Tecnología – La Revista https://www.larevista.cr La revista de opinión e información Wed, 27 May 2020 00:26:13 +0000 es hourly 1 https://wordpress.org/?v=5.4.1 https://www.larevista.cr/wp-content/uploads/2019/12/cropped-WhatsApp-Image-2019-10-01-at-3.56.56-PM-32x32.jpegTecnología – La Revistahttps://www.larevista.cr 32 32 140306531 Tienda virtual ofrece amplia variedad de productos sostenibleshttps://www.larevista.cr/tienda-virtual-ofrece-amplia-variedad-de-productos-sostenibles/ https://www.larevista.cr/tienda-virtual-ofrece-amplia-variedad-de-productos-sostenibles/#respond Wed, 27 May 2020 00:26:13 +0000 https://www.larevista.cr/?p=180554 Joyería de plata de 100 años, pajillas comestibles, papel de algas, cepillos de dientes de bambú y jabones artesanales de cerveza… Esta es solo una pequeña muestra de la amplia variedad de productos, tan novedosos como sostenibles, que ofrece al público la nueva plataforma tecnológica Tesorotico.com, desde el pasado 13 de mayo. Se trata de […]

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Joyería de plata de 100 años, pajillas comestibles, papel de algas, cepillos de dientes de bambú y jabones artesanales de cerveza…

Esta es solo una pequeña muestra de la amplia variedad de productos, tan novedosos como sostenibles, que ofrece al público la nueva plataforma tecnológica Tesorotico.com, desde el pasado 13 de mayo.

Se trata de un nuevo sitio que estará abierto a la exhibición y venta de diversos artículos y servicios (nacionales o extranjeros) con un enfoque altamente ecológico y amigable con el ambiente.

A la fecha, cuentan con 34 socios proveedores con más de 120 productos, divididos en categorías como cuidado personal, mascotas, comestible, hogar, bebés, belleza, joyería, accesorios y artículos de oficina, entre otros.

Tesoro Tico es una plataforma que une y apoya a las pequeñas y medianas empresas costarricenses que no cuentan con las estrategias, herramientas o espacios necesarios para visibilizar sus productos o servicios”, explicó el CEO, Sebastian Pieper.

Agregó que el objetivo es satisfacer la demanda del consumidor moderno que desea ser parte del cambio sin comprometer calidad, estética y funcionalidad.

Con un claro componente de innovación, impacto social y compromiso con el ambiente, Tesoro Tico tiene sus puertas abiertas a cualquier tipo de producto y servicio que cumpla con las características de sostenibilidad. Incluso, luego de superada la actual pandemia, pretenden incluir servicios varios de turismo ecológico.

Además, con el objetivo de convertirse en un centro de información que impulse el consumo de productos costarricenses, buscan autores invitados que deseen escribir en el blog sobre temas de sostenibilidad (reciclaje, reutilización, restauración, compostaje, entre otros).

Así funciona para socios y clientes

Si está interesado en ser parte de los socios proveedores  de Tesoro Tico, solo debe ingresar a la página www.tesorotico.com.

Una vez aceptado, Tesoro Tico se encarga de todo lo demás: desde la gestión de ventas, promociones, pautas pagadas y material de comunicación, hasta el envío e inventario de existencias.

No hay costos de inscripción, mensualidad o anualidad.  Cada socio recibe el 70%, mientras que el 30% sobre el precio final se invierte en gastos administrativos, costos bancarios y de mantenimiento del sitio, el cual cumple con altos estándares de seguridad para confianza de los usuarios.

Por su parte, el cliente tiene la oportunidad de apoyar a los productores locales, acceder a diversos productos económicos y de alta calidad. Todos disponibles en un solo lugar y con posibilidad de recibirlos en una sola entrega, fácil y rápida.

Los pagos se pueden tramitar de una forma segura a través de diferentes medios (tarjetas, depósitos o transferencias) y los envíos se hacen a todo el territorio nacional, dentro de empaques ecológicos, en sustitución de los tradicionales.

Para más información puede visitar la plataforma www.tesorotico.com, enviar un correo a info@tesorotico.com o visitar sus redes sociales en Facebook, Instagram y YouTube.

 

 

 

 

 

Vocero de la compañía: Sebastian Pieper
E-mail: sebastian@tesorotico.com
Teléfono: (506) 7027-2208


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Las plataformas digitales se consolidan durante el confinamiento: ¿es bueno para todos?https://www.larevista.cr/las-plataformas-digitales-se-consolidan-durante-el-confinamiento-es-bueno-para-todos/ Sun, 24 May 2020 14:00:35 +0000 https://www.larevista.cr/?p=178717&preview=true&preview_id=178717 El nuevo escenario al que nos enfrenta esta cuarentena insólita también está registrando su repercusión en el panorama audiovisual. En las más de cinco semanas que dura el confinamiento, el acceso a la televisión y a las plataformas digitales ha experimentado un aumento exponencial. Tanto que incluso la Unión Europea ha solicitado a las plataformas […]

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El nuevo escenario al que nos enfrenta esta cuarentena insólita también está registrando su repercusión en el panorama audiovisual. En las más de cinco semanas que dura el confinamiento, el acceso a la televisión y a las plataformas digitales ha experimentado un aumento exponencial. Tanto que incluso la Unión Europea ha solicitado a las plataformas en streaming que reduzcan la calidad de su reproducción de vídeo. Y es que reduciendo el bitrate (o la tasa de bits) también se disminuye el consumo de Internet hasta un 25%, lo que se traduce en una mayor funcionalidad para las operadoras y una garantía de que todos los servicios continúen funcionando de manera adecuada.

La cuarentena también ha afectado, por supuesto, a las televisiones convencionales. Pero el uso es completamente distinto. Los canales tradicionales han alcanzado récords de visionado en sus espacios, con picos de hasta 20,4 millones de espectadores. Casi la mitad de los cuales son para el género informativo.

Para las plataformas digitales, en cambio, esta subida se traduce en datos más duraderos: un aumento de suscriptores. El consumo es, además, sobre todo de ficción. La plataforma Filmin (distribuidora de contenidos audiovisuales española) ha aumentado un 70% su tráfico en el último mes y medio. El confinamiento al que se ha visto sujeto medio mundo ha terminado de materializar un cambio de paradigma audiovisual que llevaba ya unos años en marcha.

Documental Endless Cinema.
Lucía Tello, Author provided

Nuevos actores y nuevos roles en la industria española

Este fenómeno, que desarrollo en el documental Endless Cinema (2019), no sólo implica la novedad de incluir nuevas empresas dentro del tablero de juego de la producción, sino también nuevos actores y nuevos roles en la industria audiovisual, especialmente significativo en el caso de la cinematográfica.

En la actualidad, Netflix, Google y Amazon (junto con Facebook, Microsoft y Apple) consumen más del 43% del tráfico de Internet, si bien es Netflix la que mayor consumo realiza, con cerca de un 12.6% del tráfico total. El gasto de Internet que generan es solo muestra del consumo creciente que los usuarios realizan de estas plataformas, unas entidades cuyo poder no solo radica en la exhibición, sino también en la producción.

Estos nuevos actores en el terreno audiovisual acumulan capacidad de producción en unas pocas manos, y la preocupación en el sector está fundada. ¿Queda espacio para todos en un paisaje cada vez más consolidado en cinco o seis grandes compañías, que no sólo producen su propio contenido sino que tienen además el poder sobre la distribución de dicho contenido?

El studio system de hoy

En realidad, la industria del cine ha pasado por períodos similares durante los que la producción y distribución estaban concentradas en unas pocas manos. Durante la etapa dorada del studio system, Hollywood actuaba con auténtica dimensión fabril. La inyección financiera que las majors suministraban al mercado cinematográfico produjo una de las mejores eras en la creación artística, un beneficio que también se veía acrecentado por la posesión de todo el ciclo productivo de una película: producción, distribución y exhibición.

Su omnipotencia fue salvaje durante décadas, hasta que las leyes antitrust dieron al traste con su monopolio. Fue entonces cuando los estudios vieron mermada su capacidad de actuación, invirtiendo menos, arriesgando menos y, consecuentemente, obteniendo menos beneficios.

Si bien estas nuevas plataformas con gran potencial financiero compiten con las productoras tradicionales por la creación cinematográfica, también suponen un rival para las distribuidoras y exhibidoras por contar con sus propios cauces de proyección. El recelo, por tanto, está fundado.

