ultraderechistas y las denominaciones políticas afines, cuyo ascenso tanto en América como Europa pareciera inevitable, a causa de los tropiezos experimentados por el propio régimen democrático liberal “a escala global. La retórica de aquel candidato presidencial dista de solo haber sido promesas, particularmente en lo tocante a las futuras relaciones exteriores oficiales.

Nuestra conjetura descansa en el respaldo inequívoco del partido político VOX de la ultraderecha populista de España al Presidente que hoy estrena dicha nación latinoamericana; se refuerza con la presencia de Víktor Orban, el Presidente de Hungría, así también de Volodimir Zelenski, el Presidente ucraniano en los actos protocolarios del traspaso de poderes, los cuales tuvieron lugar el pasado 10 de diciembre en Buenos Aires.

La invitación cursada a Jair Bolsonaro, el ex- mandatario brasileño, a tales celebraciones, producto de la relación de amistad entre ambos, le ha conferido mayor vigor a lo figurado hasta ahora. Igualmente, la alimentan los pronunciamientos de Milei en la campaña electoral, referidos a robustecer las alianzas con los Estados Unidos de América, Israel y “el mundo libre”, orillando a la República Popular China, al Presidente del Brasil, Luis Ignacio Lula da Silva, tildados “de comunistas”, y de paso indisponiendo a la Federación de Rusia.

Públicamente, el actual Presidente argentino ha expresado su admiración por el ex-Presidente estadounidense Donald Trump (BBC NEWS, 14 august), quien según las encuestas de medición en los Estados pendulares (en inglés: “swing state”), lo colocarían otra vez en la Casa Blanca, a pesar de las inculpaciones, resultantes de los actos ilícitos que pesan sobre el magnate.

Las posturas anti-Chinas de Trump, inició la guerra comercial con el gigante asiático, agregado al antecedente de él durante la gestión presidencial, en cuanto haber estrechado los vínculos con los gobiernos iliberales y autoritarios, entre ellos el de Vladimir Putin en Rusia; todo ello hace cobrar sentido a nuestra conjetura.

Si el Partido Republicano, guiado por Trump, llega a retornar al poder, un interés compartido por Milei, lo cual ha incomodado al Presidente Joe Biden; cierto que, en forma y fondo, podría posibilitar la acentuación de la alianza ultraderechista – populista a nivel global, con componentes iliberales, des globalizadores, nacionalistas, ultraconservadores; en cuenta la negación del cambio climático y los consecuentes desastres, los controles anti inmigracionistas, la minimización de los derechos humanos, etcétera.

Sea una Alianza con la cual ya el nuevo gobernante suramericano ha dado indicios de sumarse, habida cuenta de las ventajas que traería a su mandato la cooperación de un posible gobierno de Trump, en lo concerniente a mediar ante el Fondo Monetario Internacional (FMI), en vista de las complicadas relaciones de su país con ese organismo multilateral. “Allí es el principal deudor del mundo”, aparte que el Gobierno de Buenos Aires tiende a incumplir con los acuerdos alcanzados con él.

A propósito de endeudamiento, Argentina mantiene un programa crediticio de $44.000 millones con el FMI, sobre el cual el gobierno de Milei acaba de ser objeto de un préstamo, a corto plazo, por parte del CAF (Banco de Desarrollo de América Latina) por el monto de $960 millones, destinado precisamente a cancelar un urgente “vencimiento de deuda”, derivado de la deuda como tal (DW; Infobae).

Apenas el líder libertario fue objeto de la declaratoria oficial como Presidente electo, enseguida efectuó su primera gira internacional, esta vez a los Estados Unidos de América, con el propósito de gestionar ante Washington el respaldo suyo ante el Fondo Monetario Internacional (FMI), dados los riesgos inminentes del “default”.

