Verónica Zúñiga: siempre quise aportar al arte en Costa Rica

"Ahora llego al MADC muy ilusionada, teniendo respeto por el reto que significa pero ilusionada y con la tranquilidad de que creo que tengo conocimientos que he ido acumulando y experiencias que puedo aportarle".

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Verónica Zúñiga Salas.

El arte es parte de su ADN, Verónica Zúñiga, -hija, sobrina y nieta de escultores connotados-, historiadora del arte, historiadora del arte asume el puesto de dirección del Museo de Arte y Diseño Contemporáneo (MADC), cuando la institución se presta a celebrar sus 25 años de fundación.

Zúñiga destaca su pasión tras su dedicación en el estudio, graduada de la Universidad de Costa Rica en Historia del arte,  tiempo después se especializó en Cultura, Sociedad y Desarrollo en América Latina en la Universidad Autónoma de Madrid, obteniendo también una Maestría en Gestión de empresas culturales y en Ciencias de la Administración de HEC Montreal – Universidad de Montreal.

“Cuando estudié Historia del arte era claro que quería trabajar con las obras de arte, siempre me ha fascinado, la creatividad y el trabajo de los artistas, sin embargo había una parte que era más investigativa y otra que era más gestión y administración y eso me llamaba también muchísimo la atención.”, señala Verónica Zúñiga.

A sus 41 años, Zúñiga ha invertido 15 años en prepararse en gestión de museos, organizaciones culturales, fundaciones, con gran conocimiento en el sector museológico nacional e internacional, donde ha buscado realizar investigaciones participativas, dirección de equipos de trabajo, manejo de colecciones, coordinación y montaje de exposiciones, así como recaudación de fondos y administración de instituciones del sector público en Costa Rica, España y Canadá, diciéndonos que:

“Mi intensión siempre ha sido salir, formarme para volver a hacer cosas aquí, siempre quise aportar al arte en Costa Rica”.

Entre los principales cargos que ha desempeñado, destaca su trabajo en el prestigioso Museo Reina Sofía, Madrid, España.

“En el Reina Sofía, me apasioné por la Institución-Museo ahí trabajé como encargada de Registro de exposiciones temporales, lo que quiere decir, recibir todas las obras de arte que llegaban de artistas como Warhol, Basquiat, Pino Pascali, Dalí y fue una experiencia increíblemente enriquecedora, no solo por estar cerca de obras de arte contemporáneo, del proceso de montaje y de procesos de restauración, también aprender de todo el engranaje que implica un museo.”, enfatizó con gran entusiasmo Verónica.

Regresó a Costa Rica y poco a poco se volvió a acercar a los museos, empezó a trabajar en consultorías al Museo de Arte Costarricense (MAC), posteriormente entre el 2004 al 2006, fue llamada por el exministro de Cultura, Juventud y Deportes, Guido Sáenz para asesorarlo. Trabajaron en el proyecto de La Antigua Aduana, plan ambicioso o que implicaba rescatar el edificio y transformarlo en un espacio cultural.

“Yo creo que fue una entrada al 100% en lo que es la administración pública costarricense que también es algo que hay que aprender a manejar y por supuesto, a todo el sector cultural más amplio que simplemente la administración y trabajos en museos.

Tanto la experiencia en Reina Sofía como en el Ministerio, me hicieron darme cuenta de que tenía que hacer estudios en gestión, que la historia del arte me llenaba mucho intelectualmente, pero que en el día a día si quería tratar de trabajar y hacer avanzar este tipo de instituciones había que tener herramientas en términos de administración y es por eso que me fui a Canadá a Montreal en HEC Montreal que es la Escuela de Negocios de la Universidad de Montreal.”, enfatizó Verónica Zúñiga.

Durante su estadía en Canadá, fue investigadora en el Centro de Investigación- empresas sociales de Pôle Ideos-HEC Montreal, en Canadá, donde estuvo desde el 2008 hasta el 2019.

Zúñiga comenta que durante los últimos 10 años se ha dedicado a la investigación, publicación de artículos y mucho contacto con las organizaciones para generar medios de gestión, participación y que el arte sea un medio de transformación social, desde el punto de vista del emprendedurismo.

“Siempre que trabajamos en una investigación nos encargamos que ésta no sea generar únicamente información, sino en miras de generar herramientas de gestión para las organizaciones”, señaló la experta.