Más opciones para proyectos marginales

No obstante, también es cierto que ofrecen la posibilidad de llevar a la gran pantalla (en sentido figurado en algunas ocasiones, ya que se estrenan a veces online) proyectos que no han encontrado financiación ni cabida en el circuito tradicional.

El emblemático cineasta Mike Leigh pudo realizar Peterloo (2019) gracias al apoyo de Amazon, y el propio Scorsese vio cumplido su deseo de presentar El irlandés por intercesión de Netflix.

En España, la llegada de las nuevas plataformas en streaming supone una importante apertura para el mercado nacional, traduciéndose en mayor número de puestos de trabajo y de producciones locales. De hecho, está proyectada la sede de Netflix en nuestro país, y la estimación de creación de trabajo es de 25.000 nuevos empleos.

Elisa y Marcela, una película dirigida por Isabel Coixet producida por Netflix.

Netflix, a la cabeza

En términos de creación de contenidos Netflix sigue a la cabeza, teniendo programadas siete nuevas producciones españolas para 2020 y 2021, además de las consagradas Las chicas del cable, Paquita Salas, La casa de papel o Élite.

Quizá por ello exista cierto temor al monopolio. Y también, una desconfianza a que su catálogo (ficción, documental y series) quede reducido a una masa uniforme de producciones sin personalidad.

Pero al contrario que otros recelos, este temor queda confrontado por la propia realidad. Poco tienen que ver el thriller 7 años (2016, Roger Gual) con la comedia Fe de etarras (2016, Borja Cobeaga) o el drama biográfico Elisa y Marcela (2019, Isabel Coixet), las tres de Netflix. De la directora catalana también es Foodie Love (2019), una serie de HBO que tiene rasgos autorales claros y perfectamente identificables.

HBO tiene una naturaleza algo distinta a Netflix o Amazon, aunque es otra plataforma de alto impacto en el audiovisual español, ya que se inició como una televisión por cable, y no una plataforma de exhibición ad hoc.

Más creatividad, pero riesgo de monopolio

Sea como fuere, y aunque el impacto del streaming y de la producción de estas nuevas plataformas solo podrá ser analizado a largo plazo, lo cierto es que la aparición de estos nuevos protagonistas en el espectro español ha transformado la producción audiovisual. Y lo es tanto ofreciendo un nuevo medio de producción y de exhibición para autores de prestigio, como posibilitando la producción y emisión de contenidos a creadores que no encuentran salida a su trabajo por los cauces tradicionales.

Tanto para seguidores del cine, como para los amantes del binge-watching, la llegada de estas plataformas ha dado un giro a la concepción tradicional de producción y exhibición audiovisual. Aunque es pronto para adelantar conclusiones, lo cierto es que, en su vertiente positiva, han fomentado la creatividad, aportando mayores opciones de creación y exhibición, así como el incremento de proyectos audiovisuales. No obstante, su omnipotencia y sus ventajas fiscales hacen que el temor al monopolio del mercado esté fundado. Solo el tiempo dirimirá si su implantación ha sido para bien o para mal.

The Conversation

Lucía Tello Díaz does not work for, consult, own shares in or receive funding from any company or organization that would benefit from this article, and has disclosed no relevant affiliations beyond their academic appointment.

Publicado originalmente en The Conversation

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Roberto Dobles: Impactos de la crisis creada por el coronavirus en el sector energéticohttps://www.larevista.cr/roberto-dobles-impactos-de-la-crisis-creada-por-el-coronavirus-en-el-sector-energetico-2/ https://www.larevista.cr/roberto-dobles-impactos-de-la-crisis-creada-por-el-coronavirus-en-el-sector-energetico-2/#respond Fri, 22 May 2020 22:00:52 +0000 https://www.larevista.cr/?p=180233&preview=true&preview_id=180233 Roberto Dobles, Ingeniero. El coronavirus no solamente está creando una crisis sanitaria de enormes proporciones en el mundo, sino que también esta crisis está afectando severamente todos los sectores de la economía de los países, incluyendo el sector energético. Conforme el coronavirus continúa expandiéndose en el mundo de manera estrepitosa afectando la salud y vida […]

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Roberto Dobles, Ingeniero.

El coronavirus no solamente está creando una crisis sanitaria de enormes proporciones en el mundo, sino que también esta crisis está afectando severamente todos los sectores de la economía de los países, incluyendo el sector energético.

Conforme el coronavirus continúa expandiéndose en el mundo de manera estrepitosa afectando la salud y vida de las personas y creando un temor no visto en muchísimos años, los países se han visto obligados a tomar todo tipo de medidas de contención que han venido afectando seriamente sus economías y han creado rupturas importantes.

En el sector energía, los impactos se ven en muchas áreas, incluyendo la demanda y el abastecimiento de energía y los mercados energéticos mundiales.

Aún en las economías más desarrolladas y más fuertes del mundo el efecto está siendo muy significativo y se está profundizando en el tiempo.

Algunos de los principales efectos que han tenido los cambios abruptos derivados de la crisis provocada por el coronavirus son los que se resumen a continuación.

1. Disminución de la demanda de energía

La demanda de energía (electricidad, derivados de petróleo, gas natural, etc.) ha venido reduciéndose en los diferentes países del mundo según avanza la crisis en cada país y conforme las medidas de contención del virus se hacen más estrictas y más amplias.

La intensidad y la duración de este efecto en los diversos países varía mucho dependiendo del avance de la crisis, de las medidas que se están tomando y de qué tan frágiles son las economías de cada país.

Con respecto a los efectos en la demanda eléctrica en Costa Rica, se reporta que “la disminución de la actividad económica por los efectos del coronavirus en el país ha reducido la demanda eléctrica en 5,12% en las últimas dos semanas”, “según lo reflejan las cifras del Centro Nacional de Control de Energía (CENCE)”.

2. Petróleo

Los precios del petróleo se han desplomado con una tendencia hacia precios cada vez más bajos.

Antes de iniciarse la crisis, el 30 de diciembre del 2019 el precio del petróleo (WTI) estaba en $63,15/barril, mientras que el 26 de marzo del 2020 llegó a $23,77/barril.

Lo anterior se da como consecuencia de tres factores convergentes, tal como lo señalan diversos estudios, incluyendo el análisis titulado “10 ways coronavirus is changing energy and climate change”, que indica los siguientes factores:

“- Suministro abundante de petróleo.

– Destrucción de la demanda petrolera causada por el coronavirus que cierra las principales economías.

– Una guerra de oferta y precios entre Rusia y Arabia Saudita, en gran parte en respuesta a los dos primeros factores, lo cual empuja los precios aún más hacia abajo”.

3. Gas Natural

Un artículo titulado “The coronavirus and its impact on the energy sector” señala que “la caída de los precios del petróleo también está causando la caída de los precios del gas natural dado la demanda de energía como un todo está siendo impactada”.

El 26 de diciembre del 2019 los precios del gas natural (Henry Hub) estaban en $2,09/MMBtu ($12,12/ barril equivalente de petróleo) y el 26 de marzo del 2020 estaban en $1,64/MMBtu ($9,57/barril equivalente de petróleo).

4. Efectos en las energías renovables

Un artículo titulado “Coronavirus dampens 2020 outlook for clean energy and electric vehicles” señala que “la crisis del coronavirus, que afecta a la economía mundial, ha obligado a la firma analista de energías limpias BloombergNEF (BNEF) a bajar sus expectativas para los mercados de energía solar, baterías y vehículos eléctricos, en una de las primeras señales de que la creciente pandemia podría socavar los esfuerzos urgentes para combatir el cambio climático”.

Otro artículo titulado “The Coronavirus Impact on Clean Energy” señala que “a pesar de su impulso, los sectores de energía limpia (solar, eólica, almacenamiento de energía y empresas que transforman la red eléctrica) no escaparán de la corriente descendente COVID-19. Estas industrias enfrentan preguntas desalentadoras sobre cada aspecto de su negocio, que van desde las cadenas de suministro hasta la posible escasez de mano de obra, y hasta preguntas más amplias sobre la evolución de la economía, la demanda de energía y la disponibilidad futura de financiamiento”.

La caída de los precios del petróleo y del gas natural también creará una competencia adicional e inusual a las energías renovables.

