Walter Herrera: La educación y la cuarta revolución industrial

Si pretendemos ser un país competitivo para la atracción de inversión de alta tecnología, debemos tener una oferta curricular actualizada a los cambios tecnológicos.

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Walter Herrera, Economista (Msc)

De acuerdo con el último informe del Estado de la Educación, donde nos indica que el porcentaje de la población de 25 a 34 años con educación superior (28% en 2017) está estancado desde 2009. Y que la brecha con respecto a los países de la OCDE ha crecido desde 6 puntos porcentuales a finales de los noventa hasta 16,5 en 2017. Este es un punto en el que debemos poner atención, ya que como país y sociedad estamos dando un mensaje a nivel internacional de estancamiento en la educación superior lo que repercute en el mercado laboral y en la atracción de empresas.

Además, que el 83% de los 1.534 programas académicos vigentes en Costa Rica tienen más de cinco años sin actualizarse y el 60% no ha gestionado cambios en más de una década. A mi criterio las instituciones deben revisar sus programas académicos constantemente para actualizarlos de acuerdo con la demanda nacional e internacional, no es posible avanzar como país si no hacemos los ajustes necesarios para estar con los últimos avances mundiales.

Como si fuera poco el informe, revela que fuera de la GAM, el acceso a la educación superior es limitado. Hay concentración de muchas sedes en pocos cantones y de numerosas carreras en escasas áreas del conocimiento. No se puede aumentar la cobertura y calidad de la educación superior por las graves deficiencias del sistema en secundaria, el cual gradúa pocos estudiantes y con débil formación. El acceso a la educación superior debe ser de calidad y para todos. El estado debe establecer políticas públicas que aseguren la educación superior en zonas rurales y fortalecer la educación secundaria para profesionalizar el mercado laboral.

Esto debe cambiar, si Costa Rica pretende ser un país con una educación similar a las del mundo desarrollado, debe buscar cerrar la desigualdad de oportunidades para todos independientemente de la ubicación geográfica que se encuentre. Además, debe invertir en fortalecer la infraestructura de las instituciones públicas para tener las condiciones similares a estos países.

Si pretendemos ser un país competitivo para la atracción de inversión de alta tecnología, debemos tener una oferta curricular actualizada a los cambios tecnológicos, considerando las orientaciones mundiales en el gran almacenamiento de datos (BIG DATA), Inteligencia Artificial, Internet de las cosas, etc., con una oferta educativa que llene la necesidad del mercado laboral, para que nuestros jóvenes tengan la oportunidad de acceder a un trabajo bien remunerado.

Con este escenario que nos muestra el estado de la educación no podremos insertarnos en la cuarta revolución industrial que tenemos a las puertas, donde se esperan cambios importantes en las sociedades como la forma de vida, la forma de adquirir los bienes y servicios y en nuestras economías.

No podemos cerrar los ojos ni detener el tiempo vamos hacia una sociedad del conocimiento, habilidades y destrezas. Camino a la automatización, robotización, BIG DATA, inteligencia artificial, impresión 3-D, biotecnología e informática cuántica. En resumen, nos espera un tsunami tecnológico qué cambiara nuestra sociedad y las ofertas educativas deben ir orientadas a estos grandes cambios.

Costa Rica hoy es un país muy vulnerable a los impactos de la automatización por nuestra estructura laboral, según algunas previsiones en países desarrollados el desempleo aumentara en 5 millones de trabajadores en 15 países industrializados en los próximos años, todo esto a raíz de la automatización, la robotización y mecanización en las tareas. Debemos de ajustar nuestra oferta educativa para nuestra fuerza laboral logre insertarse en esta nueva realidad.

No solo se darán cambios en el ámbito laboral sino también en el económico donde se espera un gran componente de digitalización, expansión de internet, el cloud computing, el BIG DATA, la popularización de la economía colaborativa, la flexibilidad laboral y la orientación a economías más verdes. Esto para nosotros es muy importante ya que somos reconocidos internacionalmente por tratar de buscar un equilibrio entre la economía y medio ambiente.
Con este escenario no es posible que Costa Rica salga bien librada de la cuarta revolución industrial, por lo que debemos de tener profesionales con orientación a nuevas tecnologías, al análisis de los datos, en ámbitos de dirección donde se considere la creatividad, creación de nuevos productos y servicios con las nuevas tecnologías como el Internet de las cosas, BIG DATA y la Inteligencia Artificial con ideas innovadoras ante un mercado cambiante.

Así que la educación superior debe de responder a estos cambios laborales, produciendo profesionales capaces que se puedan insertar en la cuarta revolución industrial. No nos podemos quedar atrás, ya nos está tocando la puerta, pero juntos seremos mejores.

 

Walter Herrera.
Economista (Msc) y egresado del programa de Doctorado de Políticas Públicas de la UCR.
Temas: Economía, situación nacional e internacional, Costa Rica.

 


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