Julieta Dobles: Poesía – «Música en la caricia»
Julieta Dobles Yzaguirre. Música en la caricia La caricia requiere su vientre musical, su gestación de asombro bajo el tacto sediento. Es como si de pronto descubriéramos el continente de…
El medio de opinión de Costa Rica
Julieta Dobles Yzaguirre. Música en la caricia La caricia requiere su vientre musical, su gestación de asombro bajo el tacto sediento. Es como si de pronto descubriéramos el continente de…
Julieta Dobles Yzaguirre. Una viajera demasiado azul Tengo, bajo mis senos, entre mi cuerpo donde todo moreno gesto palidece en eterna tensión de danza y beatitudes, una impaciente huésped que…
Julieta Dobles Yzaguirre. Compañeroa Laureano Juntos en la noche profunda de los pulsos del fuego, en la palabra que detiene la tiniebla o que la precipita, en tu rostro, donde…
Julieta Dobles Yzaguirre. Para descifrar enigmas No hay pasado. Digo que no hay pasado porque todo es ahora y rige y lanza pequeñas mariposas, y está vivo, tronco que no…
La casa oriental Aloma Road, Rocky Point, Long Island,(diciembre 1985 – junio 1986) Se presentó una tarde de invierno sorprendida,y el sueño de sus árboles borrados bajo el cierzono nos…
Julieta Dobles Yzaguirre. Casas de la memoria Amor, hemos vivido en tantas casasque tan sólo contarlas nos enmarca el recuerdo,pone puntales de ámbar en nuestras biografías,hace emerger paisajes cristalinosdesde el…
La casa del olvido La casa de las ventanas plenarias El Alto de Guadalupe, Goicoechea, Costa Rica. (setiembre 1986 – mayo 1987) El yigüirro invisible elevó en dos octavas el…
La casa del olvido San José, c/5, avs/6 y 8, Costa Rica. (marzo 1943 – marzo 1952) Recorrí la casona de mi primera infancia. Permanece incorrupta cual burbuja de tiempo…
Casas de la memoria Amor, hemos vivido en tantas casas que tan sólo contarlas nos enmarca el recuerdo, pone puntales de ámbar en nuestras biografías, hace emerger paisajes cristalinos desde…
Julieta Dobles. La casa sentenciada Barrio La Granja, San Pedro, Montes de Oca, Costa Rica. (1970 – 1972) Yo quiero el aire de la casa aquella, la que se me…