5. Efectos en la lucha contra el cambio climático

El artículo titulado “10 ways coronavirus is changing energy and climate change” señala lo siguiente:

“A medida que el mundo se hunde en una recesión, posiblemente peor que la Gran Depresión, es probable que los problemas a largo plazo, incluido el cambio climático, queden atrás. Ya aparecen dos signos:

i. China está considerando relajar las reglas de contaminación del automóvil en lo que Bloomberg News describió como una posible retirada del cambio climático.

ii. El Grupo Eurasia indicó lo siguiente la semana pasada: ‘El coronavirus desviará la atención global y los recursos de abordar el cambio climático’”.

Se señala también que “el coronavirus y los bajos precios del petróleo son los mayores reveses en la transición energética desde que surgió el concepto. Con el coronavirus, la transición energética e incluso el cambio climático no son prioridades. A partir de ahora, y durante un tiempo después de este desastre, los gobiernos y las personas a nivel mundial enfrentarán la recuperación económica”.

Conclusión

Los efectos sobre el sector energético que se están viendo (provocados por la crisis creada por el coronavirus), su intensidad y su duración van a depender de muchos factores.

Entre estos factores se encuentran el tiempo en que durará la crisis, su evolución y la profundidad de la caída de las economías de los países en el mundo, así como el tiempo que durará la recuperación plena a partir de los niveles a que se llegue como consecuencia de la caída abrupta y profunda de las diversas economías del mundo.

Es posible que las prioridades de los países en la lucha actual y futura contra el coronavirus en sus diferentes dimensiones (sanitarias, económicas, sociales, etc.) y en la reconstrucción posterior de las economías cambie fuertemente y por un largo período las prioridades e inversiones que habían sido establecidas antes de la crisis.

 

Publicado originalmente en La República


Roberto Dobles, ha sido Ministro de Ambiente, Energía y Telecomunicaciones y también Ministro de Ciencia y Tecnología. Ha ocupado la Presidencia Ejecutiva de RECOPE y del ICE, del Gobierno de Costa Rica. Presidente del Foro Global Ambiental a Nivel Ministerial de la Organización de Naciones Unidas (ONU). Presidente del Consejo de Administración (“Governing Council”) del PNUMA. Vice Presidente de la Tercera Asamblea General del “Global Environment Facility” (GEF). Fundador de la Red de Carbono Neutral de la ONU (“Climate Neutral Nework”). roberto.dobles@gmail.com

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Gustavo Gutiérrez. El final de la gestión Jensen: una oportunidad para el cambiohttps://www.larevista.cr/gustavo-gutierrez-el-final-de-la-gestion-jensen-una-oportunidad-para-el-cambio/ https://www.larevista.cr/gustavo-gutierrez-el-final-de-la-gestion-jensen-una-oportunidad-para-el-cambio/#respond Thu, 21 May 2020 22:00:35 +0000 https://www.larevista.cr/?p=180227&preview=true&preview_id=180227 Gustavo Gutiérrez Espeleta, Biólogo (Ph.D). El 4 de mayo, dos semanas antes de finalizar su periodo, el ahora exrector Henning Jensen Pennington anuncia su jubilación. Sin embargo, la renuncia real a su responsabilidad de conducir la Universidad de Costa Rica (UCR) empieza mucho tiempo atrás; baste recordar que durante los últimos cuatro meses asiste pocas […]

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Gustavo Gutiérrez Espeleta, Biólogo (Ph.D).

El 4 de mayo, dos semanas antes de finalizar su periodo, el ahora exrector Henning Jensen Pennington anuncia su jubilación. Sin embargo, la renuncia real a su responsabilidad de conducir la Universidad de Costa Rica (UCR) empieza mucho tiempo atrás; baste recordar que durante los últimos cuatro meses asiste pocas veces al Consejo Universitario, aunque el Estatuto Orgánico consigna su presencia como obligatoria.

Por ello, se valora positivamente que, a partir del 18 de mayo, mientras la comunidad universitaria designa a la persona que ocupará la rectoría para el período 2020-2024, asuma una administración transitoria, encabezada por el Dr. Carlos Araya Leandro y un consejo de rectoría integrado por colegas de reconocida trayectoria.

El principal desafío para la administración provisional es recuperar la confianza de la comunidad universitaria. Tal y como lo indicamos en el momento de su designación, apoyaremos al rector Araya si su gestión avanza en esa dirección. La confianza de nuestra comunidad se recuperará cuando las autoridades ofrezcan canales donde la transparencia de la gestión pueda ser constatada, cuando abran los espacios de participación y decisión, apoyen al estudiantado que se ha visto afectado por las normas sanitarias para afrontar la pandemia, revisen y reestructuren las finanzas institucionales y defiendan la autonomía universitaria.

Además, es innegable que la salida adelantada del Dr. Jensen ocurre en un momento sumamente grave. Transitamos una crisis global que amenaza la salud física y emocional de millones de personas en todo el mundo, que tiene devastadores efectos económicos y sociales, y en muchas sociedades genera incertidumbre en el plano político.

Hay que evitar que esta crisis termine profundizando la desigualdad en el acceso a la educación superior pública en el país. Se sabe que en la UCR hay situaciones de exclusión tanto en el sector estudiantil como en el docente. Urge saber a ciencia cierta cuántas personas de nuestra comunidad están siendo excluidas por la brecha digital y tendremos que plantearnos cómo lo vamos a superar.

En los próximos meses tendremos que hacer todos los esfuerzos posibles para contribuir con la reconstrucción del sector productivo (en toda su diversidad) y el entramado social que permita una salida novedosa de la crisis, disruptiva, que lleve a construir un país más equitativo y sostenible. La universidad está llamada a coadyuvar de manera asertiva al diálogo social.

En lo que respecta a la grave situación económica y social que ya estamos viviendo, es previsible que en el futuro cercano se tengan que enfrentar escenarios adversos para nuestro financiamiento, con implicaciones presupuestarias aún no determinadas.

También, como comunidad universitaria debemos contribuir a transformar el fin de la gestión Jensen en un momento oportuno para iniciar un proceso de diálogo participativo y democrático, incluyendo a los sectores que la integran (docente, estudiantil y administrativo), con tres tareas principales.

La primera es realizar un diagnóstico preciso que permita determinar la situación real de las actividades sustantivas (docencia, investigación y acción social), de la vida estudiantil, así como de los aspectos administrativos y financieros. Esto incluye un análisis interno y una interpretación cuidadosa del entorno para comprender nuestras principales oportunidades, amenazas y riesgos.

Sobre la base de ese diagnóstico colectivo, la administración transitoria, en conjunto con el Consejo Universitario, debe perfilar un plan de contingencia y acciones de corto plazo para atender la situación del 2020.

La tercera tarea es potenciar al máximo el aporte y la incidencia institucional para enfrentar la crisis y contribuir a un escenario pos-COVID-19 orientado por políticas de bien común. La institución debe pasar de realizar acciones aisladas a un esfuerzo coordinado de todas las áreas y actividades sustantivas.

Al mismo tiempo, un accionar en ese sentido dejaría insumos para que la nueva administración, que resulte electa en el segundo ciclo, pueda iniciar con información clara sobre la situación que enfrenta en el corto y mediano plazo, y con iniciativas que han sido avaladas colectivamente.

De este modo, se concluye que para que este proceso de gestión abierta sea posible es imprescindible acabar con prácticas que prevalecieron durante la gestión Jensen, como la opacidad informativa, la judicialización de la política institucional, el clientelismo y la gestión por castigo desde la rectoría. Dichosamente la nueva administración transitoria está dando pasos iniciales que esperamos se consoliden para cambiar estos rasgos reprochables. Es lo que en este momento crítico de nuestra historia necesita el país y, por ende, nuestra institución.

En Semanario Universidad.

 

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¿Parches de nicotina contra la COVID-19?https://www.larevista.cr/parches-de-nicotina-contra-la-covid-19/ Wed, 20 May 2020 12:00:26 +0000 https://www.larevista.cr/?p=178768&preview=true&preview_id=178768  Muchos pacientes con COVID-19 empeoran de forma súbita. Son muchos los testimonios de sanitarios que describen un agravamiento en cuestión de minutos debido a una inflamación de los pulmones. Es el propio sistema inmune el que actúa de forma descontrolada. Es la tormenta de citoquinas. La liberación de unas proteínas llamadas citoquinas por células del […]

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Muchos pacientes con COVID-19 empeoran de forma súbita. Son muchos los testimonios de sanitarios que describen un agravamiento en cuestión de minutos debido a una inflamación de los pulmones. Es el propio sistema inmune el que actúa de forma descontrolada. Es la tormenta de citoquinas.

