Thomas Rodríguez.

Hoy, vamos a recordar una de las más grandes tragedias naturales con la que se ha tenido que enfrentar el pueblo costarricense, la erupción volcánica del Irazú que empezó el 13 de Marzo de 1963, hace 60 años.

El coloso de Cartago despertó furioso.

Alarmando no solo a sus vecinos, sino a un país entero.

El Volcán Irazú se mantuvo en actividad durante más de 2 años, durante los cuales arrojo tal cantidad de arena y ceniza que cubrió de gris los cielos.

Trajo consigo graves afecciones respiratorias.

Y ocasionó grandes deterioros en casas, autos y maquinarias.

Causó pérdidas millonarias en el sector agropecuario.

Y obligó a los habitantes de la meseta central a cambiar sus hábitos de vida.

El Gobierno designó en 1964 a don Jorge Manuel Dengo para que enfrentara el desastre y planificara la reconstrucción de un pueblo arrasado.

Don Jorge crea la Oficina Nacional de Defensa Civil, hoy Comisión Nacional de Emergencias.

Aunque los costarricenses que vivieron esta catástrofe no olvidarán jamás sus consecuencias.