En Washington se pronunció a favor de la cooperación diplomática y militar del Presidente Joe Biden en torno a Israel, y alrededor de la guerra que libra frente a las agresiones terroristas de la organización palestina Hamas. Asimismo, resaltó la ayuda militar estadounidense a Ucrania, en la defensa de su soberanía territorial, debido a la inaceptable invasión del ejército de Rusia. Coincidencias que hacen presagiar el rumbo de la política exterior del nuevo gobierno, en abierta alianza con “el mundo libre”, según sus palabras. Al tiempo que, en sus encuentros con los líderes de la comunidad judía, dio cuenta de su pronta conversión al judaísmo.

América Latina podría ubicarse en la periferia de la agenda del gobierno libertario. Los ácidos intercambios de palabras con los mandatarios colombiano y brasileño presuponen la crispación, la división a través de la formación de las alianzas transitorias.

Posiblemente, habrá una mayor fragilidad en el funcionamiento de los mecanismos de conversaciones políticas, relacionados con la integración regional, de por sí ya lesionados e improductivos.

Todavía Argentina y casi toda América Latina dependen de la exportación de las materias primas y más acá de los nuevos metales; varios de nuestros países continúan endeudados en el extranjero a altas tasas de interés, a fin desarrollar sus sistemas económicos.

Se ven exigidos a identificar y valorar las consecuencias de los giros geopolíticos y en la política doméstica, los que tienden a exacerbar las vulnerabilidades económicas, financieras y de los mercados, incluidos los riesgos del escalamiento de los antagonismos militares regionales (Mohamed A. El Erian). Entran en escena los impactos o los riesgos del cambio climático, causantes de inestabilidad global.

La coordinación de la política internacional es una herramienta a la mano de los Estados nacionales para prevenir los inminentes riesgos y amenazas, capaces de alterar las relaciones económicas, la estabilidad y la gobernanza global.

 

TAMBIÉN SE ASOMAN GIROS POLÍTICOS.

Al conquistar el Poder Ejecutivo, o sea desde que se confirmó su victoria en el balotaje, Milei ha dado ligeras señales de moderar varias de sus propuestas extremistas. Si hay una característica en el discurso del Presidente es la consistencia ideológica, con todo que en su discurso oficial en el ámbito de la inauguración de su mandato llegara a omitir las asignaturas del desmantelamiento del Banco Central”, lo mismo que la dolarización de la economía, quien según los entendidos implica pérdida de soberanía monetaria y de gobernanza democrática.

Al cabo que “los sistemas bancarios dolarizados son vulnerables a las fluctuaciones cambiarias, desestabilizadoras, a los cambios repentinos de los flujos de capital y a los impactos externos en general” (Paola Subacchi). Aparte que alinea con la idea libertaria de la reducción del papel del Estado y de su tamaño, de manera dramática e irreversible (Subacchi, ídem).

Igualmente, podría ser que el inquilino de la Casa Rosada modificara su animadversión ideológica y personal frente al Brasil de Lula da Silva. Él había mostrado estar dispuesto a romper relaciones con dicha potencia regional. En estos días ha reconocido que se trata del principal socio comercial de Argentina, representando el 21% del comercio total del país (Aníbal Garzón), por lo que habría ajustes en sus percepciones en función de los tradicionales vínculos binacionales.

El Presidente brasileño, Luis Ignacio Lula da Silva, quien se mantuvo alejado de la toma de posesión de Milei”, y el canciller alemán, Olaf Scholz, justamente avanzan en sus consultas recíprocas, con vistas a agilizar la difícil negociación del acuerdo comercial UE-Mercosur, un proyecto de acuerdo el cual camina a paso lento desde hace veinte años, sobre el cual Miley se había abstenido de ofrecer opiniones cooperativas, o a favor de la interdependencia en aras de su concreción, un obstáculo indispensable de superar.

En el acuerdo como tal, la inclusión de Argentina sería prominente como Parte, pese a su economía calamitosa, pérdida de reputación, ella es la tercera economía de América Latina.

