UCCAEP: Carta pública a los diputados y diputadas

Por otra parte, Costa Rica todavía puede aportar más en el combate del cambio climático a través de biocombustibles con formas de producción que implican a miles de productores, no mediante una centralización a través de RECOPE.

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Estimadas señoras y señores diputados:

Reciban un cordial saludo de parte de la Unión Costarricense de Cámaras y Asociaciones del Sector Empresarial Privado (UCCAEP).

En relación con el Expediente Legislativo 20641 Ley de combustibles (Ley para avanzar en la eliminación del uso de combustibles fósiles en Costa Rica y declarar el territorio nacional libre de exploración y explotación de petróleo y gas), deseamos hacerles llegar algunas de las fuertes inquietudes que como sector tenemos en relación al trámite de este expediente.

Vemos con mucha preocupación que en este proyecto de ley se amplía y fortalece el monopolio que tiene RECOPE en su ámbito de acción, que está delimitado hoy a la importación, refinación y distribución de petróleo y sus derivados pero que se amplía a la comercialización, que bien puede ser al detalle ya que el proyecto no lo define.

Lejos de las buenas prácticas de la OCDE donde se definen autoridades regulatorias toda vez que hay mercados imperfectos, en este proyecto no se hace ninguna alusión a la regulación de los mercados si no que se deja a RECOPE sólo como monopolio carente de toda regulación. Esto traería al país problemas a nivel de incumplimiento de Tratados Internacionales, ya que por ejemplo en el CAFTA-DR el país se reservó el monopolio de RECOPE sobre los derivados del petróleo, esto debería ser objeto de una revisión e interpretación restrictiva ya que ampliar ese monopolio mediante una ley se vería como una violación al artículo 7 de la Constitución Política sobre el rango superior de los Tratados Internacionales ratificados por el país.

Modificar la Ley de RECOPE para alcanzar otros combustibles no derivados del petróleo (como el gas natural, los biocombustibles e hidrogeno), no sólo requiere la aprobación por dos tercios de los diputados, sino que requeriría la renegociación de este compromiso ante los Estados Unidos de Norteamérica, República Dominicana y los demás países de Centroamérica por tratarse de un acuerdo multilateral.

Por otra parte, Costa Rica todavía puede aportar más en el combate del cambio climático a través de biocombustibles con formas de producción que implican a miles de productores, no mediante una centralización a través de RECOPE. Otorgar el monopolio de los biocombustibles a RECOPE es un error que liquidaría una gran posibilidad de desarrollar proyectos de oleaginosas para biodiesel.

La ampliación en las potestades de RECOPE que se hacen en este proyecto de ley tendrá irremediablemente un impacto al alza en la factura de los combustibles que consumimos los costarricenses, esto lejos de contribuir a mejorar el clima de competitividad que requieren las empresas, nos pondrá en una situación de mayores costos ante nuestros competidores a nivel mundial por lo que toda nueva actividad que se le asigne al monopolio de RECOPE cargará aún más los costos de los combustibles.

También nos preocupa profundamente la derogación que se pretende hacer de la Ley de Hidrocarburos. A nivel mundial se estima que el gas natural desplazará al petróleo en el año 2040 como principal fuente de energía, esto por cuanto el primero es más barato que el segundo y que sus derivados y además con un menor impacto en las emisiones. Cerrar completamente la posibilidad de explorar y explotar el gas natural, que no es un derivado del petróleo, nos pone nuevamente en desventaja en la dirección en que se está moviendo el mundo, pues el gas natural contribuye con la descarbonización y con la disminución en el consumo de petróleo, tal y como se ha demostrado en países como Noruega que exporta el 95% de su riqueza de gas natural a Europa y que es uno de los países que a través de las ganancias de estas exportaciones, más incentivos da a su población para descarbonizar su economía, reflejo de ello es que el 40% de su flota vehicular está compuesta por vehículos eléctricos.

Se estima que Costa Rica tiene una riqueza promedio de 350.000 millones de dólares y cerrar completamente la posibilidad de explorar y explotarla, en apego a las mejores prácticas de respeto a la naturaleza, como hace Noruega, nos cierra una importante fuente de recursos fiscales no sólo para mejorar la economía sino para avanzar más rápido en la descarbonización.

Según estimaciones de RECOPE, en los próximos 20 años el consumo de hidrocarburos crecería un 37% en el país y según datos del ICE ese aumento será de alrededor del 32%. No obstante, los tratados y acuerdos internacionales que firma Costa Rica, pareciera que busca más guardar las apariencias, ya que no están en apego a lo que técnica estima.

Como sector estamos de acuerdo en que cualquier exploración y explotación de la riqueza en esta materia, debe conducir a que Costa Rica sea el verdadero beneficiario y por ello, bien podemos desarrollar planes de aprovechamiento que se traduzcan en una mejora de los beneficios de los sectores menos favorecidos de la población.

Por lo anteriormente expuesto, creemos que en esta propuesta hay una completa ausencia de los principios de razonabilidad, y de prevalencia de la ciencia y la técnica, por lo tanto, nos oponemos rotundamente a este proyecto de ley.

En términos generales, consideramos que esta propuesta, lejos de contribuir con la reactivación económica tan necesaria en estos momentos, va en detrimento de las empresas, ya que provocará necesariamente aumentos en los precios de los combustibles lo que llevaría una desmejora en la competitividad país.

Sin otro particular, me despido con las muestras de mi consideración y estima,

José Álvaro Jenkins  Presidente


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