Saul Weisleder: EconoVirus II

El quid de la cuestión es saber integrar bien lo sanitario, a lo socio económico.

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Saul Weisleder, Economista y Sociólogo.

En estas semanas, hemos leídos muchos buenos artículos sobre los efectos actuales y probables de la pandemia causada por el “covid 19”. Explícita o implícitamente, hay consenso entre los analistas serios que hay 2 “elementos” que están jugando y jugarán un papel crucial en el manejo y la salida de este problema global: la ciencia y el Estado. Sobre el trascendental papel de la ciencia, solo los afectos a “teorías de conspiración” y quienes “creen en brujas”, lo cuestionan. En cuanto al Estado, cada vez es más obvio que sin la acción decidida de éste, no saldremos adelante.

Aterrizando en nuestra “finquita”, como dijo Don Pepe allá en los 70, no son pocas las propuestas e iniciativas. Pero hasta el propio gobierno ha reconocido que, en lo económico, carece de un equipo suficientemente sólido para diseñar lo que se necesita hacer en el corto plazo y aún más para el avance hacia un horizonte más claro y mejor. Con esto no digo -sería irresponsable y negaría lo que sé, lo difícil que es gobernar aún “esta finquita- que todo lo que se ha hecho está mal. Hay que entender que “nunca llueve a gusto de todos”. Los habitantes, a pesar de los problemas e incomodidades de cada grupo, hemos sido bastante solidarios entre nosotros y con el gobierno, para que la estrategia de medidas sanitarias, funcionen. Eso habla bien de los costarricenses. Veremos qué ocurre en este aspecto en las próximas semanas, ahora que se inicie una nueva etapa.

El gobierno se ha asesorado con un equipo de buenos economistas sugeridos por la UCCAEP. Eso está bien. Pero no es suficiente. Se necesita más diversidad de puntos de vista, de enfoques, de gente con igual compromiso, talento y buena fe. Quien no esté dispuesto a construir junto con otros, se auto descalifica para que sus puntos de vista sean tomados en cuenta en la Visión-País que tanto necesitamos.

Para empezar, pienso que ha faltado un componente de género. (No soy fanático de visiones sectoriales sumadas o no, pero las mujeres son el 50% de la población y hay aspectos en los que sus problemas y necesidades son distintas a las de quienes nos formamos en visiones disciplinarias ignorantes de esa cuestión). No necesitamos “discursos sobre el género”, ni representación “paritaria” en asuntos en los que los conocimientos y la experiencia son esenciales; pero sí se requiere quien(es) integre(n) esos elementos.

También creo que la UCCAEP, muy importante, no representa a todos los sectores que generan empleo y pagan sueldos, la definición más sencilla que encuentro de lo que es ser empresario, especialmente para estos efectos. Se necesita oír la voz de los dueños de talleres mecánicos, farmacias “de pueblo”, salones de belleza, pulperos, etc. Y no estoy diciendo que se designe un “representante” por cada una de estas actividades y decenas más. Debe hallarse el modo de “sintetizar” sus necesidades y anhelos.

Por eso, hay que construir una verdadera ESTRATEGIA, para luego analizarla y negociar y así llegar a acuerdos de acciones. Y esto requiere MÉTODO. Lo más simple y a la vez exhaustivo posible. En esto, creo que hay coincidencia en algo que le planteó el Colegio de Profesionales en Ciencias Económicas al Sr. Presidente de la República, en una carta.

Y el tiempo es escaso. La vida sigue. La realidad no se detiene. Los desafíos de toda índole se añaden. Y los recursos financieros se van usando. Hay esperanza. Hay oportunidades. El país ha mostrado enormes fortalezas, fruto de múltiples aciertos a lo largo de la historia, pero aunque los objetivos aparentemente adoptados por las altas autoridades en lo sanitario se han ido logrando con éxito, en lo socio económico, no es tan así. Y vienen desafíos peores.

Lo que he llamado ECONOVIRUS, puede causar estragos tan o más serios que el virus biológico.

El PIB caerá este año entre 7 y 9%; el desempleo superará el 20%; el déficit fiscal, producto de la caída económica y del aumento de gasto público indispensable en el que no se debe ahorrar aunque sí ser cuidadosos, “se volará” el límite impuesto por la “Regla Fiscal” recientemente adoptada y “sin caritas”. El endeudamiento externo crecerá, solo este año, en al menos US$3.000 millones, para poder financiar ese aumento del gasto fiscal y de instituciones como la Caja y otras. Y ya sabemos que una cierta normalización de las actividades no ocurrirá este año. Quizá a mediados a fines del próximo, pero tengo dudas. O sea que lo económico será problema por varios años.

Hay sectores que siguen bien: producción y exportación de banano y otros muchos productos agrícolas. Entiendo que los ingresos por café más bien aumentarán en algún %. También la manufactura de exportación. Todas las actividades de servicios hacia el exterior (contabilidad y control de planillas de transnacionales, call centers, etc.) marchan muy bien.

Los encadenamientos que todo esto produce (aunque no son todo lo que deseamos), “empujan” otras actividades más domésticas. Pero el turismo y todo lo que funciona como parte de la vista de turistas, ha caído estrepitosamente y tardará bastante en recuperarse.

Dichosamente el sector financiero sigue sólido. Las autoridades han relajado reglas e indicadores, como en el resto de los países. El BCCR tiene una buena posición en cuanto a Reservas Monetarias Internacionales (RIM), pero deben usarse con mucho cuidado, son nuestra última arma de defensa en todo lo económico.

Podría seguir, pero mejor termino expresando la convicción, basada en datos reales, que CR podría, una vez que la situación mundial se “normalice” y la humanidad se haya adaptado a convivir con este horrible virus, tener nuevas fortalezas para si Desarrollo Sostenible. Pero para que ello pueda hacerse a partir del menor daño posible a las bases de nuestra sociedad, creo que debe haber más pensamiento estratégico en el gobierno en asociación con lo mejor del resto de capacidad intelectual que el país posee. El quid de la cuestión es saber integrar bien lo sanitario, a lo socio económico. Las opciones “razonables” pueden ser varias aún a sabiendas de que la información será más insuficiente e imperfecta que “normalmente. Pero hay que actuar.

 


Saul Weisleder.
Es político, académico, investigador, economista y sociólogo costarricense.
Diputado de la Asamblea Legislativa en el período 1994-1998, presidiéndola en 1997.

 

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