La liberación de unas proteínas llamadas citoquinas por células del sistema inmune es una de las armas de nuestro organismo para combatir la infección vírica. Distintas células inmunitarias, como los macrófagos, se infiltran en los tejidos infectados y comienzan a secretar citoquinas que, si todo va bien, permiten la coordinación de los actores inmunitarios para una correcta respuesta contra el virus.

¿Qué pasa durante el proceso inflamatorio agudo para que los pacientes de COVID-19 se agraven tanto y tan rápido? Al parecer, se produce una liberación descontrolada de citoquinas que, en lugar de regular y coordinar la situación, hace que más y más células del sistema inmune acudan y secreten más y más citoquinas. Esta tormenta provoca en los pacientes una respuesta inflamatoria excesiva y muy perjudicial.

Controlar la tormenta

La liberación de citoquinas por los macrófagos puede reducirse. Una de las formas de control es la que llega por el nervio vago, que inerva nuestras vísceras a través de la vía colinérgica (que se activa mediante un neurotransmisor denominado acetilcolina).

Al llegar ese neurotransmisor al macrófago, o a otras células inmunes que combaten la infección, se une a unas proteínas receptoras, una especie de interruptores de apagado denominados canales nicotínicos debido a que la nicotina también puede unirse a ellos. Cuando se accionan estos interruptores en el macrófago por la acetilcolina (o por la nicotina), se frena la producción de citoquinas y se consigue una respuesta antiinflamatoria.

Primeras evidencias

En febrero buscamos un ejemplo atractivo para los alumnos de Bioestadística de primero de Medicina de la Facultad de Albacete. Queríamos usar un artículo publicado con datos de pacientes hospitalizados con COVID-19. Tomamos un estudio recientemente publicado, en aquel entonces, en la revista The Lancet.

Al realizar el ejemplo en clase, comparando el número de afectados fumadores con la prevalencia tabáquica en China, que es una de las más altas del mundo (54 % en hombres), nos llevamos una sorpresa. Si bien lo esperable era que hubiera más fumadores hospitalizados, el dato observado era extremadamente bajo y la diferencia estadísticamente muy significativa.

Al encontrar más y más artículos con similares resultados sospechamos que algo pasaba con los fumadores. Hoy hay publicados al menos 17 estudios (14 en China, 2 en EE. UU. y 1 en Italia) que hemos analizado, con similares observaciones.

Trabajo en equipo, atando cabos: la nicotina

El tabaco causa 22 000 muertes al día en el mundo. Es un problema muy serio de salud por todos los daños que causa. Pero la nicotina, que podemos introducir en el cuerpo de diversas maneras, puede controlar al macrófago accionando los interruptores nicotínicos de apagado para que deje de secretar más citoquinas.

Y encontramos una explicación fisiológica para el proceso inflamatorio y antiinflamatorio en los que nicotina, citoquinas, macrófagos y acetilcolina estarían interactuando. Era una hipótesis, que habría que demostrar, para frenar la tormenta.

Necesitábamos evidencia clínica

La idea nos parecía plausible y podría explicar que en aquellas personas expuestas a nicotina la respuesta inflamatoria aguda fuera menor. Esto evitaría el agravamiento y, por tanto, la hospitalización. Valoramos posibilidades como que, quizás los fumadores no estuviesen diciendo toda la verdad al acceder a un centro médico por miedo a no recibir un respirador, dada la alarma y la escasez que parecía existir. Otra posibilidad podía ser que los fumadores, como pacientes de riesgo, hubieran incrementado las medidas de higiene y se contagiasen menos. Pero, ¿en 17 estudios independientes? Los resultados epidemiológicos eran tan sólidos, y las diferencias estadísticas tan grandes, que no parecía posible.

Era el momento de consultar sobre evidencias clínicas a las médicas más cercanas que teníamos: en la familia. La emoción y efervescencia que vivíamos ante la hipótesis que iba afianzándose en todos nosotros era indescriptible. Nos confirmaron que, en enfermedades como la colitis ulcerosa, que también produciría una respuesta inflamatoria parecida, se habían utilizado con éxito los parches de nicotina.

La hipótesis

¿Y si se pudieran utilizar parches de nicotina para frenar la tormenta de citoquinas e inhibir la inflamación del momento crítico? Había que conseguir evidencia científica de todas nuestras sospechas: comprobar que el número de fumadores en otros estudios y lugares era bajo (evidencia epidemiológica), explicar el mecanismo, canales, proteínas involucradas en la respuesta inflamatoria y antiinflamatoria y su relación con los canales nicotínicos. Por último, documentar el uso terapéutico de la nicotina en pacientes con una respuesta similar a la provocada por la COVID-19.

Una prepublicación pendiente de revisión

Toda hipótesis debe contar con el aval de haber sido revisada por expertos y publicada en una revista científica de impacto. Nos pusimos manos a la obra para trasladar la idea a la comunidad científica.

El 11 de abril enviamos el artículo a una de las mejores revistas en medicina del mundo. Al no recibir respuesta en cinco días escribimos al editor, quien nos contestó que no podían priorizar ninguna evaluación. En la siguiente revista ocurrió de nuevo pues también tenían demasiadas propuestas sobre COVID-19.

La tormenta, en este caso de manuscritos, ha provocado que muchas revistas adviertan de medidas extraordinarias en los procesos de revisión. Es por ello que las plataformas de prepublicaciones están recibiendo un aluvión de manuscritos. Estos repositorios permiten compartir y comentar manuscritos con la comunidad científica antes de que sean revisados en el proceso de publicación en una revista de impacto.

Dadas las condiciones de emergencia que vivimos, decidimos hacer pública nuestra hipótesis para que, en caso de que sea factible, pueda ser desarrollada y puesta a prueba cuanto antes. Nuestra prepublicación está disponible desde el pasado 16 de abril. Por ahora no hemos recibido ninguna crítica que la desarme y, sobre todo, se han unido propuestas similares como la de Jean-Pierre Changeux de París también pendiente de revisión.

Solo una hipótesis (de momento)

No es más que una hipótesis, sin demostrar, pero sustentada por evidencias epidemiológicas, fisiopatológicas y clínicas que nos hacen creer que es plausible. Como toda hipótesis, mientras no se demuestre no será más que eso. Si no fuera correcta, un resultado negativo permitiría que otros investigadores no dedicaran tiempo y esfuerzo a comprobar algo que ya sabríamos que no funciona. Y si fuera correcta… ¿podría ayudar a los pacientes de Covid 19?. Hay que esperar a la opinión de los revisores expertos.

The Conversation

Las personas firmantes no son asalariadas, ni consultoras, ni poseen acciones, ni reciben financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y han declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado anteriormente.

Publicado originalmente en The Conversation

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La COVID-19 pone en entredicho la regulación europea de internethttps://www.larevista.cr/sin-productividad-el-campo-europeo-no-se-sostiene/ Sat, 16 May 2020 04:00:51 +0000 https://www.larevista.cr/?p=179132&preview=true&preview_id=179132 La pandemia de la COVID-19 ha confinado a un tercio de la humanidad y ha paralizado las principales potencias del mundo. La dificultad para seguir el rastro de la enfermedad y su rápida expansión por el mundo evidencia la sociedad hiperconectadaque hemos construido en las últimas décadas. Internet, esqueleto vertebrador de dicha sociedad, es hoy […]

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La pandemia de la COVID-19 ha confinado a un tercio de la humanidad y ha paralizado las principales potencias del mundo. La dificultad para seguir el rastro de la enfermedad y su rápida expansión por el mundo evidencia la sociedad hiperconectadaque hemos construido en las últimas décadas.

Internet, esqueleto vertebrador de dicha sociedad, es hoy el amortiguador imprescindible para la caída de la actividad económica y social causada por la crisis sanitaria. Con el incremento exponencial del uso de la red, han salido a relucir las debilidades en capacidad, organización y reparto coste-beneficio de internet generados por la regulación en la Unión Europea.