Además, ha sido encargada de registro y catalogación del MAC del 2018 hasta la fecha.

Desde su gestión en el MADC

“Ahora llego al MADC muy ilusionada, teniendo respeto por el reto que significa pero ilusionada y con la  tranquilidad de que creo que tengo conocimientos que he ido acumulando y experiencias que puedo aportarle. Me encuentro con un Museo muy establecido con una trayectoria de 25 años”.

Además, agrega que este museo en si, tiene una gran trayectoria, así como experiencia, razón por la cual se enfocará a trabajar en dos puntos elementales aparte de desarrollar una organización saludable con gente que esté motivada, con energía y ganas de innovar.

En primer lugar, coloca la internacionalización del museo, ya que este se encuentra muy fortalecido en el ámbito local y regional, lo que es esencial para el contexto de arte contemporáneo. Pero se buscará mayor internacionalización generando espacios y accesibilidad al público de obras internacionales y a su vez proyectándolo hacia afuera.

“El Museo ha ido creciendo y creo que ya tiene la fuerza como para mostrarse más a nivel internacional y creo también hay experiencia en el extranjero puede aportar, y que sea no solo hacia fuera sino también hacia dentro, tratar de generar el espacio que permita también recibir, obra de lo internacional y que sea esa ventana, ese espacio de acceso de que se hace en otros horizontes y que también es importante para los estudiantes, para todos tener acceso a esta producción artística y que no tengamos que siempre salir a visitar museos al extranjero para tener acceso a eso”, afirmó Zúñiga.

El otro aspecto, es generar espacios más innovadores y atractivos para acceder a nuevos públicos, el trabajo actual del Museo en temas de educación ha sido excepcional, sin embargo, deben establecer puentes más sólidos y largos e ir más allá.

“Los códigos de lectura de arte contemporánea son complejos pero no porque sean complejos quiere decir que sean inaccesibles, entonces es nuestro reto y es nuestro deber acercar a esos públicos y creo que siempre va a ser el reto de un museo de arte contemporánea, creo que siempre se va a poder hacer más. En este momento es un momento en que creo que podemos explorar más esas posibilidades de mediar entre el público, tratar de establecer puentes más sólidos, de diversificar, que sean públicos más variados, de muchas edades, no quedarnos solo en muchas visitas que se hacen con niños, que eso estoy fascinada, otros que se hacen conferencias, que se hacen para un público más intelectual, pero sí creo que hay otro público, otros públicos que podemos atraer”, comentó la actual directora del MADC.

Para nadie es un secreto que las limitaciones presupuestarias en el sector cultura son reales, sin embargo el MADC tiene una particularidad y es una gran fortaleza que otras instituciones culturales no tienen, y es la Fundación que lo acompaña y puede generar muchos más ingresos autónomos o de empresas privadas. En el futuro se buscará elaborar una propuesta para obtener fondos privados con proyectos en específico.

“Hay experiencia, hice una consultoría con la Fundación Parque de la Libertad, que estábamos buscando financiamiento en el extranjero, que hay entidades en el extranjero que nos podemos acercar pero creo que también aquí hay un empresariado puede estar particularmente interesado en apoyar proyectos de arte contemporánea siempre y cuando sean proyectos en el fundraising ha cambiado mucho en los años. Ahora por lo general se requieren proyectos más estructurados con impactos y resultados muy claros, entonces sí creo que podemos desarrollar y es mi idea y voy a tratar de defender mi idea de desarrollar mucho más financiamiento privado porque de todas formas estamos en eso”, acotó Verónica Zúñiga.

La nueva directora del MADC tiene muy claro que esta es una figura funcional, donde destaca que no solo se trata de solicitar financiamiento sino reconocimiento y que las personas se sientan parte del museo, esto como mecanismo para ampliar la comunidad.

Ya que para estas instituciones sobrevivan requieren generar alianzas no solo privadas, sino entre el mismo sector público, porque avanzar aislado es difícil y aún más con limitaciones financieras que socaban cada vez más las capacidades económicas del sector cultura.

Verónica Zúñiga recibe este Museo-Institución con los brazos abiertos, llena de pasión y organizándose para honrar estos 25 años de trayectoria de este Museo ubicado en las instalaciones de la antigua Fábrica Nacional de Licores (Fanal), uno de los sitios con mayor valor histórico y patrimonial de Costa Rica.

 

Por Anauím Valerín Pérez, Periodista

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