Sin embargo, el Presidente ya dio instrucciones para que se entablen negociaciones inmediatas. Diana Mondino, la Ministra de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto mantuvo comunicaciones con el embajador de la Unión Europea en Buenos Aires, Amador Sánchez Rico para que se lleven adelante las negociaciones técnicas y se logre avanzar definitivamente en el acuerdo que, se cree incrementará el comercio entre el bloque regional y Europa.

En los próximos meses vencerán pasivos por algo más de 40.000 millones de dólares. La situación es tan crítica que Milei sorpresivamente “pidió ayuda financiera al presidente chino, Xi Jinping”. El predecesor de Milei en el cargo, Alberto Fernández, había acordado un “swap” de divisas con China por valor de decenas de miles de millones de dólares, que aún no se ha utilizado.

Por su parte, siempre había declarado que no quería tener ‘ninguna relación con países comunistas’, violadores de los derechos humanos. Ahora la ‘realpolitik'” o el pragmatismo lo condiciona (Gabriel González Zorrilla) parcialmente.

Los acercamientos entre las altas autoridades chinas y argentinas no han tardado en llegar; todo indica que la sociedad con China continuará con su curso habitual, toda vez que Milei expresó su respaldo a la tesis “de una sola China” (Javier Taeño).

China es el segundo socio comercial del país sudamericano, cuestión que ha hecho retroceder al mandatario libertario en su planteamiento anti chino de campaña electoral. Cabe subrayar que Argentina es un exportador mundial clave de alimentos, la fuente principal suya de divisas, tal que Beijing es uno de los principales compradores de sus bienes agrícolas industriales.

Con el gobierno libertario, Argentina decidió reactivar su proceso de adhesión a la OCDE, en un movimiento estratégico hacia la transparencia, la inversión extranjera y el desarrollo económico. Ahora “el nuevo Gobierno quiere enviar la señal a empresas y gobiernos extranjeros de que Argentina vuelve como socio fiable, transparente y liberal” (Carl Moses. En: DW).

 

POR LA UNIDAD NACIONAL.

Poniendo a prueba el olfato político, el Presidente le ha concedido un sitio en su gobierno a los libertarios, los peronistas (anti-kirchneristas), los seguidores del expresidente Mauricio Macri (2015-2019) y de la Unión Cívica Radical (UCR, de centro), incluyendo la fórmula presidencial de la coalición Juntos por el Cambio (centroderecha), participante en las últimas elecciones: la excandidata presidencial Patricia Bullrich y el exaspirante a la Vicepresidencia Luis Petri (DW).

Karina Milei, la hermana, principal asesora, “El Jefe” del Presidente había sido clave en la turbulenta relación del joven Milei con sus padres. Ella supuestamente lo sanó de los traumas arrastrados por el maltrato físico y psicológico que sufrió de parte de sus progenitores. Ahora ha sido nombrada como Secretaría General de la Presidencia.

Es la única persona en que el mandatario ultraderechista confía; es la “gran arquitecta” detrás del proyecto libertario anti peronista – kirchnerista, levantado desde hace casi tres años. Karina, quien mantiene un bajo perfil, pero accesible; experta en relaciones públicas y comunicación, se dedicó a ordenar la carrera política de su hermano y a consolidar el Partido “Libertad Avanza”, la coalición fundada en 2021, con la que Javier Milei llegó al poder (Por BBC News Mundo. La Opinión – México).

Teniendo en cuenta que a medida que “la situación económica se deteriore muy rápidamente, antes de mejorar”, el oficialista Partido Libertad Avanza, el partido populista de ultraderecha de Miley, quien representa la tercera minoría en el Congreso; en bien de la resiliencia, inevitablemente deberá pactar con la oposición el ambicioso paquete de reformas de shock o de estabilización macroeconómica, hasta verse obligado, quizás, a tejer coaliciones en el propio seno legislativo, a transar con “la casta mafiosa”, como denominó a la élite tradicional en campaña.