La regulación de los proveedores de internet

La inversión en la construcción y refuerzo de la infraestructura digital ha estado históricamente en manos de los proveedores de servicios de internet (ver Figura 1). La necesidad de infraestructuras del mercado de banda ancha hizo que dichos agentes fuesen monopolistas del acceso a la red en cada uno de sus países. Por ello la regulación europea se centró en ellos y en la reducción de su poder en dos sentidos:

  • Fomentado la competencia entre operadores europeos.
  • Canalizando la inversión.

Como resultado, el número de operadores con red propia ha crecido en los últimos 25 años, los precios de acceso para los usuarios finales han caído y los servicios empaquetados de telecomunicaciones (fijo, móvil, internet y televisión) han ganado peso en el mercado.

Pero la regulación también tiene un lado negativo: ha debilitado a dichas empresas frente a los grandes proveedores de contenidos que venían de fuera. A estos no se les aplicó la regulación anticompetencia europea ni participan en gran medida de la tributación de la UE.

Figura 1. Agentes del mercado de internet. Elaboración propia, Author provided

El debate de la neutralidad

Por otro lado, internet (el tráfico de datos en la red) ha sido regulado para mantenerse como una red abierta en medio de un polémico debate. La regulación conocida como neutralidad de red –que finalmente no ha resultado tan neutral– impone la no diferenciación financiera entre grandes empresas como Amazon o Google y pequeñas empresas. Esto significa que no se permiten pagos entre proveedores de contenidos y de internet, ni la diferenciación cualitativa (mayor o menor necesidad de banda).

Los (des)incentivos a la inversión y los problemas de congestión que esto conlleva han sido los argumentos económicos usados tanto en contra como a favor de mantener esta neutralidad.

Sin embargo, el debate económico sobre la idoneidad o no de mantener la neutralidad de red no ha ido de la mano de la regulación jurídica europea. La regulación sobre la neutralidad de red comenzó en 2010 cuando Tim Wu abogó por la necesidad de una regulación que garantizase el principio de no exclusión en internet.

En 2015 se aprobaba en EE. UU. la obligación de neutralidad de red, decisión muy aplaudida entre la Internet Association (cuyos socios destacados son Google, Amazon y Facebook). Pero a principios de 2018 se derogó dicha norma.

En la UE, siguiendo los primeros pasos de EE. UU., se creó en 2016 un organismo para garantizar la neutralidad de red. Todavía hoy sigue vigente. Solo se admiten ciertas excepciones, como el caso del zero rating. Según esta práctica, los proveedor de internet pueden llegar a un acuerdo con algún proveedor de contenidos para que su uso no repercuta en la cantidad de datos consumida por el usuario, por ejemplo Spotify con el paquete de Vodafone o Netflix con Movistar.

Debido a estas regulaciones, se ha reestructurado el mercado de internet:

  • Ha aumentado la competencia entre los proveedores de internet (empresas mayoritariamente europeas).
  • La neutralidad de red ha hecho que los grandes proveedores de contenidos (empresas mayoritariamente no europeas) hayan pasado a tener un peso mucho mayor que los proveedores de internet. Alphabet (Google), Amazon, Netflix y Facebook han pasado a liderar el ranking de las compañías más influyentes y fuertes de internet (ver Figura 2).

Figura 2. Ingresos de explotación de las ocho compañías más fuertes de internet. ORBIS, Author provided

Estrategia europea para la total cobertura y el 5G

Las redes de nueva generación (redes de banda ancha ultrarrápidas) desempeñan un papel estratégico en la economía. La Comisión Europea fijó hace casi una década el objetivo de que “en 2020, todos los europeos habrán accedido a velocidades mayores a 30 Mbps y un 50 % más de los hogares europeos tendrán acceso a internet de velocidad ultrarrápida, es decir superior a los 100 Mbps.

La CE fomentaba así la expansión de las autopistas de la información mediante unas directrices financieras y regulatorias que ayudasen a completar el mercado único de las telecomunicaciones y unificar la conexión del continente. Pero la fragmentación del marco político paneuropeo es un lastre en su desarrollo.

En términos medios, el porcentaje de hogares europeos con acceso a banda ancha rápida aumentó, pasando del 48 % en 2011 al 80 % en junio de 2017. Sin embargo, este incremento general en la cobertura de banda ancha rápida oculta una discrepancia importante entre zonas urbanas y rurales y entre diferentes países de la UE.

Aunque se ha ido mejorando, no se alcanzaron los objetivos iniciales. En septiembre de 2016, la Comisión establecía la llamada Gigabit Society for 2025 donde se fijaban objetivos estratégicos más ambiciosos que los establecidos en la Agenda Digital para 2020.

Los puntos débiles de la internet europea

Desde hace unas semanas hemos observado cómo estas autopistas de información pasan de tener un carácter estratégico a uno esencial. La asimilación de la cultura digital está demostrando ser sólida, de hecho ha habido una rápida y flexible adaptación al teletrabajo. No obstante, este rápido vuelco digital esconde algunos agujeros como la brecha digital rural-urbana y los problemas de congestión de la red.

Las compañías proveedoras de contenidos son las más afectadas por los problemas de congestión. En los últimos años Alphabet y Amazon han invertido en el desarrollo de tecnologías de compresión de los paquetes que hoy pueden ser la clave para que nuestras redes puedan soportar la presión de la pandemia.

Estos proveedores de contenidos han hecho caja beneficiándose todos estos años de un comportamiento free rider (aprovechar la infraestructura de los proveedores de internet sin pagar sus costes) en el contexto de neutralidad de red. Mientras, los proveedores de internet, operadores nacionales europeos y principales inversores en las redes europeas participan de la tributación europea al tiempo que se ven afectados por las obligaciones de competencia y de la legislación de neutralidad.

La pandemia nos ha sobrevenido así, con una economía digital fuerte pero con algunas goteras no resolubles a corto plazo. Son muchas las preguntas sobre cómo solventaremos esta infrainversión en la red en un momento de urgencia extrema, pero la principal es: ¿Cómo deberían participar los proveedores de contenidos en los costes de las infraestructuras generales y en la reducción de la congestión?

La respuesta es compleja pero urgente, ya que la conectividad ya no es un punto más de la agenda política, es un bien estratégico y de primera necesidad.

 

Irene Comeig Ramirez.

Lucia Desamparados Pinar Garcia.

Las personas firmantes no son asalariadas, ni consultoras, ni poseen acciones, ni reciben financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y han declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado anteriormente.

 

Publicado originalmente en The Conversation

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En tiempos de pandemia, la brecha digital de Venezuela trae nuevas desigualdades a la enseñanzahttps://www.larevista.cr/en-tiempos-de-pandemia-la-brecha-digital-de-venezuela-trae-nuevas-desigualdades-a-la-ensenanza/ Sat, 16 May 2020 02:00:02 +0000 https://www.larevista.cr/?p=179081&preview=true&preview_id=179081 La amenaza de la rápida expansión de la COVID-19 ha obligado a los gobiernos a tomar medidas drásticas para asegurar el distanciamiento social. En muchas partes del mundo la orden ha sido quedarse en casa, trastocando así la vida cotidiana de ciudadanos e instituciones. Pero también se ha intentado minimizar los efectos de este confinamiento […]

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La amenaza de la rápida expansión de la COVID-19 ha obligado a los gobiernos a tomar medidas drásticas para asegurar el distanciamiento social. En muchas partes del mundo la orden ha sido quedarse en casa, trastocando así la vida cotidiana de ciudadanos e instituciones.

Pero también se ha intentado minimizar los efectos de este confinamiento con medidas que permitan mantener algún nivel de productividad económica y social. Paradójicamente, el obligado aislamiento ha abierto el camino a la comunicación y la interacción a través de las nuevas tecnologías.

Uno de los sectores beneficiados por esta posibilidad es el de la educación formal, y hasta los más reacios a su implementación han acabado reconociendo sus potencialidades y bondades.

Sin embargo, este cambio sigue cursos desiguales por la desigualdad de condiciones en el mundo. Para que el proceso de enseñanza y aprendizaje online se consolide, no bastan ni argumentaciones teóricas, ni políticas públicas que la hagan obligatoria en tiempos de cuarentena. En los países pobres hace falta mucho más que eso.

