Saul Weisleder: ¿Como María Antonieta?

Si las peores predicciones se materializan” (como dicen ahora los especialistas…) fracciones de las clases medias, engrosarán más las filas de la pobreza. Y cuando “se baja” de nivel socio económico, el golpe y el dolor subjetivos son mayores que cuando “los pobres se hicieron más pobres”. Si eso ocurriese en números elevados, el descontento puede llevar a alianzas de hecho en acciones no deseables de protesta.

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Saul Weisleder, Economista y Sociólogo.

A lo mejor se trata de una leyenda urbana, pero en todo caso, eso sería si lo entendemos de modo literal, porque es bastante claro, si no evidente, que describe con realismo, lo que se vivía en Francia en aquellos días. Hablo, por supuesto, de la falta de pan y los pasteles que supuestamente recomendó la Reina María Antonieta.

Traigo a colación esto, porque por algo seguramente muy subjetivo, ayer sentí que vivíamos en Costa Rica una situación como esa. Pero los participantes en “las fiestas de palacio” éramos muchos, como un millón (20% de la población aproximadamente, los de mayor ingreso; entre ellos, seguramente todos los lectores de LA REVISTA).

El otro extremo de la escala de ingresos, el “de abajo”, seguía creciendo, después de mantenerse más o menos estable durante bastante tiempo. Según el INEC, el costo de la canasta básica se disparó un 16% (de 48.000 a 56.000 colones, prácticamente 8.000 colones mensuales en números redondos). Mientras, el ingreso promedio de los trabajadores no calificados, subió apenas en 7%, o sea, menos de 4.000.

Se calcula que 383.500 hogares ya vivían en condición de pobreza; debido a estas alzas, estadísticamente, otras 70.000 familias (definidas en términos muy amplios, quienes comparten vivienda, alimento y algo más) estarían ingresando (forzosamente) a esa categoría, de acuerdo a cálculos del Consejo de Promoción de la Competitividad (CPC). O sea que estamos hablando de unos 453.500 hogares, lo cual conlleva -según estimación de 4 personas por hogar, lo cual es posiblemente una subestimación pues estos sectores suelen tener más hijos y ser más numerosos- que más de 1.800.000 (un millón ochocientos mil) PERSONAS son oficialmente POBRES hoy en Costa Rica. Prácticamente 1 de cada 4. Se trata de sólo la pobreza por niveles de ingreso necesario para satisfacer la alimentación básica para evitar desnutrición. El padecimiento asociado a esto es mucho mayor, pues estas personas suelen vivir hacinadas, en “ranchitos” muy precarios, con acceso limitado a agua, electricidad, etc. El hambre les acecha cada día.

Siendo hoy 26 de julio de 2022, y ayer fue feriado por la Anexión del Partido de Nicoya, fiesta que merece celebración y, además, fin de semana largo, mucha gente se fue a las playas desde la GAM; allá se divirtieron con toros, música, baile, comida abundante y, probablemente, mucho licor. Es “normal”: en todo el mundo y en distintos momentos, se celebran efemérides y otros hechos importantes para cada quien o para el colectivo. Por supuesto, lo he hecho muchas veces y seguramente volveré a hacerlo.

Yo estaba en casa, en San José, y me surgieron esos pensamientos. En gran medida, porque leía en las redes sociales y en medios escritos, escuchaba en la radio y la TV, de todo esto y mucho, muchísimo, sobre las celebraciones oficiales: la caravana presidencial, las tarimas, los discursos del Presidente de la República, los actos folklóricos, etc. Porque también leí Informes, noticias, comentarios, sobre lo que describí al inicio y algo me golpeó y aparecieron la Reina María Antonieta y su Corte Real…

Los comentarios en las redes sociales que leí, son abrumadoramente contestes en afirmar que el Presidente Rodrigo Chaves es sumamente popular y que ayer en Guanacaste, con sus discursos, actos y promesas, continuación de los que ha realizado día a día en estos dos meses y medio de haber ascendido a la silla presidencial, encantó a la gente, elevó su entusiasmo y cimentó así su popularidad.

Pero yo pensaba en la realidad que me indican esas cifras y me pregunté, ¿qué están haciendo el presidente y su gabinete (ampliado con los presidentes ejecutivos) y otros altos responsables, para enfrentar las manifestaciones y las causas de esa otra parte de la realidad? Esa realidad tan dura y triste: la pobreza, el desempleo, el débil crecimiento económico, la inflación, etc.

No sé si seré que yo no me he dado cuenta, pero hasta ahora, a la par de la euforia por algunas medidas puntuales para intentar solucionar asuntos muy concretos que interesan a sectores específicos, en su mayoría relacionados con el sector empresarial, lo cual es de aplaudir si lo logra sostenidamente, no he visto, leído ni siquiera como sugerencia o atisbo, propuestas para enfrentar y resolver lo arriba señalado y que, a la gran mayoría nos causa mucho dolor y nos preocupa enormemente, aunque no nos toque vivirlo en estos momentos.

O sea, para ser más concreto, veo un gran distanciamiento en la agenda y política oficial, entre lo que son acciones muy puntuales y de “fácil” solución pero que no tienen gran impacto en lo que verdaderamente es el componente esencial del bienestar general de una sociedad, y las políticas, acciones y discursos indispensables para hacerle frente y resolver la pobreza, la inflación, el desempleo, el déficit fiscal y la deuda pública.

Está bien hacer un poco de “ingeniería financiera” y cambiar deuda cara por otra un poco más “barata”; pero eso es totalmente insuficiente.

Lo peor es que hay consenso entre expertos internacionales y analistas criollos, que de afuera nos vendrán vientos y quizá shocks negativos. Ojalá que no; pero no podemos seguir, y menos el gobierno, como si eso no estuviera ocurriendo o por ocurrir.

Si las peores predicciones se materializan” (como dicen ahora los especialistas…) fracciones de las clases medias, engrosarán más las filas de la pobreza. Y cuando “se baja” de nivel socio económico, el golpe y el dolor subjetivos son mayores que cuando “los pobres se hicieron más pobres”. Si eso ocurriese en números elevados, el descontento puede llevar a alianzas de hecho en acciones no deseables de protesta.

No quiero que esto último pase. Por el bienestar de todos, porque en esas circunstancias, todos perdemos. Por el riesgo a nuestra institucionalidad y, hasta por la marcha normal del gobierno que es de todos, aunque muchos no votamos por él.

En resumen: ojalá pronto sepamos de planes, políticas y acciones eficaces, dirigidas a enfrentar esa fea realidad que ya tenemos en los sectores pobres y una que podría ser peor y abarcar a bastante más gente. Esta es tarea del Presidente de la República y su equipo. No me gustan algunas cosas de su estilo de gobernar, pero tiene derecho a él, dentro de los límites de la Constitución y las leyes. También debe saber que habrá crítica de sectores de opinión, a veces rechazo y hasta oposición activa de la Asamblea Legislativa. Que la crítica pública, a veces es mordaz. Eso es con lo que han debido lidiar muchos jefes de Estado a lo largo de décadas. Eso, como han dicho otras personas, es lo que llamamos Democracia. Y en ese marco, don Rodrigo Chaves, debe gobernar y resolver los problemas.

Ojalá tenga éxito.

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