En especial, tendrá que negociar con su acérrimo enemigo el peronismo kirchnerista – el cual tampoco se puede “dar por muerto” -, a quien continúa responsabilizando tanto de la corrupción galopante (Diego Reynoso), del ascenso del narcotráfico y la violencia, como del estancamiento social, con el Producto Interno Bruto (PIB) en contracción (Paola Subacchi). También del endeudamiento por casi $420.000 millones, “el que contribuye a los altísimos niveles de inflación”.

Por ello, solo se pueden obtener préstamos con tipos de interés horrendos (Gabriel González Zorrilla; Diego Reynoso), por lo que sobresalieron las desavenencias con los organismos financieros internacionales.

 

ARGENTINOS, SON PRINCIPIOS DE ECONOMÍA.

El propio Milei había advertido, en su discurso inaugural, el pasado domingo 10 de diciembre, que, en lo tocante al objetivo de corregir los graves problemas de la economía argentina, eso habrá de requerir “supremos esfuerzos y dolorosos sacrificios” de parte de la población.

Dijo: “sabemos que a corto plazo la situación empeorará. Pero luego veremos los frutos de nuestro esfuerzo, habiendo creado las bases de un crecimiento sólido y sostenible en el tiempo”. Es el camino idóneo y único para él.

En lo que respecta a la conformación del gabinete, cuyos miembros son también conocidos, cabe hacer mención del Ministro de Economía, Luis Caputo. Él se había desempeñado en el gobierno de Mauricio Macri, liderando el sector de las finanzas públicas. Su nombramiento ha generado cierto malestar entre los seguidores del Partido Libertad, pues se le achaca que haya formado parte de la élite política, responsable de los males de la nación.

Así, entonces, Caputo forma parte de un gabinete, aferrado a las tesis de la liberalización de la economía a ultranza, que privilegia la propiedad privada y el accionar empresarial como fuente de riqueza y empleo. Un gabinete orientado a superar los desequilibrios o desórdenes fiscales y financieros, a reconstruir las reservas monetarias, crucial en la realidad nacional argentina.

Ese “super Ministro” está apostando por medidas drásticas de ajuste (o de shock), ya sea el recorte del gasto público; confirma que en adelante el recorte al gasto público será equivalente al 5% del Producto Interno Bruto (PIB).

Ello irá aunado a la reducción de la burocracia del Estado. Sobre él recaerán los ajustes, ya se redujo el número de ministerios de 18 a 9. Se acelerará la privatización de las empresas públicas; se frenarán las contrataciones públicas irregulares. En lo que respecta al sector privado, a él se le estimulará al máximo, cualesquiera entorpecimientos a su crecimiento y modernización, le será eliminado.

El presupuesto de Caputo es que hay una nación “adicta”, por siempre, a los déficits fiscales: a los subsidios de la energía, el agua y los billetes de transporte (AFP; Luis Caputo, nuevo Ministro de Economía). Ello más bien ha encarecido la vida de los habitantes.

Habiendo especificado cuál es la “génesis” del problema económico del país, el Ministro ha señalado que, para solucionar la “adicción al déficit fiscal” – como lo definió -, lo que sigue es recortar el gasto público.

Enfatiza en que “se va a respetar a rajatabla que no podemos gastar más de lo que tenemos”. Porque además ‘no hay plata (dinero)’, una frase acuñada por el mandatario. Afirma que prevalece un 150 % de brecha cambiaria entre el tipo oficial y el paralelo (o ‘blue’).

Según el nuevo Ministro de Economía, Luis Caputo, los gobiernos anteriores apelaron al endeudamiento o la emisión monetaria para solucionar “ese rojo”, en vez de atacar “la raíz del problema”: el gasto excesivo. Fue así como se convirtió en uno de los países con más inflación del mundo y uno de los que más veces dejó de pagar su deuda soberana. En la jerga económica, “entró en default”.

La asistencia social se repensará “en términos de formación de capital para el sector privado”, así como para la gestión de la situación social en el contexto de las terribles políticas de ajuste que el presidente ha anunciado”, las que se avecinan dentro del programa de ajuste estructural o de shock (Luis Schenoni; Rosa Muñoz Lima), acerca del cual el Fondo Monetario Internacional (FMI) ha expresado su aprobación.