La educación, condicionada por la pandemia

A principios de abril, el gobierno venezolano anunciaba que, debido a la expansión del coronavirus, todos los niveles educativos continuarían su programación vía online. O sea, que se pasaba de la educación presencial a la educación a distancia (al menos hasta que culmine el año escolar).

En principio, no habría nada que objetar a este mandato: o se acaba el curso a distancia o habría que reprogramarlo cuando cesara la pandemia. Ante la incertidumbre sobre cuándo se retornará a la normalidad había que hacer algo.

El gobierno asumió que la solución en materia educativa estaba a mano. Sin embargo, más temprano que tarde, el país se ha percatado de que esta es una solución falaz y, por tanto, de imposible cumplimiento o de cumplimiento muy limitado.

Pobreza digital en Venezuela

Venezuela es el país que tiene la peor conectividad de América Latina, gracias a las políticas de no inversión en el sector por parte del gobierno nacional. Según la encuesta Speedtest Global Index, del año 2019, Venezuela ocupa el puesto 175 de 176 países en el ranquin, con una conectividad de 3,67 Mbps, superando solo a Turkmenistán, cuya conectividad es de 2,06 Mbps. La de Colombia, país fronterizo y muy parecido a Venezuela por historia y cultura, es de unos 19,7 Mbps.

La cobertura es otra gran carencia tecnológica venezolana. Según el estudio Navegación a la mínima expresión: Condiciones de la calidad de internet en Venezuela, en 2018 solo el 62% de la población tenía acceso a internet. No obstante, se espera que en 2020 este porcentaje sea aún menor, por razones económicas: las tarifas de teléfono y datos aumentaron en frebrero de 2020 entre el 975% y el 1 830% respecto a los montos precedentes.

La distribución demográfica influye: el 80% de la población se concentra en el 20% del territorio con lo que la Venezuela vacía (unos 700&nbsp000 kilómetros cuadrados), tiene peor acceso a los servicios.

Por otra parte, ordenadores, tabletas y teléfonos inteligentes son artículos importados cuyo precio depende del mercado internacional, , lo que los hace inaccesibles para más del 70% de la población; además, los gastos de reparación de equipos ya obsoletos se han elevado considerablemente. Por citar solo un ejemplo, el teléfono inteligente más barato del mercado cuesta unos 100 dólares, mientras que el sueldo promedio de un profesor de colegio está entre los 20 y los 25 dólares mensuales.

Educación online, ¿solución o problema?

Con una precaria conectividad, una escasa disponibilidad de equipos, una cobertura de señal limitada y un servicio eléctrico inestable, solo en las zonas en las que todos estos factores funcionen simultáneamente la educación online puede ser una opción viable.

Pero la realidad del país es que, si este tipo de enseñanza tuviese que prevalecer, se convertiría en un elemento más para el fracaso escolar
de los sectores más vulnerables de la población venezolana.

Los datos de pobreza correspondientes a 2018, obtenidos a través de la Encuesta ENCOVI son elocuentes. El 87% de los venezolanos están en situación de pobreza y el 89% de esos pobres no tienen ingresos suficientes para comprar alimentos.

En este contexto, imposible de mejorar en el corto plazo, la implantación obligatoria de la educación a distancia traerá como consecuencia el ensanchamiento de la brecha educativa, no solo entre pobres y ricos, sino entre quienes tienen y no tienen acceso a internet por localización dentro del territorio, independientemente de su condición social.

Todo esto obliga a reflexionar sobre los efectos de la no presencialidad de la actividad educativa en escuelas y universidades venezolanas. Habría que evaluar si vale la pena la educación online, cuando esta desdibuja un concepto fundamental de las democracias liberales del mundo: el de la igualdad de oportunidades.

The Conversation

Tulio Ramírez does not work for, consult, own shares in or receive funding from any company or organisation that would benefit from this article, and has disclosed no relevant affiliations beyond their academic appointment.

Publicado originalmente en The Conversation

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Luis Carlos Monge: Unidos por la tecnología en tiempos del COVID-19https://www.larevista.cr/luis-carlos-monge-unidos-por-la-tecnologia-en-tiempos-del-covid-19/ https://www.larevista.cr/luis-carlos-monge-unidos-por-la-tecnologia-en-tiempos-del-covid-19/#respond Fri, 15 May 2020 19:00:46 +0000 https://www.larevista.cr/?p=179973 Luis Carlos Monge, Coordinador de Comunicación de Telecable. ¡Qué lindo sería que compartiéramos todos juntos en sociedad y dejáramos quieto el celular un rato! No tienen idea cuantas veces solté esa irónica frase en una mesa con amigos o familiares mientras esperábamos que trajeran nuestra orden. Una escena que estoy seguro para ustedes también es […]

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Luis Carlos Monge, Coordinador de Comunicación de Telecable.

¡Qué lindo sería que compartiéramos todos juntos en sociedad y dejáramos quieto el celular un rato!

No tienen idea cuantas veces solté esa irónica frase en una mesa con amigos o familiares mientras esperábamos que trajeran nuestra orden.

Una escena que estoy seguro para ustedes también es común, o al menos lo solía ser en aquellas épocas pre COVID-19, que si bien son recientes, ya se nos hacen lejanas.

Curiosamente, aún estando cerca nos distanciábamos por puro gusto y hoy que un enemigo invisible nos obliga a separarnos, es la tecnología la que nos une.

Distancia que nos acerca

En los últimos 10 años se triplicaron los ingresos generados al país por el sector Telecomunicaciones (2,50% del PIB).  Eso responde a una enorme necesidad de conexión que en tiempos de una pandemia se vuelve más crítica.

Datos del MICIT revelan que, en los momentos más apremiantes de la cuarentena, el consumo de internet llegó a incrementarse hasta un 50% a nivel residencial y empresarial.

De la noche a la mañana y sin haberlo previsto, videollamadas, reuniones virtuales y todo tipo de pedidos en línea se convirtieron en parte de nuestra rutina.

Las maratones de Netflix se volvieron más intensas y ni qué decir de las partidas online entre gamers.

Pero encerrados en casa ocurrió otro fenómeno interesante. Fuimos reencontrándonos con nuestras propias familas y descubrimos que la misma tecnología que nos distanciaba,  también tiene el poder de unirnos.

Sed de información

Más de 900.000 hogares en Costa Rica cuentan con algún servicio de televisión paga.

Y aunque podamos tener la percepción de que la gente ya no ve tanta “tele” como antes, lo cierto es que sigue siendo el medio en el que más confían los ticos para informarse según las encuestas de percepción de la UCR.

Colegas de distintos medios confirman que, en los días más críticos de la emergencia, los niveles de rating en los principales telenoticieros llegaron a duplicarse.

De igual manera, los portales de noticias digitales han experimentado un enorme crecimiento en la cantidad de seguidores, likes y shares.

Todo esto refleja fielmente que hoy más que nunca, las familias tienen la necesidad de estar informadas; y de nuevo, es la tecnología su gran aliada.

Nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde.

Probablemente tras esta pandemia vamos a abrazar más fuerte y a reunirnos más seguido con aquellos que teníamos rato sin ver.

Pero también nos queda claro que la tecnología y el calor humano no son antagónicos y que en esta nueva normalidad tienen todo para hacer la mejor yunta.

Así que ya sea cenando en familia, jugando Mario Kart con los amigos o codeando a nuestra pareja para que no se duerma mientras vemos una serie… Recordemos siempre que la tecnología es la herramienta, pero nosotros somos los que tenemos el poder de darle un buen uso.

Tampoco esperemos que vuelvan a separamos para apreciar el valor de estar juntos.

 

 

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Residencias, viviendas y ciudades donde envejecer con saludhttps://www.larevista.cr/residencias-viviendas-y-ciudades-donde-envejecer-con-salud/ Mon, 11 May 2020 14:00:14 +0000 https://www.larevista.cr/?p=179416&preview=true&preview_id=179416 El avance de la pandemia de COVID-19 ha hecho evidente la necesidad de transformar las ciudades en lugares más saludables. Distintos países están poniendo en marcha medidas destinadas a promocionar la bicicleta y los desplazamientos a pie como medios de transporte seguros y saludables. Algunos están aprovechando esta crisis para lanzar planes de infraestructuras verdes […]

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El avance de la pandemia de COVID-19 ha hecho evidente la necesidad de transformar las ciudades en lugares más saludables.

