NARCOTRÁFICO

Sobre la propuesta de Figueres respecto a una política de seguridad pública contra el crimen organizado

 El ex presidente José María Figueres Olsen ha lanzado un llamado de atención crítico y apremiante con respecto a la creciente amenaza del narcotráfico y la pérdida de seguridad que enfrenta Costa Rica. Su experiencia y conocimiento en el tema de seguridad pública, respaldados por su trayectoria política y su preocupación por el bienestar de los costarricenses, hacen que sus palabras sean de suma relevancia en un momento en el que el país se encuentra inmerso en una crisis sin precedentes. Figueres no solo identifica los problemas críticos que están socavando la seguridad en Costa Rica, sino que también propone un enfoque completo y estratégico para abordar esta crisis.

Es de amplio conocimiento que el país se enfrenta a una crisis de seguridad sin precedentes, ante ello el ex presidente José María Figueres Olsen, advierte sobre el creciente avance del narcotráfico y la pérdida de seguridad que afecta la vida cotidiana de los costarricenses. En su propuesta, destaca la urgencia de implementar una política de seguridad pública efectiva para contrarrestar el crimen organizado y subraya las consecuencias devastadoras que enfrentará el país si no se toman medidas drásticas. Adicionalmente señala dos factores fundamentales que alimentan la inseguridad en Costa Rica: la desigualdad y la falta de oportunidades para la juventud.

A lo largo de las décadas, las brechas sociales se han ampliado, convirtiendo al país en uno de los diez más desiguales del mundo. Esta desigualdad, junto con la pobreza extrema, ha dado lugar a la inseguridad que se vive en las comunidades más vulnerables. El ex presidente también resalta el hecho de que Costa Rica se ha convertido en un objetivo del narcotráfico, que no solo busca controlar el tráfico de drogas sino también infiltrar las estructuras de poder del país. Las bandas narcotraficantes reclutan a jóvenes desfavorecidos que carecen de oportunidades y los utilizan como “carne de cañón”. Figueres hace un llamado urgente para abrir oportunidades para estos jóvenes y rescatarlos de la narcoactividad. También propone un enfoque integral para abordar esta crisis de seguridad, dividiendo sus propuestas en tres partes:

  1. Disminuir la capacidad financiera y operativa de las narco-bandas quitándoles el mercado del cannabis (marihuana). En esta campo sugiere legalizar y despenalizar el cannabis para restarle valor al narcotráfico. Esto permitiría al gobierno concentrar recursos en la lucha contra las bandas que trafican con drogas más peligrosas y adicionalmente generar ingresos fiscales como en otros países a partir de la regulación de esta industria.
  2. Rescatar los jóvenes que quedaron a merced de las bandas-narco para debilitar sus estructuras. Para abordar el reclutamiento de jóvenes por parte de las bandas narcotraficantes, propone la creación de programas que incentiven la contratación de jóvenes que no han completado su educación secundaria, así como la formación de un programa intensivo de clases de inglés para mejorar las oportunidades de ingreso al mercado laboral.
  3. Concentrar la capacidad institucional en vencer a las estructuras dedicadas a la narcoactividad. En esta sección, Figueres presenta un conjunto de medidas destinadas a combatir directamente a las bandas narcotraficantes, incluyendo penas más duras para los extranjeros involucrados en actividades de narcotráfico, la creación de una “extinción de dominio” para perseguir los activos de los narcotraficantes condenados, y el fortalecimiento de las instituciones de seguridad pública.

Concluye Figueres haciendo un llamado a la unión nacional para abordar la crisis de seguridad, argumentando que el costo de no hacerlo sería inaceptable. Señala que, si no se toman medidas drásticas, el turismo disminuirá, la inversión nacional y extranjera se verá afectada y el país continuará por el peligroso camino hacia convertirse en un “narcoestado”.El ex presidente también aborda la financiación de su programa de seguridad, destacando que el país tiene los recursos necesarios para enfrentar esta crisis, enfocándose en gastos estratégicos y tomando medidas para garantizar la seguridad de los costarricenses.

Las palabras de José María Figueres Olsen son un llamado a la acción urgente para abordar la creciente amenaza del narcotráfico y la inseguridad en Costa Rica. Su enfoque integral propone soluciones para reducir la capacidad de las bandas narcotraficantes, rescatar a los jóvenes vulnerables y fortalecer las instituciones de seguridad pública. La implementación de estas propuestas podría marcar la diferencia en la lucha contra el crimen organizado y en la búsqueda de una Costa Rica más segura y próspera.