A tal efecto, dentro de la racionalización del tamaño del Estado, se ha puesto en marcha el mega ministerio de Capital Humano, que integra a las antiguas carteras de Educación, Trabajo y Desarrollo Social.

Por su parte, antes de anunciar las medidas de ajuste, el ministro de Economía advirtió que “si seguimos como estamos, vamos directamente a una hiperinflación”. Sus medidas más fuertes e inmediatas – al menos para el bolsillo de los argentinos- son la duplicación del valor del dólar oficial, que pasó de $400 a $800 de un saque, esto para beneficiar a los exportadores agroindustriales, así como la reducción de los subsidios a la energía y el transporte, lo cual hará que las tarifas de los servicios públicos aumenten (Caputo, ídem). De hecho, habrán de ser medidas antipopulares.

Por más que el nuevo gobierno decida elevar las transferencias sociales, en pos de evitar el mayor empobrecimiento, a causa de las medidas de shock; los sindicatos y demás movimientos sociales, ahora en la oposición política, los adversarios del Partido libertario, esta vez la tendrán fácil. En estas condiciones, podrán ganar adeptos para las protestas. Con seguridad acumularán simpatía en amplios sectores de la población” (Gabriel González Zorrilla. En DW).

Detrás de dichas fuerzas podrían sumarse los movimientos populistas del peronismo, aun cuando los moderados se enrolaron en el actual gobierno (Rosa Muñoz Lima) -. Todas ellas se opondrían a los recortes de gastos, al aumento de los impuestos, así como a la devaluación del 50% del peso, decisión recién adoptada.

En medio del activismo social, tales organizaciones habrán de estar pendientes de evitar atropellos contra “la agenda democrática”, derivada del retorno a los cuarteles de los militares en 1983, cuya represión la misma Vicepresidenta de la República, Victoria Villarruel opta en negar. En tanto, según ella, fue constructivo el rol de los militares al asumir el mando de la nación, a partir del golpe de Estado contra el gobierno peronista.

Como hemos destacado el Presidente Javier Milei reconoció de modo correcto que el principal obstáculo al desarrollo es el déficit presupuestario estructural del Estado, que ha llevado a su nación a un sobreendeudamiento crónico, anclado a sus antecedentes seriales de cesación de pagos (Paola Subacchi).

 

A MANERA DE CIERRE.

Sin embargo, sin una acertada reforma macroeconómica, hasta consensuada, mejor dicho, las mismas reformas estructurales tampoco serán posibles bajo su gobierno. Una vez agotadas todas las alternativas políticas, al electorado solo le quedará, una vez más, la ‘revolución’ en las urnas” (González Zorrilla, ídem).

A nuestro criterio, quedará la peligrosa alternativa de elevar aún más la desconfianza en el sistema democrático y que ello acabe en una especie de nihilismo desconcertante, que la misma inhumana tiranía sabe aprovechar a sus anchas.

En este orden, “el diario suizo Neue Zürcher Zeitung opina: “Es la falta de capacidad de resolución de problemas de las estructuras democráticas percibida por amplios sectores de la población”, lo que está alimentando una tendencia generalizada a expulsar a los gobernantes en ejercicio y a los líderes con cultura cívica democrática en América Latina.

“Es el resultado de una larga frustración acumulada con los distintos proyectos políticos y, por tanto, con el sistema de partidos en su conjunto”. Lo que deriva en terreno fértil para el resurgimiento del populismo y las corrientes antidemocráticas, en capacidad de originar los retrocesos democráticos, quienes “ofrecen soluciones sencillas a problemas complejos” (Kevin Casas) o hasta medidas atropelladas, por lo que en la mayoría de los casos llegan a ser causantes de alta tensión social.

Avatar

Por Ronald Obaldía González

Politólogo, escritor, realizó estudios en Washington, Corea del Sur y Taiwán. Colaborador de La Revista de la cátedra de historia de la Universidad Estatal a Distancia (UNED).