Distintos países están poniendo en marcha medidas destinadas a promocionar la bicicleta y los desplazamientos a pie como medios de transporte seguros y saludables. Algunos están aprovechando esta crisis para lanzar planes de infraestructuras verdes en los entornos urbanos y reforzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2030.

Existen estudios que relacionan la contaminación del aire con un mayor riesgo de contagios y parece que también está vinculada con la obesidad y la diabetes. Estas enfermedades están directamente relacionadas con los patrones de movilidad, consumo y estilos de vida de las ciudades actuales.

Personas mayores, las más vulnerables

Otro factor de especial relevancia es la vulnerabilidad de las personas mayores a la COVID-19. Desde el paradigma del envejecimiento activo y saludable, ya se había puesto en evidencia que vivir más años no es sinónimo de vivir con una buena calidad de vida.

Si observamos las estadísticas, podemos identificar la diferencia existente entre los países nórdicos y los países mediterráneos.

Mapas sobre la calidad de vida de las personas mayores en Europa.
Eurostat (2015)
Factores determinantes de la salud y del bienestar.
Barton, H.; Grant, M., 2006/The Journal of the Royal Society for the Promotion of Health

Este indicador recoge varios condicionantes socioeconómicos, de salud, culturales y ambientales que afectan a la calidad de vida de las personas. El entorno urbano y la calidad del lugar de residencia es un factor muy relevante.

Una pregunta que habrá que plantearse para evaluar el impacto de la COVID-19 será los factores que han influido en relación con la alta mortalidad en residencias de personas mayores (más del 50 % de las muertes en Europa).

Factores que determinan la salud en las personas mayores.
Organización Mundial de la Salud

Desde el punto de vista del diseño urbano, el Ministerio de Salud, Consumo y Bienestar Social ha publicado recientemente una guía con tres líneas de acción estratégicas que pueden mejorar los entornos urbanos y su impacto positivo en la salud: ciudades para pasear, inclusión de la naturaleza y espacios verdes y espacios de convivencia (Fariña-Higueras-Román).

Place standard tool. Herramienta para la evaluación de la salud del entorno construido desarrollada por NHS Health Scotland, el Gobierno escocés y Architecture & Design Scotland.
NHS Health Scotland

Existen muchos indicadores y factores que influyen en que un entorno urbano reúna estos parámetros y resulte saludable.

En el Departamento de Urbanística y Ordenación del Territorio de la Universidad Politécnica de Madrid contamos con un grupo de trabajo sobre este tema para la formación de técnicos municipales en salud urbana en tres ciudades europeas (Alcorcón, Coimbra y Newcastle-upon-Tyne).

Los resultados del proyecto, que puede consultarse en este enlace, serán publicados a finales de este año.

Alternativas a las residencias

En el contexto actual también se está haciendo evidente la necesidad de transformar el modelo residencial para ofrecer diferentes alternativas al grupo heterogéneo que conforman las personas mayores. Abordar esta cuestión desde el punto de vista del urbanismo es crucial para definir una hoja de ruta coordinada entre los diferentes agentes y establecer una estrategia urbana inclusiva y sostenible.

En primer lugar, es necesario mencionar que una gran mayoría de personas mayores desean permanecer en su vivienda o en su barrio. Este dato es clave para poder establecer un marco propositivo para el modelo residencial.

En otros países existen numerosas alternativas más allá del cohousing: viviendas con servicios o programas intergeneracionales, son algunas de ellas.

Estas fórmulas permiten que las personas mayores permanezcan en su barrio de toda la vida, manteniendo sus relaciones sociales de proximidad: el vecindario y la familia. El tema está desarrollado con gran detalle en la tesis doctoral del arquitecto Heitor García Lantarón, donde ha estudiado el modelo de vivienda danés como paradigma para favorecer el envejecimiento activo.

La heterogeneidad de los perfiles y deseos de las personas mayores ha de considerar respuestas variadas y de calidad.
Sam Wheeler/Unsplash

En segundo lugar, hay que tener en cuenta la necesidad de establecer unas recomendaciones a nivel de planificación urbana que regulen la localización, accesibilidad y diseño de las residencias y equipamientos públicos para mayores como los centros de día. Su diseño ha de ser evaluado desde un punto de vista multidisciplinar.

Con la situación de crisis de la COVID-19 se ha puesto en evidencia la necesidad de repensar en estos equipamientos, el modelo de atención en general, y de exigir unas medidas de control en la gestión. Es una oportunidad para pensar en espacios saludables y conectados con la comunidad.

Existen modelos residenciales muy interesantes en el extranjero (Reino Unido, Bélgica, Suecia, Holanda…) que tendrán que ser adaptados al clima, contexto, cultura, estilos de vida y formas de habitar mediterráneas.

Un diseño adecuado para garantizar la salud

Es preciso que las residencias de mayores y centros de día sean accesibles a pie o en transporte público y que estén perfectamente conectadas con el tejido del barrio, constituyendo lugares de encuentro intergeneracionales activos.

Un buen diseño, un programa mixto y la relación de los espacios interior-exterior tanto de las viviendas como de las residencias resultan de gran importancia para la salud. Deben garantizar la privacidad de las personas, pero permitir que puedan asomarse y participar de lo que pasa en la calle o tener vistas a parques y espacios verdes.

La tipología de las residencias y viviendas (compartidas o no) está relacionada con su forma de ser habitadas. Es importante que exista una propuesta consensuada entre cuidadores, expertos, diseñadores y, sobre todo, personas mayores. Es clave recoger sus deseos de cómo quieren vivir en los espacios y que el diseño responda a estas aspiraciones, teniendo como referencia el modelo de Atención Centrada en la Persona.

Si el modelo residencial va a cambiar, será necesario igualmente revisar los barrios desde el punto de vista de la salud. Muchos de los barrios de las ciudades actuales carecen de un correcto planeamiento gerontológico. Algunas cuestiones cruciales son:

  • La accesibilidad y proximidad de los espacios verdes.
  • La protección de la radiación de las zonas estanciales durante los meses de verano.
  • El acceso a comercios y mercados de proximidad con productos frescos y saludables.
  • Los cruces de peatones seguros y accesibles para todas las personas.
  • La existencia de plazas y jardines que permitan sentarse y encontrarse con otras personas.
El proyecto Mercado Habitado II para el barrio de Orcasur (Usera, Madrid) propone actividades intergeneracionales, espacios de convivencia y viviendas adaptadas para las personas mayores. Primer Premio en el concurso Reinventing Cities Madrid.
Reinventing Cities Madrid

La guía Ciudades y comunidades amigables con las personas mayores de la OMS establece criterios de diseño para el espacio público que tienen que ver con muchos de estos parámetros.

En esta misma guía, así como en otras similares, se hace evidente la necesidad de contar con la participación de las personas mayores en la comunidad y el diseño de los entornos urbanos. No solo beneficiaría a este grupo de la población, sino que supondría una mejor calidad de vida de toda la población.

Además, existen evidencias sobre la necesidad de incorporar parámetros de salud en el diseño de los espacios. El objetivo es asegurar una buena calidad del aire, el confort térmico, unos niveles de iluminación adecuados y adaptados al ciclo circadiano, incorporar naturaleza como elemento terapéutico y facilitar la accesibilidad para personas con problemas cognitivos.

Los seis principios de diseño para entornos urbanos y barrios para toda la vida publicados en Reino Unido incluyen los siguientes factores:

  • La familiaridad de los entornos.
  • La legibilidad de los espacios. Deben ser intuitivos y fáciles de entender para pasear en ellos.
  • La singularidad y distinción de los espacios. En relación a elementos de referencia e hitos que ayuden a orientarse.
  • La accesibilidad universal. Se debe asegurar que las personas pueden entrar y salir y desplazarse sin problemas, tanto en espacios interiores como en exteriores.
  • El confort. Guarda relación con la ausencia de ruido, temperaturas adecuadas, comodidad de los lugares estanciales y belleza de los espacios.
  • La seguridad. Integra varios parámetros relacionados con el riesgo de caídas, el diseño para entornos seguros frente al delito de oportunidad, los accidentes por atropellos o circulación de bicicletas en aceras y la propia percepción subjetiva de la persona respecto a su seguridad.

Desde la planificación urbana y el diseño arquitectónico es necesario revisar las estrategias de renovación y ordenanzas para que estos factores sean implementados de forma efectiva, más allá de las garantías básicas de eficiencia energética y accesibilidad en cuanto a movilidad, por ejemplo.

