Sergio Erick Ardón Ramírez.

Se ha insistido, y enalteciéndolo, que los costarricenses somos individualistas. Que cada uno de nosotros está en lo suyo y que la solidaridad y el sentido de nación, lo manejamos con limitaciones y hasta mezquindad. Han tratado de convencernos que es esa una virtud, que tendría origen en las formas de producción y el parcelamiento de tierras que se dieron en tiempos coloniales, cuando el país apenas nacía. Cada cual tenía su pedazo de tierra y era relativamente autosuficiente.

Esto podía ser válido para el Valle Central solamente, y para aquellas épocas. Porque las cosas fueron cambiando, y hoy en día la concentración de la tierra en pocas manos es un hecho, y el propietario de tiempos coloniales o de los albores de la República es en la actualidad empleado o peón, y contra esa realidad chocan las prédicas individualistas, y eso explica el porque más y más costarricenses entienden que son los asuntos de todos los que los conciernen, y que la libertad de uno es también la libertad de todos.

Se ha ido fortaleciendo lentamente el sentimiento gregario y la identidad social. Esto a partir de la propia experiencia de la gente y también como consecuencia de las ideas y acciones de las gentes visionarias. Ahora son muchos los que entienden que su familia íntima no es el principio y el fin de todas las cosas, que la familia es mucho más amplia, que incluye al vecino, al compañero de trabajo, al que nos topamos en los mercados y las calles, con los que compartimos gradería en los estadios o nos encontramos en los cines, las iglesias o las playas, el que marcha con nosotros en las calles levantando las mismas reivindicaciones, también es familia.

Ser útil entonces ha cambiado. No basta con ser proveedor en la casa, o diligente y amoroso con los hijos propios. Ser útil es cada vez más un concepto que trasciende las estrechas paredes del hogar y abarca toda la sociedad, y hace que tengamos sentimientos de amor para todos los hijos, no importa quienes sean los padres. Superar el individualismo, fortalecer la fraternidad, nos conducirá, no sin forcejeos, a una mayor libertad.

 

Sergio Erick Ardón Ramírez

Por Sergio Erick Ardón Ramírez

Estudio arquitectura en el Instituto Tecnológico de Georgia, EEUU. Dirigente y Político - Fundador del MRP.