Existe la necesidad de crear equipos multidisciplinares donde el diseño responda a las necesidades funcionales de los edificios y los espacios pongan en valor la experiencia del usuario y su bienestar.

The Conversation

Las personas firmantes no son asalariadas, ni consultoras, ni poseen acciones, ni reciben financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y han declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado anteriormente.

Publicado originalmente en The Conversation

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Por qué es fácil convertirse (sin querer) en un borde digitalhttps://www.larevista.cr/por-que-es-facil-convertirse-sin-querer-en-un-borde-digital/ Sun, 10 May 2020 12:00:34 +0000 https://www.larevista.cr/?p=178716&preview=true&preview_id=178716 El correo electrónico, la mensajería instantánea y los medios sociales son hoy los tres servicios de Internet más populares. Acortan distancias, nos acercan a los demás y nos hacen vivir lo instantáneo, lo inmediato. Pero esta inmediatez impone una prisa que no favorece el pensamiento reflexivo ni la claridad del lenguaje. De ahí que abunden […]

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El correo electrónico, la mensajería instantánea y los medios sociales son hoy los tres servicios de Internet más populares. Acortan distancias, nos acercan a los demás y nos hacen vivir lo instantáneo, lo inmediato. Pero esta inmediatez impone una prisa que no favorece el pensamiento reflexivo ni la claridad del lenguaje.

De ahí que abunden en la red mensajes que, lejos de lograr una comunicación clara, a menudo generan confusión y malentendidos. O bien proyectan una imagen deformada sobre la personalidad o el estado de ánimo del remitente. Si bien la culpa podría achacarse a un uso indisciplinado de estas tecnologías o a una escritura descuidada, las causas son bien diversas.

Lo informal no quita lo cortés

Al intercambiar mensajes en entornos virtuales tendemos a emplear un tono coloquial. Usamos un lenguaje más emotivo, expresivo y espontáneo. Pero esta informalidad no exime de mantener unas pautas de cortesía y cierta corrección lingüística. Así, para evitar problemas conviene, poner cautela en lo que se transmite.

Puede sonar extraño hablar de pautas en contextos informales, donde no suele haber tales convenciones. En efecto, las normas de cortesía en la red no están preestablecidas. Obedecen a las expectativas de cada comunidad virtual, que las elabora según las características del medio y según la sociabilidad que se espera en el seno de esa comunidad. Y existen esas normas porque hacen más agradable la convivencia digital.

La cibercortesía, o netiqueta (del inglés netiquette), nació de la necesidad de humanizar la comunicación digital. Es un conjunto tácito de reglas que indican la forma correcta y educada de comportarse en línea. Son necesarias, puesto que no todo vale en Internet.

Un choque de contextos

Como seres sociales que somos, nos presentamos de distinta manera según con quién hablamos, de qué hablamos y dónde tiene lugar la conversación. Situaciones como una entrevista de trabajo, un encuentro amistoso en un bar o una cena en pareja difieren en sus normas y expectativas.

Lo mismo ocurre cuando socializamos en línea. Cuando una persona conversa en Internet, siente que tiene un público. Suele visualizarlo en su mente para decidir cómo presentarse ante él, cómo dirigirse a ese público imaginado. Necesita adaptar su apariencia al contexto.

Pero esa necesidad se complica en los medios sociales, donde se produce un choque de contextos al reunir públicos diferentes. Así, un comportamiento o un mensaje destinado a un público determinado puede generar una reacción adversa si llega a otros públicos.

Este fenómeno, conocido como “colapso del contexto”, explica por qué en algunos espacios digitales abundan los sentimientos de ofensa e indignación. Cuando un mensaje se expone a una multitud es fácil que alguien malinterprete las palabras. Y aún hay más.

Más antipáticos que en la vida real

Incluso sin la protección del anonimato, tras la pantalla podemos ser más antipáticos que en la vida real. Está comprobado que la falta de contacto visual provoca un efecto tóxico: nos desinhibe demasiado. Y también que el uso de medios sociales produce un aumento momentáneo de la autoestima que nos reduce el autocontrol y nos nubla la percepción de la realidad.

De repente, muchos usuarios se creen con licencia para matar, dueños de la verdad, con derecho a todo. Cada cual quiere proteger su punto de vista, que considera el único correcto, y se enfrenta con fuerza contra quien no lo comparte. Esta conducta, casi disociativa, ilustra que no actuamos igual en línea que cara a cara.

Los guiños salen al rescate

Cuando enviamos un mensaje, la producción del texto y su recepción ocurren en dos entornos distintos. Emisor y receptor no comparten el mismo espacio físico. Por lo tanto, no es posible confiar en las señales que suelen ayudar a captar el sentido de los mensajes, como son el tono de voz, los gestos o las expresiones faciales.

Esas señales no verbales, habituales en las conversaciones cara a cara, transmiten la manera como deben entenderse los mensajes. Pueden aclarar, enfatizar o complementar las palabras que decimos. Y pueden también contradecirlas o matizarlas.

Como la escritura digital carece de esas señales, se han buscado formas creativas de sustituirlas. Son ejemplo de ello los emoticonos y emojis, y el uso expresivo de la tipografía y la ortografía. Con estos recursos cada persona tiene su propia forma de hacerse entender. Son guiños que ayudan a identificar en un mensaje de texto la ironía, difícil de detectar de otro modo.

La doble cara de la ortografía

Con la presión de dar una respuesta rápida a mensajes instantáneos y de correo electrónico, tecleamos a toda velocidad y nos exponemos a cometer errores o a pasar por alto los cambios traicioneros del autocorrector. ¿Quién no se ha visto en un apuro por no haber hecho una pausa reflexiva antes de enviar un mensaje?

Está comprobado que la mala escritura no solo crea confusión e incoherencias. También genera desconfianza y nos retrata como menos creíbles e inteligentes. Incluso tiene el potencial de destruir relaciones y de causar la pérdida de oportunidades laborales o de ventas cuantiosas. Todos cometemos errores, pero los descuidos constantes delatan poco interés por hacerse entender.

Nuevos códigos de estilo

Pero los mensajes de texto han adquirido sus propias normas estilísticas, llamadas textismos, que han introducido en el lenguaje escrito códigos nuevos. Un notorio ejemplo es la omisión del punto final cuando un mensaje lo forma una sola frase. Muchas veces, el propio acto de enviar un mensaje se equipara al punto final de una oración.

En consecuencia, este signo se ha vuelto hostil en la mensajería, donde una respuesta terminada con un punto se percibe como menos sincera o como un intento brusco de zanjar la discusión. En cambio, repetir letras o signos de puntuación es una señal de contexto que ayuda a interpretar el sentido del mensaje.

Los buenos modales en el mundo digital

Queda claro que “la palabra es mitad de quien la pronuncia y mitad de quien la escucha”, según dejó escrito Michel de Montaigne. Para entendernos no solo hay que saber hablar, sino también saber escuchar. Cuando una persona comunica algo a otra, se supone que quiere hacer llegar el mensaje con toda claridad.

Pero a veces se producen malentendidos. Ocurren cuando en el acto de comunicarse entra un factor de distorsión que altera el mensaje. El malentendido es un fenómeno originado en las disfunciones propias del acto de comunicarse. Su etimología parece culpar de la confusión al receptor del mensaje, pero a menudo es el emisor quien la propicia.

Estas dificultades no son nuevas, pero es fácil comprobar que siguen siendo problemas actuales y frecuentes. Como solución, ya hace tiempo que en la red han surgido de forma espontánea unas reglas de ética y buenos modales. Son pautas generales, sencillas y de sentido común que nos facilitan la armonía y la buena convivencia en línea.

Algunas de estas pautas son específicas para cada situación o para colectivos concretos. Pero para todos sin distinción será útil el decálogo de buenas prácticas que propone Virginia Shea, experta en cibermodales. Sus diez normas básicas, hoy un clásico de Internet que mantiene plena vigencia, podrían resumirse en dos preceptos capitales:

  • Ponte siempre en el lugar de los demás.
  • Recuerda que los demás no son necesariamente como tú.

The Conversation

Jorge Franganillo no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

Publicado originalmente en The Conversation

La entrada Por qué es fácil convertirse (sin querer) en un borde digital se publicó primero en La Revista.

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